Revista Ecoconstrucción Mayo-Junio 2026
ECOCONSTRUCCIÓN mayo - junio 26 • 25 Esto remarca que el sector está madu- rando y evolucionando muy rápido. Las personas que toman decisiones de compra como responsables de prevención, jefes de obra o departamentos de compras, están incorporando criterios que antes no existían (o no tenían tanta relevancia) en la conversación. Y eso nos obliga a nosotros, como fabricantes, a ir siempre por delante para poder ofrecer el mejor servicio. Cómo estamos respondiendo En Velilla -igual que muchas otras empre- sas del sector- llevamos tiempo trabajando en esta dirección. Parte de nuestro trabajo en el área de producto es precisamente escuchar lo que nos llega del campo y trasladarlo al tejido, a la confección, al diseño. Y lo que hemos ido incorporando responde a esas necesidades reales. En este sentido, hemos incorporado prendas certificadas bajo la norma EN 13758-2, que garantizan protección frente a la radiación UVA y UVB. Aunque la nor- mativa establece como máximo un valor UPF 40+, en la práctica todas nuestras prendas superan este umbral, alcanzando niveles de máxima protección de hasta UPF 50+. Además, contamos con líneas con cer- tificación GRS (Global Recycled Standard), que acredita el contenido reciclado como las fibras recicladas de PET postconsumo -plástico recuperado transformado en hilo- y con construcciones técnicas como el Micro bird-eye, que gestionan la humedad de otra manera: evacuan el sudor con más eficacia, reducen la sensación de calor y permiten aguantar mejor las jornadas de alta intensidad. Son dos decisiones que van de la mano: sostenibilidad y rendi- miento técnico, sin tener que elegir entre uno y otro. En cuanto al diseño, hemos puesto el foco en la ergonomía real con patro- nes pensados para posiciones de tra- bajo exigentes, costuras que no rozan donde molestan, sistemas de cierre que no retienen calor. Son detalles que solo se entienden bien si alguien los ha pro- bado de verdad en obra, y eso también forma parte de cómo desarrollamos el producto. Una evolución que todavía tiene recorrido La industria del vestuario laboral todavía tiene trabajo por delante, y mucho margen de mejora. Hay categorías de producto donde la innovación técnica ha llegado antes y otras donde avanza más despacio. Y existen empresas del sector que están integrando estos criterios con rapidez, lo que demuestra que el cambio es posible y que cada vez aparecen más espejos en las que mirarse. Lo que sí creo firmemente, después de años de experiencia en esto, es que la dirección está hoy muy clara. El pro- fesional que trabaja al sol en agosto no va a conformarse con menos de lo que necesita, y las empresas que lo emplean lo saben. La conversación sobre qué ropa se lleva a la obra ya no es la misma que hace diez años, y en los próximos diez va a cambiar todavía más. Nuestra responsabilidad, como fabricantes, es estar a la altura. Y la de quienes compran, exigirlo. tribuna
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy OTAxNDYw