GeoNovatek recalza con éxito la cimentación de un edificio de Navantia mediante la hinca de micropilotes con sistema de precarga

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La compañía realizó esta intervención con el objetivo de frenar los problemas estructurales existentes que padecía el edificio anexo al principal

En un puerto, el suelo por el que pisamos no siempre lo ha sido, ya que muchas veces es una superficie ganada al agua a base de rellenos sobre lo que antes fue una marisma. Desde fuera parece una explanada sólida, perfecta para levantar un edificio público —un centro cultural, una terminal, una sede administrativa— y, de hecho, es tentador porque el enclave es estratégico y muy visible. Pero por debajo suele haber una realidad muy distinta: capas blandas y saturadas (limos y arcillas), zonas con materia orgánica, cambios bruscos de material y rellenos muy variables colocados en distintas épocas con compactaciones desiguales. 

En ese escenario, la construcción no solo se apoya en el terreno, sino que lo altera. La carga del edificio incrementa tensiones y empuja a esos suelos a consolidar (es decir, a compactarse con el tiempo), y si además existen flujos de agua típicos de un entorno portuario —mareas, drenajes, bombeos, filtraciones o fugas de redes— pueden producirse arrastres internos que lavan el terreno, llevándose finos y dejando huecos. La combinación es peligrosa y bastante habitual: pérdida de capacidad portante local, asientos diferenciales por la variabilidad de la resistencia del terreno que termina traduciéndose en grietas, deformaciones y problemas funcionales del edificio. Esto mismo le sucedió a un edificio públicode Navantia localizado en un puerto de la provincia de Cádiz, donde GeoNovatek tuvo que intervenir recientemente. 

Dicha construcción presentaba un edificio anexo levantado posteriormente que estaba sufriendo un asentamiento diferencial muy pronunciado en el muro exterior del mismo, debido a un lavado del terreno prolongado como consecuencia de filtraciones de agua por estar ubicado encima de una antigua marisma.

 

Solución GeoNovatek: recalce de la cimentación a través de la técnica Lift Pile®

GeoNovatek decidió recalzar la cimentación del terreno bajo el edificio anexo mediante la hinca de 14 micropilotes MP/60 con sistema de precarga. Para ello, se utilizó el sistema Lift Pile®, el cual transmite la carga estructural a estratos de mayor profundidad y resistencia, y posteriormente lo precarga para que entre en pleno funcionamiento en cuanto GeoNovatek termina el trabajo. La intervención se realiza de la siguiente manera: 

Previo al vertido de hormigón de la nueva cimentación, se procede a la colocación de secciones cilíndricas metálicas especiales, llamadas camisas, de 90 mm de diámetro y de 13,5 mm de espesor, conectadas a la armadura de la nueva cimentación. Una vez instaladas las camisas metálicas y trascurridos los 28 días de fraguado del hormigón de la nueva cimentación, se procede con la fase de hincado de los micropilotes. De esta manera, se lleva a cabo la puesta en obra de los elementos que componen el micropilote, de secciones de 1 m de longitud, a través de la camisa embebida en la losa, a la que se conecta un pistón hidráulico. Esto acelera la puesta en obra y no necesita perforación adicional para ejecutar el trabajo.

Dichas secciones de micropilote se hincan en profundidad dentro del terreno gracias a la presión ejercida por un pistón. La conexión entre módulos se logra gracias a un extremo roscado especial, de acero de alta resistencia, que asegura una perfecta transmisión de esfuerzos y una rápida ejecución. Durante la fase de hinca del micropilote se produce un efecto de compactación radial del terreno respecto de la barra de penetración, causada por la compresión del terreno, cuyo volumen ha sido desplazado por el micropilote.

El pistón hidráulico está dotado de un manómetro que permite leer la presión necesaria para la hinca de los micropilotes de acero en el terreno, y con el que se comprueba la capacidad portante de cada micropilote en el acto.  Cuando el micropilote encuentra una formación geotécnica que le permita resistir la fuerza de hincado, previamente especificada en el proyecto, se desengancha el pistón y se procede al pretensado de los mismos.  

El pretensado se consigue mediante el dispositivo de precarga regulable, el cual se conecta a la camisa, ya embebida en la cimentación, gracias a un cabezal de acero enroscado de sección circular. Actuando con un instrumento dinamométrico sobre el perno sito en el extremo superior del dispositivo, es posible ejercer una precarga del micropilote.  Las camisas actúan como tutor o guía para los micropilotes que se hincarán en el recalce.

Artículo escrito por:
Carolina Iglesias Ingeniera de Obras Públicas Geonovatek