Zonificación inalámbrica HYBRIZONE, una respuesta a las necesidades de una rehabilitación energética

articulo Orkli

La entrada en vigor de una nueva normativa europea en 2030 impulsará la rehabilitación energética en España. Este escenario encuentra soluciones eficaces en la zonificación inalámbrica HYBRIZONE de Orkli.

A partir de 2030, la eficiencia energética tendrá un impacto directo en el mercado inmobiliario español. La nueva normativa europea fija objetivos claros para mejorar el rendimiento energético de los edificios, especialmente en aquellas viviendas con peor comportamiento energético. En este contexto, la rehabilitación energética deja de ser una opción para convertirse en una necesidad, tanto para reducir el consumo como para mantener el valor de los inmuebles en un mercado cada vez más exigente.

Sin embargo, este escenario choca con la realidad del parque residencial en España. La mayoría de los edificios tiene más de 40 años y fue construida sin criterios de eficiencia energética, lo que se traduce en un consumo elevado y en instalaciones obsoletas. A ello se suma la presión actual del mercado de la vivienda, con una alta demanda y una oferta limitada, que pone aún más en evidencia la necesidad de actuar sobre las viviendas existentes.

La normativa establece que los edificios residenciales con la peor calificación energética deberán mejorar su etiqueta en los próximos años. En concreto, los edificios con calificación G tendrán que alcanzar al menos la categoría F en 2030 y la categoría E en 2033. Estas exigencias seguirán aumentando en las próximas décadas, aunque quedan excluidos los edificios de carácter histórico.

Ante este contexto, la rehabilitación de las viviendas se presenta como una necesidad para mejorar la eficiencia energética, el confort y el valor del edificio. Sin embargo, la realidad es que los procesos de rehabilitación suelen implicar obras largas, cierta complejidad técnica y una dependencia de ayudas públicas que no siempre llegan con rapidez. Todo ello hace que muchos propietarios retrasen la toma de decisiones y que la rehabilitación energética siga siendo una asignatura pendiente en gran parte del parque inmobiliario español.

En los procesos de rehabilitación energética, una de las intervenciones más necesarias y, a la vez, más complejas suele ser la relacionada con la climatización. Actuar sobre el sistema de calefacción o refrigeración implica, en muchos casos, obras, sustitución de equipos o intervenciones que generan molestias en la vivienda, lo que frena a muchos propietarios a la hora de dar el paso.

Esta situación es bien conocida por los instaladores del sector, que se encuentran a diario con viviendas que ya cuentan con radiadores, equipos de aire acondicionado o incluso suelo radiante. En la mayoría de los casos, estos sistemas siguen siendo válidos y funcionales, pero presentan limitaciones a la hora de adaptarse a las necesidades actuales de confort y eficiencia energética.

En este contexto, el principal problema no suele estar en los equipos de climatización en sí, sino en la forma de controlarlos. La falta de un control adecuado dificulta la gestión eficiente del calor y el frío en la vivienda, limita la posibilidad de zonificar por estancias y reduce el aprovechamiento de las instalaciones existentes.

La zonificación de la vivienda es una estrategia clara para mejorar la eficiencia energética y, con ello, contribuir a una mejor calificación energética del edificio y a un mayor valor de la vivienda. Frente a los sistemas tradicionales de control centralizado, la zonificación permite gestionar la climatización de cada estancia de forma independiente.

Este enfoque se basa en ajustar la calefacción o la refrigeración únicamente en aquellas estancias que están siendo utilizadas en cada momento. De este modo, se evita climatizar zonas desocupadas y se adapta el funcionamiento del sistema a las necesidades reales de la vivienda, algo especialmente relevante en viviendas con distintos usos a lo largo del día.

Además de la mejora en eficiencia energética, la zonificación permite alcanzar un mayor nivel de confort, ya que cada estancia puede mantenerse a una temperatura diferente según las preferencias de sus ocupantes. Este control más preciso se traduce no solo en un mayor bienestar, sino también en un ahorro energético significativo frente a los sistemas de climatización centralizados a los que estamos acostumbrados.

Llegados a este punto, surge una pregunta habitual en los procesos de rehabilitación: ¿cómo hacer viable la zonificación en una vivienda existente sin recurrir a obras? Una de las respuestas técnicas más eficaces es el uso de sistemas de zonificación inalámbricos.

Este tipo de soluciones permite zonificar la vivienda con una instalación rápida y una intervención mínima, evitando cableados y obras complejas. De este modo, la zonificación se convierte en una opción realista y aplicable en proyectos de rehabilitación.

Hoy en día, este tipo de soluciones de zonificación pueden aplicarse a los sistemas de climatización que ya existen en la mayoría de las viviendas, como radiadores, suelo radiante refrescante o aire acondicionado. Es habitual encontrar viviendas que combinan más de uno de estos sistemas, en estos casos la clave está en poder gestionarlos de forma conjunta. En lugar de funcionar de manera independiente, ambos sistemas pueden trabajar como uno solo, decidiendo en cada momento cuál es la mejor opción para calentar o refrescar la vivienda.

Este tipo de control permite adaptar la climatización a las necesidades reales de cada vivienda y de cada estancia, evitando usos innecesarios y mejorando tanto el consumo energético como el confort de las personas que viven en ella.

Para dar respuesta a este escenario Orkli ha lanzado al mercado HYBRIZONE, una solución integral diseñada para facilitar el control del clima en proyectos de rehabilitación sin necesidad de obras

HYBRIZONE permite controlar calefacción y refrigeración desde un único sistema, integrando radiadores, suelo radiante refrescante y aire acondicionado. De este modo, es posible gestionar el confort de la vivienda de forma más eficiente, adaptando el funcionamiento del sistema a las necesidades reales de cada estancia.

El sistema permite zonificar la vivienda de manera inalámbrica, su instalación es rápida y de baja complejidad. El control puede realizarse desde el termostato central, termostato de zona o de forma remota a través de la app, lo que simplifica el uso diario para el usuario final.

Además, Orkli ofrece un servicio de apoyo técnico orientado a los profesionales, que acompaña durante la instalación, la configuración y la puesta en marcha del sistema, facilitando su integración en proyectos de rehabilitación.

La incorporación de un sistema de control como HYBRIZONE aporta ventajas claras tanto para la vivienda como para las personas que la habitan y los profesionales que intervienen en su instalación. Al actuar sobre los sistemas de climatización ya existentes, HYBRIZONE permite mejorar la calificación energética de la vivienda sin necesidad de realizar reformas complejas. En manos del instalador está aprovechar este tipo de soluciones para facilitar al usuario una rehabilitación energética asequible y adaptada a la realidad de cada vivienda.

La rehabilitación energética del parque inmobiliario existente es uno de los grandes retos del sector en los próximos años, y afrontarlo pasa por encontrar soluciones realistas, adaptadas a la vivienda actual y a las limitaciones de obra que exige el usuario. En este contexto, los sistemas de control y zonificación inalámbricos permiten optimizar el uso de la climatización existente, mejorar la eficiencia energética y el confort de la vivienda sin intervenciones complejas, situando al instalador como una figura clave en la transición hacia edificios más eficientes y preparados para cumplir con las exigencias presentes y futuras.

Artículo escrito por:
Arrate Serrano Gestora de contenidos Orkli