El confort térmico se determina por las características de las paredes del entorno en el que nos encontramos. En la proximidad de una pared no aislada, en invierno se siente frío, aunque la temperatura del aire no sea inferior a 20 oC, que es la temperatura de confort en el cuerpo humano.
Nuestro estilo de vida nos lleva a pasar cerca del 80% de nuestro tiempo en espacios cona ire acondicionado o calefacción. El aislamiento por fuera de la vivienda, hace que la temperatura interior no se vea afectada por el calentamiento durante el día o el enfriamiento nocturno.
Una vivienda térmicamente confortable tiene una temperatura constante.
Y ADEMÁS
Política de privacidad | Cookies | Aviso legal | Información adicional| miembros de CEDRO