GeoNovatek usa resina expansiva y micropilotes bajo toda la superficie de un edificio público hundido

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GeoNovatek estabiliza un edificio público en Talavera la Real mediante 102 inyecciones de resina expansiva HDR300 y 76 micropilotes, corrigiendo el asentamiento diferencial causado por mala compactación y humedad.

Construir edificios sobre terraplenes y terrenos en pendiente es una práctica habitual, siendo necesario rellenar parte del suelo para conseguir una superficie estable sobre la que levantar la edificación. A simple vista, puede parecer que basta con aportar tierra, nivelarla y colocar encima la cimentación, pero la realidad es bastante más compleja. Ese relleno pasará a soportar durante décadas el peso del edificio y, si no se selecciona, extiende y compacta correctamente, puede terminar deformándose con el paso del tiempo. 

Algo parecido sucede también cuando el agua penetra en este tipo de terrenos y modifica las condiciones de humedad con las que fue ejecutado. En estos casos, una parte de la cimentación puede descender más que otra y provocar lo que técnicamente se conoce como asentamiento diferencial. Es entonces cuando empiezan a aparecer grietas diagonales, puertas que rozan, pavimentos inclinados o fisuras en las fachadas. Por eso, cuando se construye sobre una ladera, una colina o un terreno rellenado, la preparación del suelo no es un trámite sin demasiada importancia, sino una de las fases que más influye en la estabilidad futura del edificio.

En este sentido, GeoNovatek realizó recientemente una intervención en un edificio público de Talavera la Real, Badajoz, tratándose de una construcción que fue levantada sobre un terraplen. El objetivo era solventar el hundimiento de la parte izquierda de la edificación debido a las patologías descritas anteriormente. Y es que dicha zona presentaba un importante asentamiento diferencial  debido a la mala compactación del relleno y a la alteración de humedades bajo esa esquina, por lo que la cimentación no soportó las cargas de manera adecuada.

Este asentamiento provocó la aparición de daños visibles como grietas en cerramientos, paredes y fachadas; roturas de solados; y pérdida de verticalidad de los muros.

 

Solución GeoNovatek: Consolidación del terreno y recalce de la cimentación

Ante esta situación, GeoNovatek decidió intervenir bajo todo el terreno del edificio combinando la capacidad consolidante de las resinas expansivas HDR300 junto con la facultad portante de los micropilotes de acero hincados. En total se realizaron 102 inyecciones de resinas expansivas simples y se hincaron 76 micropilotes para consolidar el terreno y recalzar la cimentación.

En primer lugar, se procedió a la instalación de micropilotes, cuyo objetivo es lograr la transferencia de parte de la carga de la estructura hasta estratos de mayor resistencia y profundidad. Esta complicada intervención se pone en marcha efectuando varias perforaciones de 64 mm de diámetro, que atraviesan verticalmente la zapata. 

A continuación, en estas perforaciones se introducen los micropilotes MP/60 por presión continua, evitando las excavaciones, empleando como contrapeso, la propia estructura, mediante punto de enganche para el pistón hidráulico con los adecuados pernos de anclaje. Los elementos que configuran el micropilote se introducen uno tras otro, uniéndolos entre sí con un manguito roscado macizo. Cuando el micropilote encuentra una formación que le permita resistir la fuerza de hincado previamente especificada, el pistón se desengancha y el micropilote se ancla a la cimentación a través de un mortero especial de anclaje.

Tras la hinca de los micropilotes, el siguiente paso fue consolidar el terreno. Esta técnica se inicia llevando a cabo varias perforaciones de entre 10 y 26 mm de diámetro, que atraviesan la losa. A continuación, se insertan varias cánulas metálicas en cada una de las perforaciones, en las que a su vez se realizan las inyecciones de resina HDR300 justo debajo del plano de apoyo de la losa, expandiéndose hasta llegar a un estado sólido debido a una reacción química. Una vez que se solidifica, la resina rellena todas las oquedades y crea un estrato entre el terreno y la cimentación de elevada resistencia a la compresión.

Artículo escrito por:
Jordi Torres Arquitecto técnico Geonovatek