Revista Ecoconstrucción Septiembre Octubre 2026

ECOCONSTRUCCIÓN septiembre - octubre 2 6 • 37 minación, domótica y nuevos usos de la electricidad. Más que dos mercados independien- tes, ambas convocatorias dibujan así un sistema energético cada vez más interconectado. De generar energía a gestionar cómo se utiliza El crecimiento de la generación renovable introduce un cambio fundamental: dis- poner de capacidad de generación ya no es suficiente. También es necesario deci- dir cuándo almacenar, cuándo consumir, cómo gestionar las cargas y cómo coordi- nar diferentes instalaciones. Por eso, entre las áreas que marcarán la edición de 2026 aparecen el almace- namiento energético, la gestión de la demanda, las redes inteligentes, la auto- matización y la digitalización. El objetivo es avanzar hacia instalaciones capaces de responder de manera más flexible a las condiciones de generación y consumo. En este escenario, el almacenamiento adquiere una función que va más allá de servir como respaldo. Las baterías per- miten desplazar consumos, aprovechar excedentes renovables y facilitar una ges- tión más flexible de la energía. Al mismo tiempo, la digitalización aporta las herra- mientas necesarias para conocer el com- portamiento de las instalaciones y tomar decisiones sobre su funcionamiento. La transformación afecta, por tanto, tanto a la infraestructura energética como a los espacios donde se consume la electricidad. La electrificación entra en edificios e industria Uno de los ejes que la organización sitúa en el centro de la edición es precisamente la electrificación de procesos y sectores. La evolución del parque edificatorio y de las instalaciones industriales implica incor- porar nuevas cargas eléctricas y, al mismo tiempo, aumentar la capacidad para gestionarlas. Esto afecta a ámbitos muy diversos: climatización, producción industrial, movi- lidad, generación distribuida, recarga de vehículos eléctricos o sistemas de control. El resultado es que la instalación eléctrica adquiere un papel más relevante dentro del funcionamiento global del edificio o de la industria. MATELEC se sitúa en este punto de conexión. Su oferta abarca desde fabrican- tes y distribuidores de material eléctrico hasta iluminación, automatización, control, eficiencia e infraestructuras para vehículo eléctrico. La intención es mostrar cómo la electrificación se traduce en soluciones aplicables a edificios, industria, movilidad y ciudades. El reto ya no consiste únicamente en sustituir una tecnología por otra. También está en conseguir que las diferentes insta- laciones funcionen de manera coordinada. Digitalización para controlar un sistema más complejo A medida que aumentan el número de equipos, los flujos de energía y la posi- bilidad de gestionar consumos, crece también la necesidad de disponer de información. La digitalización aparece así como una capa transversal de la transición ener- gética. Automatización, monitorización, control y gestión inteligente permiten conectar generación, almacenamiento y consumo, tanto en instalaciones individua- les como en sistemas de mayor escala. La propia Galería de Innovación de GENERA 2026 pone el foco en este tipo de soluciones. Entre las áreas prioritarias figuran el almacenamiento, la digitalización aplicada, la integración de renovables y la gestión eficiente del consumo. Además, la selección de proyectos tendrá en cuenta no solo su componente innovador, sino también su aplicabilidad, grado de madu- rez y capacidad de implantación efectiva. Es un criterio relevante en un sector en el que buena parte de las tecnologías necesarias para la transición energética ya existen. El desafío pasa cada vez más por integrarlas y llevarlas a instalaciones rea- les de forma eficiente. Redes y flexibilidad, el siguiente reto La electrificación también obliga a mirar más allá del edificio o de la industria. Si aumentan la generación renovable y los consumos eléctricos, las redes deben adaptarse a un escenario con más variabi- lidad y nuevos patrones de demanda. De ahí que conceptos como flexibili- dad, gestión de la demanda y redes inte- ligentes estén ganando protagonismo. La capacidad de desplazar determinados con- sumos, almacenar energía o responder a las condiciones del sistema puede con- vertirse en un elemento importante para equilibrar generación y demanda. En paralelo, aparecen nuevos usos eléc- tricos que añaden complejidad al sistema, como la movilidad eléctrica. La recarga deja de ser únicamente una cuestión de infraestructura y empieza a relacionarse con la gestión energética del edificio o de la red. La frontera entre instalación eléctrica, generación y gestión energética se vuelve, por tanto, cada vez más difusa. El instalador, una pieza imprescindible Esta transformación tecnológica tiene además una consecuencia sobre los pro- fesionales encargados de ejecutarla. La creciente complejidad de las instalaciones

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