La protección contra sobretensiones se ha convertido en uno de los elementos fundamentales para garantizar la seguridad y continuidad de servicio de las instalaciones eléctricas modernas.
La mayor presencia de electrónica, la creciente electrificación de edificios y la evolución de la normativa han impulsado el desarrollo de soluciones cada vez más avanzadas para proteger personas, instalaciones y equipos frente a las sobretensiones.
En los últimos años, el marco normativo europeo y español ha experimentado una importante transformación, especialmente en lo relativo a la protección contra sobretensiones temporales o permanentes, culminando con la entrada en vigor de la norma UNE-EN IEC 63052, que sustituye a la UNE-EN 50550 y establece un estándar para los dispositivos contra sobretensiones.
¿Qué son las sobretensiones y por qué deben protegerse?
Las sobretensiones son picos de tensión que superan los valores nominales de la red eléctrica y que provocan daños en los equipos conectados. Dependiendo de su origen y duración, se clasifican principalmente en dos categorías:
- Sobretensiones transitorias, originadas generalmente por descargas atmosféricas, maniobras de conmutación o perturbaciones de la red.
- Sobretensiones temporales o permanentes, provocadas por incidencias como la rotura del conductor neutro, desequilibrios de carga, defectos en la red de distribución o fallos de mantenimiento.
Estas últimas pueden mantenerse durante periodos prolongados y alcanzar valores muy superiores a la tensión nominal, generando sobrecalentamientos, averías prematuras, interrupciones de servicio e incluso incendios.
Para minimizar estos riesgos, las instalaciones deben incorporar dispositivos de protección específicamente diseñados para detectar estas anomalías y desconectar la alimentación antes de que se produzcan daños.
La evolución normativa llega a la UNE-EN IEC 63052
La necesidad de proteger las instalaciones frente a sobretensiones permanentes comenzó a cobrar relevancia en España a principios de los años 2000. El incremento de la demanda de estos dispositivos y la aparición de productos de calidad desigual impulsaron la elaboración de una norma que estableciera requisitos mínimos de seguridad y funcionamiento.
Fruto de este trabajo nació la norma UNE-EN 50550, que durante años constituyó la referencia para los dispositivos de protección contra sobretensiones permanentes (POP, Power Frequency Overvoltage Protective Devices).
Posteriormente, la experiencia adquirida en España sirvió como base para el desarrollo de una norma europea y, más tarde, de una norma internacional. Este proceso culminó con la publicación de la IEC 63052 en 2019, adoptada posteriormente como UNE-EN IEC 63052, actualmente vigente y convertida en la referencia internacional para este tipo de dispositivos.
La nueva norma representa un importante avance al armonizar los criterios de diseño, ensayo y funcionamiento a nivel mundial, facilitando la homologación de productos y elevando los niveles de seguridad exigidos.
¿Qué regula la UNE-EN IEC 63052?
La UNE-EN IEC 63052 establece los requisitos aplicables a los dispositivos destinados a proteger instalaciones domésticas y similares frente a sobretensiones a frecuencia industrial.
Estos dispositivos actúan monitorizando la tensión entre fase y neutro y desconectando automáticamente el circuito cuando se supera un umbral peligroso durante un tiempo determinado.
La norma contempla distintas configuraciones constructivas:
- Unidades POP integradas en un dispositivo de protección principal.
- Unidades POP acopladas mecánica o eléctricamente a un interruptor diferencial o magnetotérmico.
- Dispositivos POP autónomos capaces de realizar directamente la apertura del circuito protegido.
Esta clasificación permite abarcar las diferentes soluciones disponibles actualmente en el mercado y garantizar que todas ellas cumplan unos requisitos homogéneos de seguridad y funcionamiento.
Curvas de actuación: protección y continuidad de servicio en equilibrio
Uno de los aspectos más relevantes de la UNE-EN IEC 63052 es la definición de las curvas de disparo tensión-tiempo. Estas curvas determinan el tiempo máximo que puede transcurrir antes de que el dispositivo actúe en función del nivel de sobretensión detectado.
El objetivo de la norma es doble:
- Garantizar una actuación rápida ante sobretensiones peligrosas.
- Evitar disparos intempestivos provocados por fluctuaciones normales de la red eléctrica.
De esta manera se consigue un equilibrio entre la protección efectiva de los equipos y la continuidad del suministro.
Para cumplir con la normativa vigente, los dispositivos deben superar una serie de ensayos que verifican tanto su capacidad de protección como su fiabilidad a largo plazo. Entre los principales requisitos destacan:
1. Incorporación de un elemento de corte
El dispositivo debe ser capaz de desconectar físicamente el circuito protegido cuando se detecte una sobretensión fuera de los límites permitidos.
2. Verificación de los tiempos de actuación
Los equipos deben demostrar mediante ensayos que responden dentro de los tiempos establecidos por la norma para cada nivel de sobretensión.
3. Ensayos de resistencia y durabilidad
Los dispositivos son sometidos a múltiples ciclos de sobretensión para comprobar su comportamiento ante esfuerzos repetidos y garantizar su funcionamiento durante toda su vida útil.
4. Compatibilidad electromagnética
Deben cumplir los requisitos de compatibilidad electromagnética establecidos por la serie IEC 61000, evitando interferencias y asegurando un funcionamiento fiable en entornos reales.
La nueva ITC-BT-23: protección integral contra las sobretensiones
La evolución normativa no se limita a los propios dispositivos de protección. El borrador de actualización de la ITC-BT-23 del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT) introduce un enfoque más estructurado para la protección contra sobretensiones en instalaciones de baja tensión.
MAXGE EUROPE como fabricante, está preparado ante la inminente aprobación del nuevo REBT con un portfolio completo de soluciones contra las sobretensiones. La nueva normativa establece distintos niveles de protección según la ubicación de los dispositivos dentro de la instalación.
- Protección frente a sobretensiones transitorias
La propuesta normativa contempla:
- Instalación de un DPS Tipo 1 en el origen de la instalación, próximo al contador y aguas arriba del mismo.
- Instalación de un DPS Tipo 2 en el cuadro general de mando y protección.
- Utilización de soluciones combinadas Tipo 1+2 cuando las características de la instalación impidan cumplir la disposición anterior.
Este planteamiento crea una protección escalonada que mejora significativamente la capacidad de absorción y limitación de sobretensiones.
- Protección frente a sobretensiones temporales
Para instalaciones residenciales y análogas, el borrador establece la obligación de utilizar dispositivos conformes a la UNE-EN IEC 63052, reforzando la protección frente a elevaciones sostenidas de tensión.
De este modo, el cuadro general debe integrar tanto la protección frente a sobretensiones transitorias como frente a sobretensiones temporales o permanentes.
Con todo ello, las nuevas exigencias normativas con las sobretensiones supone un cambio de paradigma, donde fabricantes como MAXGE adaptan su catálogo de soluciones para cumplir con las exigencias electrotécnicas. Así, los instaladores pueden usar productos que cumplen con los nuevos criterios y exigencias técnicas. Para los usuarios finales, representa una mayor garantía de seguridad, una mejor protección de los equipos eléctricos y electrónicos y una reducción del riesgo de averías o incendios derivados de anomalías en la red eléctrica.