Revista Ecoconstrucción Septiembre Octubre 2026
ECOCONSTRUCCIÓN septiembre - octubre 2 6 • 71 aislamiento aire y los factores ligados a la temperatura pesan más. En España el problema es todavía más visible. En 2023, según la Encuesta de Condiciones de Vida del INE, el 23,6 % de la población declaraba problemas de ruido de vecinos o del exterior, frente al 18,1 % de media en la UE y 8,6 puntos más que en 2012. Ese último dato me parece especialmente revelador, porque suma el ruido de la calle y el del propio edificio: el vecino de arriba, la televisión del salón contiguo, el ascensor, las bajantes o la máquina de climatización de la cubierta. Contra buena parte de ese ruido, la herramienta más eficaz no está en una ordenanza, está en lo que se decide en proyecto y se ejecuta en obra. Por eso el aislamiento acústico merece más aten- ción de la que suele recibir: de él depen- den el descanso, la salud y la convivencia de quienes viven, trabajan, estudian o se recuperan dentro de un edificio. Hambre comercial: en acústica no todo vale Precisamente porque el problema es serio, quiero detenerme en un riesgo que en la industria conocemos bien. Cuando aprietan los objetivos de venta, la tenta- ción es ampliar gamas a toda prisa, sim- plificar el mensaje y competir por precio o por el número más llamativo de la ficha técnica. Poco a poco, el producto acústico se trata como un commodity, intercambia- ble por otro que «hace lo mismo» y cuesta menos. Nadie en el sector está a salvo de esa tentación, tampoco nosotros. El problema es que en acústica no todo vale. Detrás de cada solución hay física: la ley de masa, la frecuencia de resonancia de un sistema masa-muelle-masa, la rigi- dez dinámica de una lámina antiimpacto o el coeficiente de absorción acústica de un absorbente. Ninguna de esas variables se negocia en una reunión comercial. Cuando un producto se elige solo por precio, o se prescribe por un valor de labo- ratorio sacado de contexto, quien paga la diferencia es el usuario, que descubre el problema cuando ya vive en la vivienda. Con él lo pagan el promotor que recibe la reclamación y el técnico que firmó el pro- yecto. Y, a medio plazo, el propio mercado, que pierde confianza en una categoría de producto que debería transmitir justo lo contrario. Por eso me gusta resumirlo en una idea: hay que vender con guante comer- cial, pero con mano de técnico. Conocer el mercado y saber comunicar es impres- cindible; renunciar al rigor para cerrar una venta, no. De lo normalizado a AUDAL En Danosa esa idea forma parte del nom- bre. La compañía nació en 1964 como Derivados Asfálticos Normalizados, con la vocación de fabricar productos que cumplieran la normativa específica, como indica su propia denominación. Seis déca- das después, esa palabra, normalizado, sigue resumiendo una manera de trabajar: productos ensayados, documentados y que hacen lo que dicen. Con esa base hemos planteado en acústica una estrategia de diferenciación con dos objetivos: proteger el valor presta- cional de los productos y adelantarnos a la normativa que viene. Los valores límite del DB-HR, como los 50 dBA de aislamiento a ruido aéreo exigidos a un recinto protegido frente a otra unidad de uso o el máximo de 65 dB de nivel de ruido de impactos, siguen siendo los que se fijaron en 2007, y en el sector empiezan a escucharse ecos de un endurecimiento de las exigencias acústicas. En paralelo, la normativa ambiental ya no es una recomendación. La Directiva euro- pea de eficiencia energética de los edifi- cios obliga a calcular y declarar el potencial de calentamiento global a lo largo del ciclo de vida de los edificios nuevos de más de 1.000 m² a partir de 2028, y de todos los edificios nuevos a partir de 2030. El nuevo Reglamento europeo de Productos de Construcción, por su parte, incorporará de forma progresiva la información ambien- tal a la declaración de prestaciones y de conformidad, empezando por ese mismo indicador. Un producto acústico tendrá que demostrar cuánto aísla y también cuál es su huella, y por eso parte de nuestra gama acústica ya cuenta con Declaración Ambiental de Producto verificada y se están promoviendo certificaciones con un valor ambiental más elevado. De ese análisis nace AUDAL, la marca de Danosa dedicada en exclusiva al ais- lamiento acústico, que presentamos en Rebuild 2026. Darle una marca propia res- ponde a algo más que a una cuestión de imagen. Esta gama necesita una atención particular y dedicada, con su propio desa- rrollo de producto, su propia prescripción y un plan de negocio para los próximos años. AUDAL incorpora familias de mayor valor añadido y prestaciones mejoradas, junto con desarrollos propios y soluciones patentadas. Se apoya en la confianza que Danosa se ha ganado en más de dos déca- das de liderazgo en el mercado acústico, ahora con una imagen adaptada a los nue- vos tiempos. Queremos que los profesio - AUDAL incorpora familias de mayor valor añadido y prestaciones mejoradas, junto con desarrollos propios y soluciones patentadas.
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