Revista Ecoconstrucción Noviembre - Diciembre 2025

52 • noviembre - diciembre 25 ECOCONSTRUCCIÓN Queda claro que lo de reducir el tiempo de ejecución de la vivienda a un tercio del pro- ceso de construcción convencional no es un simple argumento de ventas, es una realidad. Y lo mejor es que la eficiencia no está reñida con la calidad ni con la personalización de la vivienda. Al contrario, la precisión industrial mejora ambos aspectos. El hormigón como respuesta al déficit de mano de obra Ese día tres operarios completaron lo que, en un esquema tradicional, implicaría la inter- vención de 12 o 13 personas. Esto supone una jugosa reducción de los costes salaria- les, pero no se trata únicamente de reducir costes, sino de adaptar el modelo construc- tivo a una realidad laboral que ha cambiado. Actualmente, es muy difícil encontrar mano de obra cualificada y no podemos permitir que esa escasez de personal frene el ritmo de edificación ni comprometa la calidad. Y menos aún en un país como el nuestro en el que, según el Banco de España, faltan más de 600.000 viviendas. Frente a este escenario, la vivienda indus- trializada constituye una alternativa clara. El proceso industrial garantiza que los elemen- tos que llegan a la obra lo hacen listos para ser ensamblados y nuestro sistema cons- tructivo permite ejecutar un proyecto com- pleto con equipos reducidos, bien formados y apoyados por maquinaria de alta precisión. El objetivo no es sustituir al profesional, al contrario, es empoderarlo y le permitir que centre en tareas en las que aporta valor. Hormigón para crear un hogar Siempre digo que no hay sueño que el hormi- gón no pueda cumplir. La casa que visitamos ese día es todo un ejemplo de arquitectura centrada en las personas. Diseñada para hacer realidad los sueños de sus propieta- rios, incorpora elementos de accesibilidad para personas con movilidad reducida: ram- pas, pasillos y puertas de anchos especiales, baños adaptados y estancias amplias contri- buyen a que la vivienda pueda disfrutarse sin barreras. Pero la accesibilidad no ha significado renunciar al diseño, todo lo contrario. Esta vivienda dispondrá de gimnasio, vestidor, terrazas, varios dormitorios, garaje y un gran salón comedor integrado con la cocina. Todo ello abrazado por un amplio porche exterior. Sus amplios ventanales permitirán el paso de la luz solar y ofrecerán unas vistas ini- gualables a sus habitantes. La instalación de una escalera de hormigón con una barandilla de acero totalmente personalizada, será la guinda de un diseño exclusivo para una casa con carácter. Diseño, eficiencia y sostenibilidad A veces tendemos a pensar en la eficien- cia y en la sostenibilidad con elementos añadidos, algo que se incorpora al final del proceso, pero no es así. En La Casa de Hormigón, ambas características van de la mano del diseño y forman parte del proceso constructivo desde el principio. La fabricación en planta de los paneles de hormigón optimiza el uso de materiales, evita los desperdicios, reduce el consumo de agua y facilita una logística precisa, con bajos costes de almacenamiento y sin des- plazamientos innecesarios, lo que contribuye a reducir la huella de carbono. Sostenibilidad en estado puro desde el minuto uno. Por otra parte, la eficiencia energética forma parte del proceso mucho antes de la instalación de paneles solares, aerotermia o geotermia y suelos radiantes y refrigerantes, ya que los paneles de hormigón incorporan un doble aislamiento acústico y térmico que dan lugar a un oasis de tranquilidad que mantiene una temperatura constante tanto en invierno como en verano. La reducción del ruido exterior y el aho- rro energético no serán ventajas accesorias para los propietarios de la vivienda que visi- tamos ese día, forman parte de la esencia de su hogar porque son intrínsecas a una manera de construir que apuesta por el con- fort duradero, más allá del impacto visual y estético. ¿Es la industrialización un modelo de futuro? Desde mi punto de vista, sí, definitiva- mente lo es. Lo que vimos el otro día es el presente, pero también una muestra de un cambio mucho más amplio que se nos viene encima. El sector de la construcción está viviendo una transformación profunda impulsada por la necesidad de construir más viviendas, más deprisa, con más calidad y con menor impacto ambiental. Las políticas públicas y los programas de apoyo empie- zan a reconocer esta realidad, pero el verda- dero motor del cambio somos nosotros, los constructores. Industrializar no es mecanizar, es planifi- car mejor, aumentar la seguridad en la obra, reducir imprevistos y optimizar recursos. Es asumir que el futuro de la construcción pasa por un modelo más limpio y respetuoso con las personas y con el medio ambiente. Estoy firmemente convencido de que quien no se suba ya al carro de la construc- ción industrializada, estará fuera del mer- cado en pocos años.   tecnologías emergentes

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