Revista Ecoconstrucción Enero - Febrero 2026

s %.%2/ &%"2%2/ 26 ECOCONSTRUCCIÓN ENTREVISTA GUILLERMOMUÑIZ, DIRECTOR COMERCIAL DE STO IBÉRICA "La falta de talento cualificado limita la capacidad de producción, aumenta la carga sobre los equipos, genera estrés y hace que sea mucho más difícil cumplir los plazos sin sacrificar calidad". PATRICIA ORDIZ. Guillermo Muñiz es arquitecto superior y director comercial de Sto Ibérica, con más de 18 años de experiencia en rehabilita- ción de edificios, sistemas de aislamiento térmico por el exterior (SATE) y fachadas VENTILADAS (A PARTICIPADO EN PROYECTOS DE edificación con técnicas avanzadas de aisla- miento térmico y certificación de eficiencia energética, y cuenta con experiencia en ges- tión empresarial a lo largo de todo el ciclo integral de los proyectos. ¿Cómo está afectando la falta de mano de obra cualificada a la capacidad pro- ductiva de las empresas? La escasez de mano de obra cualificada en la construcción se ha ido acentuando durante las últimas décadas. Según la Asociación de Consultores de Estructuras de Edificación, España pasó de tener 2,7 millones de tra- bajadores antes de la Gran Recesión a poco más de 1,4 millones actualmente, con un déficit estimado de unos 700.000 profesionales. A nivel europeo, la Comisión Europea señala que, aunque la construcción es el segundo ecosistema industrial más grande de la Unión Europea, entre un 25% y un 30% de las empresas ven limitada su capacidad productiva por la falta de personal cualificado. A esto se suma que el sector cuenta con una plantilla envejecida, cuesta atraer a jóvenes y mujeres, y aún mantiene la reputación de trabajos exigentes e incluso inseguros, lo que dificulta renovar los equi- pos con talento especializado. El impacto en la operativa diaria es enorme. Cuando faltan trabajadores espe- cializados, cada proyecto sufre retrasos: las tareas se acumulan, los equipos exis- tentes tienen que cubrir varias funciones a la vez y se genera una presión constante sobre todos. Por ejemplo, si falta un oficial para montar una fachada, otros compañe- ros deben asumir esa tarea adicional, lo que reduce la velocidad de trabajo y puede afectar la precisión o la calidad. Además, las empresas tienen que invertir tiempo en for- mar a trabajadores menos experimentados, retrasando aún más el avance de la obra. Esto, además de complicar la planificación, obliga a improvisar sobre la marcha, redistri- buyendo tareas y priorizando lo más urgente. En conjunto, la falta de talento cualificado limita la capacidad de producción, aumenta la carga sobre los equipos, genera estrés y hace que sea mucho más difícil cumplir los plazos sin sacrificar calidad. ¿Qué exigencias nuevas están apare- ciendo en el sector que hacen que el problema sea más grave (normativa, efi- ciencia, sostenibilidad, digitalización)? El sector de la construcción está viviendo una transformación profunda y acelerada, y eso cambia por completo lo que se espera de los profesionales y de las empresas. Actualmente, además de ejecutar bien una obra, hay que cumplir con normativas cada vez más estrictas, garantizar eficiencia ener- gética, incorporar criterios de sostenibilidad y documentar todo de manera exhaustiva. A esto se suma la digitalización: hoy se tra- baja con herramientas de diseño asistido por inteligencia artificial, registros digitales de construcción, robótica, construcción modular y procesos fuera de obra. Son tec- nologías y métodos que, además de exigir formación técnica, requieren una capacidad de adaptación y aprendizaje constante. Estas nuevas exigencias agravan clara- mente el problema de la escasez de talento. No se trata solo de cubrir puestos vacan- tes, sino de encontrar profesionales que realmente dominen estas nuevas compe- tencias y que puedan integrarse en equi- pos complejos. Cuando esto no ocurre, las empresas tienen que invertir mucho tiempo y recursos en formar al personal mientras intentan mantener los plazos y la calidad de los proyectos. Además, en muchos casos, esta presión obliga a reorganizar los roles, redistribuir tareas y priorizar actividades, lo que genera tensión y hace que la gestión de los proyectos sea más complicada. ¿Qué perfiles han identificado como clave para 2026? ¿Qué habilidades con- cretas deberían tener esos perfiles? De cara a 2026, el sector de la construcción necesita profesionales capaces de integrar lo digital, la sostenibilidad y la innovación en el día a día de la obra. Los coordinadores BIM y de modelado digital serán fundamen-

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