Nuestro sector es intensivo en consumo de agua. Cada proceso de lavado, aclarado o higienización requiere un uso significativo de este recurso, lo que convierte su optimización en una prioridad operativa y ambiental.
Conscientes de esta realidad, hemos desarrollado una estrategia hídrica basada en tres pilares: medición, reducción y reutilización. El punto de partida ha sido la medición y verificación de nuestra huella hídrica conforme a la metodología Water Footprint Network, lo que nos ha permitido comprender en profundidad nuestro impacto y priorizar las áreas de actuación más críticas.
A partir de este análisis, estamos desarrollando un plan de gestión sostenible del agua que combina la mejora de procesos, la incorporación de tecnología y la implantación de soluciones de reutilización, especialmente en aquellas plantas ubicadas en zonas de mayor estrés hídrico. Nuestro objetivo es hacer de ILUNION TextilCare una compañía referente del sector en materia de protección y gestión de los recursos hídricos
Sevilla Sur: un laboratorio de innovación hídrica
En un contexto marcado por el estrés hídrico, especialmente en regiones como Andalucía, hemos asumido el reto de transformar nuestra forma de operar para avanzar hacia un modelo más eficiente, circular y resiliente.
La planta de Sevilla Sur, en Cabezas de San Juan, se ha convertido en un referente al albergar la primera instalación de tratamiento y reutilización de agua de la compañía. Este proyecto no solo responde a una necesidad operativa, sino que se enmarca dentro de una visión más amplia: transformar nuestras plantas en ecosistemas más eficientes y sostenibles.
El sistema implantado en Sevilla Sur permite recuperar y tratar el agua procedente de los procesos de lavado para su posterior reutilización dentro del propio ciclo productivo. Gracias a esta tecnología, la planta ha logrado reutilizar hasta el 60 % del agua empleada en el proceso. Además, el sistema contribuye a evitar hasta 180,56 toneladas de CO₂ equivalente al año, al reducir tanto el consumo de agua como la energía asociada a su captación, tratamiento y calentamiento.
La instalación hidráulica: tecnología al servicio de la circularidad
El núcleo del proyecto reside en su sistema hidráulico avanzado, que integra distintas tecnologías en un modelo de tratamiento multietapa altamente eficiente.
El proceso comienza con un tratamiento biológico mediante fangos activos, donde microorganismos degradan la materia orgánica presente en el agua residual, reduciendo parámetros clave como la DQO, el nitrógeno y el fósforo. Este paso resulta fundamental para garantizar la calidad del efluente.
A continuación, el agua es sometida a un proceso de ultrafiltración mediante membranas con poros de 0,2 micras, que permiten eliminar sólidos en suspensión, bacterias y otras partículas, generando un permeado de alta calidad.
Finalmente, el tratamiento se completa mediante ósmosis inversa, un proceso de membranas accionado por presión que elimina sales disueltas, iones y micropartículas, produciendo agua de alta pureza apta para su reutilización en el proceso industrial. Además, el agua tratada se almacena en depósitos intermedios que garantizan la continuidad operativa, incluso durante tareas de mantenimiento.
Todo el sistema está monitorizado y automatizado, lo que permite ajustar su funcionamiento en función de la demanda y optimizar continuamente su rendimiento.
Sin embargo, su impacto va todavía más allá. Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es su impacto simultáneo en agua y energía. La reutilización del agua no solo reduce el consumo hídrico, sino que permite aprovechar el calor residual del agua tratada, que se mantiene en temperaturas superiores a las del agua de red.
Este factor reduce significativamente el consumo de energía necesaria para calentar el agua en el proceso de lavado, generando un efecto directo en la reducción de emisiones y en la eficiencia energética global de la planta.
De este modo, el proyecto actúa como una solución integral que conecta la gestión del agua con la acción climática, reforzando nuestro compromiso con la descarbonización.
Más allá de la tecnología: impacto ambiental, social y de gobernanza
El impacto del proyecto trasciende el ámbito operativo. Desde el punto de vista ambiental, contribuye a la reducción de la huella hídrica azul y gris, al reducir tanto el consumo de agua como la calidad de los vertidos.
Desde una perspectiva social, genera un beneficio directo en la comunidad local al reducir la presión sobre los recursos hídricos en una zona especialmente vulnerable, al tiempo que posiciona la planta como referente ambiental en su entorno.
Y en términos de buen gobierno, el sistema permite reforzar el control, la trazabilidad y el cumplimiento normativo, anticipándose incluso a futuras exigencias regulatorias en materia de reutilización de recursos.
Este enfoque integral está alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente con el ODS 6 (agua limpia y saneamiento) y el ODS 13 (acción por el clima), consolidando el papel de la compañía como agente de cambio en la transición hacia modelos industriales más sostenibles.
Pero más allá de los resultados técnicos, hay algo especialmente relevante en este proyecto: su capacidad de replicarse. Hemos diseñado una solución compacta, adaptable y fácil de implantar, lo que nos permite llevar este modelo a otras plantas y seguir avanzando de forma coherente en toda nuestra red.
Porque no se trata solo de una iniciativa puntual, sino de un paso más hacia una forma distinta de hacer industria. Una forma en la que cada avance suma y en la que el impacto positivo puede escalar y multiplicarse.
La experiencia de Sevilla Sur nos ha demostrado que es posible hacer las cosas de otra manera. Que la tecnología, bien aplicada, puede ayudarnos a transformar procesos tradicionales en modelos más eficientes, más responsables y mejor conectados con el entorno.
En ILUNION TextilCare entendemos la sostenibilidad como una expresión coherente de nuestra manera de ser y de gestionar. Reutilizar el agua no es únicamente una decisión técnica, sino una elección que refleja cómo entendemos nuestro impacto, cómo cuidamos los recursos y cómo asumimos nuestra responsabilidad con las personas y con la sociedad.
Porque, gestionar el agua de forma responsable implica mirar más allá del corto plazo, identificar oportunidades de mejora y avanzar hacia un modelo industrial coherente con los retos del futuro.
Artículo escrito por:
Beatriz Cañizares Romero
Directora de Sostenibilidad y Excelencia
ILUNION TextilCare