GeoNovatek usa micropilotes y resinas expansivas para solucionar los problemas de cimentación de una piscina
La compañía intervino para solucionar asentamientos diferenciales provocados por una compactación deficiente
La compañía intervino para solucionar asentamientos diferenciales provocados por una compactación deficiente
Cuando una piscina de nueva construcción presenta grietas, hundimientos o deformaciones al poco tiempo de ejecutarse, el problema suele estar relacionado con el terreno sobre el que se apoya. Este tipo de lesiones no son casuales ni inevitables, ya que son la consecuencia directa de una base mal resuelta. Y esto ocurre con más frecuencia de lo que debería, especialmente en parcelas donde ha sido necesario modificar la topografía mediante muros de contención o rellenos para poder construir.
En estas situaciones, si no se trata el terreno con el rigor necesario, la piscina queda apoyada sobre un sistema inestable que, con el tiempo, acaba cediendo. Un caso representativo es el de una piscina desbordante localizada en un chalet de Sitges en la que GeoNovatek tuvo que intervenir, debido a la aparición de asentamientos diferenciales. Y es que a pesar de su reciente ejecución, aparecieron grietas que afectaban al vaso, a las soleras y a los pavimentos, incluyendo juntas abiertas y piezas levantadas.
La piscina presentaba un descenso localizado de entre 6 y 8 mm en el lateral más próximo a la vivienda, llegando incluso a girar, evidenciándose esto con la aparición de una grieta en el fondo de ese lado. Tras vaciarla e inspeccionarla, se observó que el relleno de gravas bajo el vaso que se llevó a cabo durante la construcción (la inclusion de este era necesario porque el cimiento estaba a mayor profundidad) había perdido capacidad portante, probablemente debido a la entrada de agua desde el subsuelo, originando el asentamiento progresivo del conjunto. Es decir, todo indicaba una mala gestión del terreno en fase de obra.
Solución GeoNovatek: Consolidación del terreno y recalce de la cimentación
Para solucionar definitivamente el asentamiento diferencial que presentaba la piscina, GeoNovatek decidió intervenir combinando la capacidad consolidante de las resinas expansivas HDR300 junto con la facultad portante de los micropilotes de acero hincados. En total se realizaron 10 inyecciones de resinas expansivas simples y se hincaron 21 micropilotes para consolidar el terreno y recalzar la cimentación.
En primer lugar, se procedió a la instalación de micropilotes, cuyo objetivo es lograr la transferencia de parte de la carga de la estructura hasta estratos de mayor resistencia y profundidad. Esta complicada intervención se pone en marcha efectuando varias perforaciones de 64 mm de diámetro, que atraviesan verticalmente el vaso de la piscina y su cimentación.
A continuación, en estas perforaciones se introducen los micropilotes MP/60 por presión continua, evitando cualquier excavación adicional, empleando como contrapeso, la propia estructura de la piscina, mediante punto de enganche para el pistón hidráulico con los adecuados pernos de anclaje. Los elementos que configuran el micropilote, secciones de 1 metro de longitud de tubos de acero diseñado por GeoNovatek exclusivamente para este fin, se introducen uno tras otro, uniéndolos entre sí con un tapón roscado macizo. Cuando el micropilote encuentra una formación que le permita resistir la fuerza de hincado previamente especificada, el pistón se desengancha y el micropilote se ancla a la cimentación a través de un mortero especial de anclaje.
Tras la hinca de los micropilotes, el siguiente paso fue consolidar el terreno. Esta técnica se inicia llevando a cabo varias perforaciones de entre 10 y 26 mm de diámetro, que, una vez más, atraviesan el vaso de la piscina y su cimentación. A continuación, se insertan varias cánulas metálicas en cada una de las perforaciones, en las que a su vez se realizan las inyecciones de resina HDR300 justo debajo del plano de apoyo de la losa, expandiéndose en pocos segundos, hasta llegar a un estado sólido debido a una reacción química. Una vez que se solidifica, la resina rellena todas las oquedades y crea un estrato entre el terreno y la cimentación de elevada resistencia a la compresión.