Revista Ecoconstrucción Septiembre Octubre 2026
ECOCONSTRUCCIÓN septiembre - octubre 2 6 • 29 Fachada trasera: antes y después pes son superiores a 8 y 10 cm, respectiva- mente. Esta definición de las mediciones permite concretar el sistema más allá de una referencia genérica a una doble mem- brana. La impermeabilización queda sepa- rada del aislamiento mediante geotextil de poliéster, con solapes mínimos de 20 cm. El aislamiento de cubierta se resuelve con 100 mm de poliestireno extruido, jun- tas perimetrales a media madera y resis- tencia a compresión de al menos 300 kPa. Sobre él se dispone otra capa separadora y la protección que recibe el pavimento cerámico. La posición del aislamiento protege la membrana frente a la exposición solar directa y reduce sus oscilaciones térmi- cas, mientras las capas separadoras evi- tan contactos y daños entre materiales. El aislamiento bajo los falsos techos comple- menta la intervención en cubierta. Resolver los puntos donde puede entrar el agua La estanqueidad depende especialmente de petos, cazoletas y juntas. En los encuentros verticales proyectamos bandas de refuerzo en ángulo y la prolongación de la impermeabilización sobre el peto. En las cazoletas, la membrana incorpora un refuerzo y se adhiere a la pieza de des- agüe con un solape mínimo de 10 cm. Las juntas de dilatación cuentan con bandas específicas y obturador, de manera que el movimiento del soporte no se traslade sin protección a la lámina. El vuelo del acceso requiere una solu- ción diferenciada: una membrana de PVC plastificado de 1,2 mm, reforzada con velo de fibra de vidrio y protegida por geotextil en ambas caras. Su encuentro con los paramentos dis- pone de una banda de al menos 50 cm de desarrollo, que asciende un mínimo de 20 cm sobre la cubierta terminada, y un perfil superior sellado con masilla elás- tica. En las zonas de panel sándwich que conservamos se prevé renovar remates, tornillería con juntas de estanqueidad y sellados de encuentros. La estrategia combina, por tanto, reconstrucción y reparación según el estado y la función de cada cubierta. Reducir las necesidades y prolongar la vida útil La mejora de la envolvente se acompaña de climatización por zonas mediante bombas de calor de refrigerante variable, ventilación con recuperación de calor, iluminación eficiente y producción fotovoltaica para autoconsumo. El cálculo de proyecto sitúa el consumo de ener- gía primaria no renovable en 65,06 kWh/m 2 al año, frente a los 105,46 kWh/m 2 del estado inicial, una reducción prevista del 38,31 %. Es un resultado del conjunto de la rehabilitación y sus instalaciones, no un ahorro atribuible exclusivamente al aislamiento ni una medi- ción del edificio en uso. Entendemos la sostenibilidad de Medina de Haro desde la utilidad y la duración de lo construido. Conservar la estructura evita sus- tituir recursos que todavía pueden prestar servicio; corregir las entradas de agua protege esa inversión material; mejorar el aislamiento reduce las necesidades de acondiciona- miento. Estas decisiones permiten recuperar un lugar accesible y confortable para la activi- dad cotidiana del barrio, con una envolvente cuya conservación forma parte del funciona- miento del centro. Porche y galería: antes y después
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