Revista Ecoconstrucción Septiembre Octubre 2026

72 • septiembre - octubre 26 ECOCONSTRUCCIÓN  aislamiento acústico nales que más saben de acústica la tengan como su marca de confianza. Todo empieza por el ruido Puede parecer una obviedad, pero el ori- gen de la acústica es el ruido. Buena parte de los errores de especificación nacen de pensar primero en el producto y después en el problema. Por eso AUDAL ordena su propuesta a partir del tipo de ruido, tanto para los problemas del día a día como para los proyectos más exigentes. El ruido aéreo viaja por el aire y atraviesa fachadas, tabiques y forjados: conversacio- nes, televisión, música, tráfico. El ruido de impacto nace de pisadas, caídas de obje- tos o arrastre de mobiliario y se transmite sobre todo por la estructura, de modo que la resolución de perímetros y encuentros se vuelve decisiva. Y luego están las vibra- ciones, cada vez más presentes. La electrificación de los edificios ha lle- vado a cubiertas y patios cada vez más bombas de calor y equipos de ventilación, y la construcción avanza hacia sistemas más ligeros e industrializados. Menos masa implica, por pura física, más dificul- tad para aislar las bajas frecuencias y más sensibilidad a impactos y vibraciones. En ese escenario, el desacoplo elástico tiene que estar en el proyecto desde el princi- pio, no añadirse cuando llega la primera queja. Una misma queja, «se oye al vecino» o «retumba el techo», puede tener orígenes distintos. Identificar la fuente y la vía de transmisión es el primer paso; el segundo, leer bien los descriptores. RA, ΔLw, αw o DnT,A responden a fenómenos diferentes, unos se obtienen en laboratorio y otros en el edificio terminado, y no son intercam- biables. Un coeficiente de absorción exce- lente, por ejemplo, no dice nada sobre el aislamiento entre dos viviendas. Elegir por el número más alto de la ficha, sin rela- cionarlo con el tipo de ruido, el elemento constructivo y el uso del edificio, es una de las formas más rápidas de equivocarse. Mastering Acoustics: ordenar la complejidad La acústica siempre ha sido una gama compleja de prescribir, con muchos pro- ductos, muchos descriptores y muchas combinaciones posibles. Por eso el segundo gran objetivo de AUDAL ha sido simplificar sin perder rigor. Lo hemos hecho con Mastering Acoustics, un catá- logo que organiza el porfolio por tipo- logía de proyecto y no por referencia de producto. El técnico parte de lo que tiene sobre la mesa, ya sea una vivienda, un hotel, un centro educativo o sanitario, un local de actividad o una sala audiovisual, en obra nueva o en rehabilitación, y llega a solucio- nes de sistema, no a productos sueltos. El nombre no es casual: dominar la acústica es, en el fondo, tener el control del sonido. Del laboratorio a la obra El último reto es que lo previsto en pro- yecto llegue al edificio construido. Un ensayo de laboratorio permite comparar soluciones en condiciones controladas, pero la obra añade tolerancias, flancos estructurales, pasos de instalaciones y varios oficios trabajando a la vez. Basta un tabique rígidamente unido al forjado, dos cajas de mecanismos enfrentadas o un rodapié que toca el suelo flotante para que el resultado medido quede lejos del esperado. Por eso entendemos que el trabajo del fabricante no termina en la ficha técnica. La continuidad del sistema, la resolución de juntas y encuentros y el desacoplo donde haga falta pesan tanto como el pro- pio material, y tienen que quedar definidos antes de que empiece la obra. Volviendo al principio: cuando hablamos de ruido hablamos de salud, de descanso y de convivencia. Eso pide algo más que un material elegido a última hora; pide una estrategia en la que producto, sistema, detalle y ejecución van juntos desde el primer plano. La acústica no se añade al final de un proyecto. Se diseña desde el principio. 

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