Revista Ecoconstrucción Septiembre Octubre 2026
ECOCONSTRUCCIÓN septiembre - octubre 2 6 • 63 requieren una atención más frecuente por las características de su entorno. El resultado tiene una traducción econó- mica directa: recuperar generación permite aprovechar mejor la inversión ya realizada. En la medida en que esa energía se consume en el propio centro, contribuye a reducir las compras de electricidad de la red. La limpieza adquiere así una función productiva, cuyo valor depende de las condiciones de la ins- talación y de la pérdida que se logra corregir. Correctivos de alto impacto: soluciones más allá del mantenimiento habitual La gestión de una instalación también requiere capacidad para resolver incidencias que exceden las tareas periódicas de man- tenimiento. Quantica aborda actuaciones como la sustitución de cableado quemado o sustraído, el desmontaje completo de instala- ciones para renovar cubiertas industriales y la reubicación de módulos ante nuevas necesi- dades del cliente. Estas intervenciones plantean retos distin- tos. Cuando existe cableado dañado o sus- traído, el objetivo es restituir las condiciones necesarias para recuperar el funcionamiento de la planta. Si la actuación responde a una renovación de cubierta o a una reorganización del espacio, el trabajo debe coordinarse con la transformación del edificio y con la activi- dad que alberga. Su ejecución exige capacidad técnica, pla- nificación y coordinación de los trabajos, con un alcance que puede aproximarse al de un proyecto de nueva construcción. La experien- cia de Quantica en ingeniería y ejecución de instalaciones, junto con las sinergias entre sus equipos de O&M y construcción, aporta recursos para abordar estas situaciones y adaptar el activo energético a la evolución del negocio. La renovación de una cubierta ilustra especialmente bien esta relación entre man- tenimiento fotovoltaico y conservación del edificio. Los módulos ocupan una superficie que puede necesitar reparaciones o sustitu- ciones durante la vida de la planta. La inter- vención obliga a considerar conjuntamente ambos elementos: el soporte constructivo y la instalación energética. Organizar su des- montaje y posterior recuperación requiere prever accesos, secuencias de trabajo y coordinación entre los profesionales implica- dos. Para una industria en funcionamiento, esta planificación resulta relevante porque la obra debe convivir con otras prioridades ope- rativas. Contar con capacidad de ejecución permite abordar el alcance completo de la actuación y reducir las dificultades derivadas de una gestión fragmentada. Para el propietario, este servicio permite contar con un interlocutor capaz de acom- pañar tanto la explotación cotidiana como las intervenciones de mayor envergadura. El mantenimiento incorpora así la capacidad de recuperar y adaptar una instalación cuando cambian sus condiciones de uso. Tiempo de respuesta: capacidad de actua- ción en todo el territorio nacional El tiempo durante el que una incidencia per- manece sin resolver condiciona su impacto sobre la producción. Por ello, Quantica sitúa la rapidez de respuesta entre las principales fortalezas de su modelo de O&M. Su cober- tura nacional se apoya en equipos propios, colaboradores especializados en los archi- piélagos y la zona norte, y el respaldo de su equipo de construcción. La estructura dedicada a clientes empresa- riales está formada por seis técnicos e inge- nieros de oficina y diez operarios de campo. A ella se suma el servicio técnico residencial, con otros seis técnicos e ingenieros y seis operarios. La monitorización continua de la producción y la presencia local facilitan la organización de las actuaciones, agilizan las intervenciones y reducen los desplazamien- tos necesarios. Esta capacidad resulta especialmente relevante para industrias con varios cen- tros y propietarios de carteras fotovoltaicas que necesitan centralizar su gestión téc- nica. Quantica presta servicio tanto sobre activos propios como sobre instalaciones desarrolladas por terceros, extendiendo su modelo de atención a proyectos de distinta procedencia. La proximidad territorial cobra valor cuando se combina con el conocimiento técnico de cada activo. La información disponible sobre su funcionamiento ayuda a orientar la inter- vención, mientras que los equipos de campo aportan la capacidad de actuar sobre el terreno. Para el cliente, esa continuidad entre seguimiento y ejecución facilita la atención de las incidencias. En una cartera distribuida, dis- poner de una estructura coordinada permite trasladar este enfoque a diferentes emplaza- mientos y sostener una relación de servicio durante toda la explotación. El objetivo es que la instalación conserve su capacidad de aportar energía útil y ahorro a la actividad de la empresa. «Nuestro trabajo es que cada instalación siga produciendo energía y generando valor durante décadas», explica Martín Rodríguez, responsable de Gestión de Activos de Quantica. La recuperación de producción mediante limpieza, la resolución de correcti- vos complejos y la capacidad de respuesta territorial concretan ese propósito: preservar la utilidad del autoconsumo industrial a lo largo del tiempo. bipv FÁBRICA DE PINTURAS Y ESMALTES. Hasta un 60% de la producción depende del correcto mantenimiento del activo energético. CEMENTERA. Detalle de módulos sobre cubierta y equipo de limpieza sobre una instalación fotovoltaica. Estas actuaciones permiten actuar sobre las pérdidas de producción asociadas a la suciedad.
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