Revista Ecoconstrucción Noviembre - Diciembre 2025
ECOCONSTRUCCIÓN noviembre - diciembre 25 • 13 Andrés Pedreira, director del Observatorio de Nuevos Riesgos de Incendio (OBS). No estamos ante un incidente aislado ni ante una excepción estadística. El patrón es ya suficientemente conocido: en edificios de ocupación sensible, un fuego incontrola- ble en su origen puede transformarse en un incendio de fachada capaz de comprometer varias plantas y poner en peligro la integridad de los ocupantes y del personal de interven- ción. En este sentido, la revisión del Código Técnico de la Edificación en marcha a través del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana representa una oportunidad decisiva para corregir esta brecha., Actualmente, la regula- ción española continúa permitiendo el uso de soluciones combustibles en las fachadas de hospitales, colegios, residencias de mayores o edificios de gran altura, por lo que resulta imprescindible adoptar una regulación más exigente, especialmente cuando hablamos de entornos donde la evacuación no es inme- diata, existen personas dependientes o la intervención de bomberos presenta dificulta- des operativas. El riesgo está identificado, la experiencia internacional es clara y las alterna- tivas no combustibles existen. La preocupación ciudadana apunta en la misma dirección. Según el estudio “Percepción ciudadana sobre el riesgo de incendios en las fachadas de los edificios”, encargado por parte del Observatorio de Nuevos Riesgos de Incendio destaca que un 86%de los españoles reclama explícitamente una normativa más estricta para impedir el uso de materiales no combustibles en edifi- cios de gran altura o de uso sensible, como hospitales, residencias o colegios. Además, es imprescindible abordar otra cuestión que hoy condiciona el debate regula- torio: el uso de ensayos a gran escala como vía alternativa para justificar sistemas de fachada. El borrador del DB-SI recurre al ensayo britá- nico BS 8414 como método de referencia, pero la evidencia técnica acumulada en los últimos años demuestra que este ensayo no reproduce con fiabilidad las condiciones rea- les de un incendio y el comportamiento del fuego en sistemas modernos de fachada. Su alta sensibilidad al montaje, su limitada capa- cidad para reflejar fenómenos meteorológicos como el viento, la degradación térmica o las dinámicas de cámara ventilada, así como su escasa capacidad para extrapolar sus resulta- dos hacen que su validez deba restringirse. Por ello, desde el OBS defendemos que la aplicación de este ensayo específico se debe limitar a los edificios de menos de 18 metros, sin permitir extrapolaciones, tal y como ocu- rre en Reino Unido tras la tragedia de la torre Grenfell (Londres). El incendio de Cartagena debería servir como recordatorio definitivo de que la seguri- dad frente al fuego en las fachadas no puede seguir tratándose como un asunto accesorio. Es imprescindible adoptar una regulación que impida su propagación exterior mediante pro- ductos combustibles, especialmente en edifi- cios donde la vulnerabilidad de las personas que habitan en su interior hace que cualquier retraso en la intervención pueda traducirse en daños irreversibles. Es el momento de actuar, y la normativa debe estar a la altura de los riesgos que ya conocemos. No existe sostenibilidad ni efi- ciencia posibles si la seguridad falla en el punto más crítico: la protección de vidas humanas. El incendio del Hospital de Cartagena y la oportunidad de consolidar una normativa aún más segura "El incendio declarado el pasado 26 de noviembre en el Hospital Santa Lucía de Cartagena ha vuelto a mostrarnos una realidad que el sector de la edificación conoce desde hace años: las fachadas pueden convertirse en una de las vías más rápidas de propagación del fuego cuando incorporan componentes combustibles. En un edificio sanitario, donde la evacuación es compleja, conviven pacientes con movilidad reducida, y donde el tiempo de reacción es limitado, este tipo de riesgo debería estar, simplemente, descartado". tribuna
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