Carabanchel: urbanismo evolutivo

Kronos

Hay destellos arquitectura que han marcado nuestras vidas y que, en muchos casos, solo permanecen en nuestra memoria. Cuando hablamos de ciudades y barrios olvidamos aquello que hemos conseguido preservar y tendemos a centrarnos en el futuro. Pero ¿podemos crecer y avanzar sin olvidar aquello que forma parte de nuestra identidad? Es innegable que los espacios forman parte de nuestra vida y tienen mucho que decir sobre quiénes somos.

Con esa vocación de preservación y legado nace Proyecto Carabanchel. Una mirada al urbanismo que busca un crecimiento sostenible y la combinación del pasado con el futuro. Este cambio exige una gran capacidad de adaptación para satisfacer las necesidades de los nuevos barrios y de los de siempre, y confluye en una convivencia entre esos antiguos y nuevos vecinos. Recuperamos edificios ignorados y los elevamos a un estatus de patrimonio industrial integrando también piezas de arquitectura contemporánea en un dialogo entre el pasado y el futuro.
 

Urbanismo a nivel Kronos

Kronos es sinónimo de urbanismo, forma parte de su ADN y tiene como objetivo principal mejorar el conjunto del municipio a través de la arquitectura, para lo que se adapta a las nuevas formas de vivir y cada ubicación. Para lograrlo, la colaboración con los ayuntamientos y gobiernos regionales es fundamental a la hora de diseñar un urbanismo ad hoc que, tanto para barrios consolidados o existentes, prima la búsqueda de la dinamización del tejido social, económico y cultural.

Aunque el urbanismo siempre es complejo, la ‘página en blanco’ juega con ventaja versus la actuación sobre zonas consolidadas donde ya existen unas ‘normas’ predefinidas. Es en este último caso es en el que el proyecto debe abordarse desde la responsabilidad de intervenir sin destruir. Ese es nuestro objetivo en Carabanchel: revitalizar el tejido industrial histórico mientras nos adaptamos a las nuevas necesidades.
 

Proyecto Carabanchel
Todo lo anterior explica nuestra filosofía y nuestra perspectiva del urbanismo evolutivo, pero ¿cómo se traduce un proyecto como Proyecto Carabanchel en números? 

Nos situamos en la zona de Opañel, con una superficie que abarca un total de 38.000 metros cuadrados, donde se contempla levantar 25 proyectos, tanto de obra nueva como de rehabilitación, que supondrán más de 300 viviendas, además de activos dedicados al sector servicios. Todas estas viviendas estarán destinadas al alquiler con el objetivo de ofrecer alternativas habitacionales demandadas y accesibles para los vecinos actuales y futuros del barrio. La intervención urbanística se basa en la integración, la escucha del barrio y sus necesidades, por lo que se ha planificado de forma fragmentada, dividiéndose en varias fases con objetivos específicos que otorgan al proyecto una gran capacidad de adaptación.

La primera fase, que está prevista para ser entregada a lo largo del año 2027, consiste en la
promoción y construcción de cuatro proyectos distintos: La Central, ubicada en Antoñita Jiménez 42 y otros tres distribuidos en Antoñita Jiménez; Miguel Mayor; y Antonio González Porras. Todos suman 150 nuevas viviendas que tendrán la firma de grandes arquitectos como Estudio Herreros.

En fases posteriores, a partir de 2029, se impulsarán más de 150 viviendas adicionales y espacios con diferentes usos del sector servicios, en las que se seguirá contando con la colaboración de arquitectos de prestigio y tendrán como eje principal las calles de Antoñita Jimenez y Pedro Campos además de las calles cercanas de Antonio González Porras, Fernando González y Sallaberry.

El común denominador del Proyecto Carabanchel es la preservación a través de la arquitectura. No se trata de insertar edificios descontextualizados sino inspirarse en materiales y elementos tradicionales como el ladrillo en las fachadas y la disposición de las zonas comunes en corrala y patio compartido. Un escenario reconocible para fomentar la convivencia y generar un sentimiento de comunidad que trascienda los límites de cada residencial.

La preservación y rehabilitación de naves industriales, locales comerciales y edificios de usos mixtos que se encuentran en estado de abandono o donde las actividades industriales han ido cesando o desapareciendo son clave para mantener el alma del barrio mientras actuamos sobre él.

Nuestra intención, junto a estudios como Langarita Navarro y OOIIO, es recuperarlos y adaptarlos a actividades más demandadas como talleres artísticos, galerías de arte, estudios de arquitectura y diseño, o locales de restauración, pero siempre destacando su importancia como paisaje urbano para Carabanchel.
 

La Central: el principio de todo

En La Central, Estudio Herreros se enfrentó al reto de diseñar un proyecto nuevo en torno a la estructura de una antigua imprenta, con su cubierta en dientes de sierra, su gran altura y sus vigas y pilares de acero. El resultado: un diseño con distintas cotas de altura, fachadas de ladrillo y elementos metálicos que conecta el barrio con 74 viviendas y cuatro locales, todo para alquiler. El interior nos devuelve a las corralas madrileñas, que fomentan el encuentro entre vecinos y la creación de espacios comunes como jardines, barbacoa, piscina, huerto urbano o tenis de mesa.

La Central es el principio de todo, el origen, pero también el destino, mirar al futuro sin olvidarnos del pasado.

Artículo escrito por:
Andrew Cooke Director de proyecto Kronos