Aplicando la tecnología a la construcción con la precisión de un reloj suizo

  En el mundo de la construcción, cada detalle cuenta. Un pequeño desajuste puede desencadenar una serie de problemas que afectan al proyecto en su totalidad, generando sobrecostes y retrasos que desequilibran cualquier presupuesto. Al igual que en la relojería suiza, donde cada engranaje debe funcionar en perfecta armonía para mantener la precisión, la integración de tecnologías digitales en este sector permite gestionar cada fase del proyecto con la misma exactitud, sincronizando to

 

En el mundo de la construcción, cada detalle cuenta. Un pequeño desajuste puede desencadenar una serie de problemas que afectan al proyecto en su totalidad, generando sobrecostes y retrasos que desequilibran cualquier presupuesto. Al igual que en la relojería suiza, donde cada engranaje debe funcionar en perfecta armonía para mantener la precisión, la integración de tecnologías digitales en este sector permite gestionar cada fase del proyecto con la misma exactitud, sincronizando todas las partes para que el proceso fluya de manera eficiente y sin imprevistos.

Y es que el verdadero ahorro en la construcción no comienza en el momento en que se colocan los cimientos, sino mucho antes, en la fase de planificación. La capacidad de anticipar problemas y gestionar cada fase de un proyecto es fundamental para reducir errores, optimizar recursos y ahorrar tanto en tiempo como en inversión económica. Aquí es donde las tecnologías avanzadas, como el BIM o la analítica predictiva, desempeñan un papel clave, permitiendo que las empresas eviten errores antes de que se conviertan en costosos problemas.

Uno de los mayores beneficios de estas herramientas es la capacidad de proyectar y simular cada aspecto del proceso constructivo con gran precisión. Al utilizar BIM, los equipos pueden crear modelos detallados en 3D que permiten prever problemas estructurales o de diseño antes de que se inicie la construcción. Esto, además de minimizar los imprevistos, reduce la necesidad de cambios de última hora, que suelen ser una de las principales causas de sobrecostes. Por otro lado, permiten una actualización en tiempo real de los contratos, pudiendo actualizar el presupuesto conforme el proyecto avanza.

 

Todo el ciclo de vida bajo la lupa de la tecnología

Claro que el impacto de la tecnología no se limita únicamente a la fase de planificación. La capacidad de gestionar eficientemente todo el ciclo de vida del proyecto es clave para garantizar que la construcción se ejecute en los plazos acordados y dentro de los márgenes presupuestarios establecidos. Las plataformas de gestión de proyectos digitales permiten coordinar a todos los actores implicados —arquitectos, jefes de obra, contratistas y proveedores — desde un único sistema centralizado, lo que reduce los posibles malentendidos y agiliza la toma de decisiones.

Por ejemplo, el uso de sistemas de gestión basados en datos permite que cada componente del equipo acceda a la misma información en tiempo real, evitando que se tomen decisiones basadas en datos desactualizados. Esta integración mejora la colaboración y permite a las empresas monitorizar el rendimiento y prever necesidades de mantenimiento de la maquinaria.

La tecnología ofrece la ventaja de poder simular diversos escenarios antes de tomar decisiones importantes. Mediante el uso de la analítica predictiva, las empresas pueden anticipar cuellos de botella, identificar posibles problemas en la cadena de suministro e incluso prever cómo factores externos (el clima o la fluctuación de precios de los materiales) podrían afectar los plazos y los costes del proyecto. Además, hoy en día, los software permiten observar y analizar posibles desviaciones entre el coste real y el teórico, de manera que se puedan tomar las decisiones pertinentes en cada caso y mantener al cliente informado. Estos sistemas comunican de manera periódica (cada mes, por ejemplo) como se encuentra el proyecto con respecto a la planificación, el presupuesto y el resultado, permitiendo comprobar el estado de la obra con respecto a lo establecido.

 

Sostenibilidad para un ahorro de costes

Un aspecto cada vez más importante en la construcción moderna es la sostenibilidad. El impacto ambiental de los proyectos de construcción es significativo, tanto en términos de consumo de recursos como en la generación de residuos. Aquí es donde la tecnología también ofrece un valor añadido al permitir una planificación más eficiente y un uso más responsable de los materiales.

Por ejemplo, las plataformas BIM permiten visualizar el diseño final del proyecto, y calcular con precisión cuántos materiales se necesitan, evitando así el exceso de inventario y el desperdicio. Incluso, la adopción de tecnologías como el Internet de las Cosas (IoT) o la inteligencia artificial también contribuyen a la sostenibilidad en las obras. Los sensores conectados pueden monitorizar el consumo de energía y el rendimiento de la maquinaria en tiempo real, lo que permite identificar ineficiencias y reducir el consumo energético.

Este tipo de tecnologías también facilitan la detección de problemas de diseño o de implementación con una mayor previsión para evitar volver a tener realizar trabajos. Por ejemplo, si durante la fase de construcción se detecta que una estructura no coincide con el diseño original, las herramientas digitales permiten realizar ajustes de una manera más rápida, evitando el impacto en el cronograma y el presupuesto.

En resumen, las empresas de la construcción que integren estas tecnologías en su planificación lograrán ejecutar proyectos con la precisión de un reloj suizo: sin interrupciones, con los costes controlados y con la confianza de que cada pieza encaja en su lugar a la perfección.

Artículo escrito por:
Nuno Queirós Responsable de gestión de productos mid-market ,Cegid Iberia, Latam y África