De cara al 2026, la construcción necesita acelerar su digitalización como una transformación integral que conecte personas, procesos y datos. La complejidad de los proyectos crece y sólo con una gestión unificada, las compañías del sector podrán anticiparse a las incertidumbres y proteger su rentabilidad. Aunque, según diversos informes, la adopción tecnológica se estanca, cuando las nuevas tecnologías se integran de manera efectiva en la construcción, los profesionales reportan un impacto positivo claro en la planificación, control de costes o seguimiento de obras, situando la innovación TI como un catalizador para el avance.
En ARBENTIA, nos hemos apoyado en nuestra amplia experiencia con las compañías de la industria para identificar cuatro grandes retos en la gestión de sus proyectos y cómo las soluciones integradas de nueva generación, como ARBENTIA Project Management sobre la plataforma Microsoft Business Central, ayudan a resolverlos.
El primero de estos retos es contar con un control presupuestario vivo para el manejo ágil y al día de las previsiones versus el presupuesto real, con actualizaciones para anticiparse y tomar decisiones. Los cambios de presupuestos son frecuentes según avanzan las obras y las modernas soluciones informáticas aseguran que no se pierda el control, con capacidades como la importación de mediciones desde las herramientas externas más usadas o el trabajo con múltiples versiones presupuestarias (por costes contradictorios, ampliaciones o revisiones). A ello se suman facilidades para comparar los costes e ingresos previstos y reales a lo largo de todo el proyecto. El principal beneficio de estas innovaciones es la integración de los pedidos, de los costes (reales, comprometidos y provisionados) y de los gastos imputados en obra con las distintas versiones del presupuesto, para detectar desviaciones a tiempo de actuar.
Otro de los retos clave es que la obra no se fragmente en silos de decisiones e información. Para evitarlo, las soluciones tecnológicas cubren el flujo completo del proyecto, desde la firma del contrato y el alta del proyecto, pasando por su planificación, definición de su estructura, ejecución y producción, hasta la certificación de ingresos y el control de gastos con proveedores y subcontratistas. Esto permite que todo lo relacionado con la obra (facturas, pedidos, albaranes o certificaciones) quede vinculado a la misma para evitar duplicidades y facilitar reestimaciones periódicas.
En la gestión de obras, las constructoras también necesitan contar con una analítica homogénea por obra y para la compañía en general. Las soluciones de TI modernas contemplan la definición de ejes analíticos comunes en la creación del proyecto para el análisis de márgenes y cuenta de resultados (P&L) por obra, el avance real, el backlog de ingresos, la deuda por cliente-proyecto o el rendimiento por departamentos. Gracias a cuadros de mando integrados, que en ARBENTIA Project Management se apoyan en Power BI, los encargados de proyecto y la dirección ganan visión comparativa y pueden tomar mejores decisiones.
El cuarto reto importante es evitar que durante las obras se tomen decisiones tardías por la falta de datos. Para ello, las soluciones específicas facilitan partes de trabajo, provisiones automáticas al registrar proformas de subcontrataciones, trazabilidad de compras en tiempo real y la automatización administrativa (certificaciones y facturación masiva, lectura OCR de facturas y albaranes). El resultado es información siempre actualizada, menos tareas manuales y cierres mensuales orientados a anticiparse a los problemas y no a reconstruir lo ocurrido.
En definitiva, el cometido principal de la innovación TI en el sector es que las constructoras puedan afrontar los desafíos críticos en el control de las obras, integrando el presupuesto, la ejecución y la analítica en un único sistema que les permita impulsar su crecimiento y asegurar su rentabilidad.
Artículo escrito por:
Iago Oro
Director de la division de Proyectos
Arbentia