Revista Ecoconstrucción - Septiembre - Octubre 2024

26 • septiembre - octubre 24 ECOCONSTRUCCIÓN Alejandro Peñas, CEO de Dosplanos. Unoficio sedefine comouna actividaddes- empeñada por trabajadores que poseen habilidades y conocimientos técnicos específicos adquiridos a través de forma- ción y experiencia práctica. Normalmente asociamos los oficios con tareas como albañilería, carpintería, electricidad, fonta- nería, pintura..., pero también se incluyen orfebres, ebanistas, herreros, panaderos y escayolistas, entre otros. En el sector de la construcción y las reformas estos oficios son esenciales a todos los niveles, especialmente en pro- yectos de alto nivel que requieren manos experimentadas y para las cuales durante años se ha considerado a esas profesio- nes poco atractivas, provocando que las nuevas generaciones no se hayan for- mado en ellas y, por tanto, no haya relevo generacional. Falta de albañiles Incluso en la albañilería, que es uno de los oficios con más trabajadores, empezamos a tener serios problemas para encontrar pro- fesionales cualificados. Es un sector que no decae y actualmente hay mucho más trabajo del que se puede abarcar. Pero esto también es un problema, porque a veces nos encon- tramos con situaciones en las que se contrata a trabajadores que no tienen la experiencia ni la formación necesaria. Y no todo vale: se trata de un oficio deli - cado, pues todo lo mal realizado en esa fase supone problemas en tiempos de ejecución e incrementos económicos tanto para la empresa constructora como para el cliente final, además del perjuicio para la calidad del trabajo. Aunar experiencia y tecnología En este tipo de profesiones la experien- cia es fundamental, especialmente en áreas donde el aspecto artístico juega un papel importante, como ebanistas o escayolistas. En estos casos se hace patente la sensi- bilidad especial hacia esas profesiones que antes, en muchos casos, se aprendían casi desde niños. Pero, por otro lado, la formación reglada a día de hoy es clave no solo por el aprendi- zaje, sino también porque hay proce- sos y reglamentos a los que deben acogerse y esto solo se aprende estudiando la teoría. Se da especial- mente en áreas como ciertos tipos de albañilería, como el pladur, pero también en la electricidad, carpintería o fontanería. Además, la incorporación de la tecnología, en el más amplio sentido de la palabra, ha supuesto un avance gracias a herramientas y soluciones que permiten acortar los tiempos de obra por su fácil instalación o agilizar el trabajo humano en gran medida. Y, de nuevo, una doble vertiente. Si bien los oficios que se han adap- tado mejor han ido incorporando un tipo de perfil más profesionalizado con formación en técnica, más joven y con más proyección, esta tenden- cia también ha desplazado aquellos trabajos más artesanales que siguen siendo posibles solo de manera manual, sin medios tecnológicos para ejecutarlos y que en muchos casos se están perdiendo. Relevo generacional Lo que parece estar claro es que la frase de que si te dedicas a un oficio (y eres bueno en él) no te va a faltar trabajo sigue siendo totalmente real y realista. A día de hoy hay una gran demanda para ello, y esperamos que esto pueda invitar a que las nuevas generaciones se planteen for- marse y entrar a formar parte de empresas de este tipo que en poco tiempo se quedarán sin relevo generacional.   tribuna La dificultad de encontrar profesionales para los oficios "Desde hace años se escucha que `sobran ingenieros y faltan fontaneros, electricis- tas...’. Y es la pura realidad: los oficios se han quedado sin aprendices, empiezan a jubilarse los dueños de las empresas y no hay relevo generacional. Este problema no solo afecta a las empresas de reformas y construcción, que son las más per- judicadas, sino también a aseguradoras, estudios de arquitectura y decoración, e incluso a tecnológicas que desarrollan soluciones para estos sectores. Sin la ex- periencia práctica estas compañías tienen dificultades para abordar los procesos necesarios en el sector.".

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