Revista Ecoconstrucción Marzo - Abril 2026
52 • marzo - abril 26 ECOCONSTRUCCIÓN ciudades y urbanismo jando hacia modelos más detallados, con datos verificables y trazabilidad. Esto ya está influyendo en la forma en la que se diseñan y operan los centros de datos. En este contexto, la monitorización con- tinua y la capacidad de cruzar consumo energético con disponibilidad de energía dejan de ser elementos diferenciales para convertirse en requisitos básicos. España avanza en esa misma dirección. En marzo de 2026, el Gobierno aprobó el Real Decreto-ley 7/2026, que introduce por primera vez criterios de sostenibilidad específicos para centros de datos conecta- dos a la red eléctrica. La normativa afecta tanto a nuevos proyectos como a instala- ciones ya existentes con acceso a red, y obliga a los operadores a demostrar que su consumo energético se corresponde, hora a hora, con generación renovable. Los detalles se concretarán en un desa- rrollo reglamentario posterior. Para ope- radores como nLighten, que ya habían adoptado este enfoque de corresponden- cia horaria y desarrollado el índice ICFEn en torno a este principio, la nueva regulación valida un modelo que ya estaba en marcha antes de convertirse en exigencia legal. Un papel distinto dentro del sistema energético También está cambiando la forma en la que se perciben los centros de datos dentro del sistema energético. Tradicionalmente se han considerado grandes consumidores. Cada vez más, empiezan a entenderse como infraestructu- ras que pueden integrarse de forma activa en el entorno. En Madrid, la proximidad reduce parte del consumo indirecto. La monitorización continua permite ajustar el uso energético. Y la posibilidad de reutilizar el calor abre nuevas formas de interacción con otras infraestructuras, especialmente en entor- nos urbanos donde la demanda térmica es constante. Este enfoque encaja con el concepto de acoplamiento sectorial impulsado a nivel europeo, en el que electricidad, calor e infraestructura digital dejan de funcionar como sistemas independientes para operar de forma coordinada. Un cambio que ya está en marcha Lo que ocurre en instalaciones como esta refleja una transformación más amplia. La sostenibilidad ha dejado de ser un elemento añadido para convertirse en un punto de partida. Esto afecta a cómo se diseñan los centros de datos, pero también a dónde se ubican y cómo se relacionan con su entorno. Ubicación, eficiencia operativa y capacidad de medición forman parte de una misma ecuación. El caso de nLighten Madrid muestra cómo este cambio se tra- duce en una instalación concreta. No se trata tanto de una tecnología específica, sino de un enfoque. Encontrar el equilibrio A medida que crece la demanda digital, el reto no es solo aumentar la capacidad, sino hacerlo sin generar nuevas tensiones en el sistema energético ni en el entorno urbano. Aquí es donde el modelo edge cobra sentido, siempre que se implemente de forma adecuada. No elimina el consumo, pero lo redistribuye, lo hace más visible y permite gestionarlo mejor. En un contexto en el que todo tiende a medirse con mayor precisión, esa mayor visibilidad y capacidad de control empiezan a ser más relevantes de lo que parece.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy OTAxNDYw