Clara Monfort (Sales Director en Longi Solar )

"La fotovoltaica está pasando de ser un elemento técnico instalado sobre el edificio a convertirse en un componente constructivo integrado en el diseño arquitectónico."

Clara Monfort, Sales Director (Longi Solar ).

Clara Monfort de Longi Solar destaca la evolución de la integración entre energía solar y arquitectura, la demanda de soluciones solares en edificación, las barreras para el autoconsumo en vivienda colectiva, y los aspectos a considerar al elegir una solución fotovoltaica. Además, resalta la importancia de la sostenibilidad en la fabricación. Analiza los retos regulatorios en España y vislumbra un futuro con tecnologías fotovoltaicas integradas en fachadas. Predice que el mercado español de energía solar experimentará una evolución a medio plazo, y destaca la importancia de la sostenibilidad en la construcción.

La energía solar ya no se plantea solo como una instalación añadida, sino como parte del propio diseño del edificio. ¿Cómo está evolucionando esa integración entre fotovoltaica y arquitectura?

La fotovoltaica está pasando de ser un elemento técnico instalado sobre el edificio a convertirse en un componente constructivo integrado en el diseño arquitectónico.

Cada vez vemos más proyectos donde la generación de energía se considera desde las primeras fases de diseño, incorporando soluciones que se integran en cubiertas, fachadas o envolventes del edificio. Esta evolución permite combinar eficiencia energética, estética y funcionalidad, contribuyendo además a los objetivos de descarbonización y a los estándares de construcción sostenible.

Es por eso que desde LONGi hemos desarrollado productos específicos para diferentes escenarios o necesidades del proyecto, en el caso de la integración tenemos la gama EcoLife y la gama de colores LONGi Bright.

 


¿Qué demandan actualmente promotores, arquitectos e ingenierías cuando buscan soluciones solares para edificación?

Hoy promotores, arquitectos e ingenierías buscan mucho más que potencia instalada. Necesitan soluciones que combinen rendimiento energético, integración arquitectónica y fiabilidad a largo plazo. La energía solar ha pasado de ser un elemento añadido a formar parte del propio diseño del edificio.

Además, aspectos como la estética, las garantías, la facilidad de integración y el cumplimiento de normativas de eficiencia energética son cada vez más relevantes. En segmentos como el residencial premium y el terciario, el diseño ya es un factor de decisión clave.


En un contexto donde el autoconsumo sigue creciendo en España, ¿qué barreras siguen frenando su implantación en vivienda colectiva y terciario?

Aunque el autoconsumo ha avanzado significativamente, todavía existen desafíos relacionados con la complejidad administrativa, la gestión de los autoconsumos compartidos y determinados procesos de conexión a red.

En el ámbito residencial colectivo, además, es necesario alinear los intereses de múltiples propietarios, lo que puede ralentizar la toma de decisiones. Aun así, el potencial de crecimiento sigue siendo enorme gracias al ahorro energético y a la creciente electrificación de los edificios.

 


La eficiencia del panel suele ser el dato más visible, pero ¿qué otros aspectos deberían valorarse hoy al seleccionar una solución fotovoltaica?

La eficiencia es importante, pero no debe analizarse de forma aislada. Es fundamental considerar la producción energética a lo largo de toda la vida útil del sistema, la degradación de los módulos, la fiabilidad tecnológica, las garantías ofrecidas, el comportamiento en condiciones reales de operación y la sostenibilidad del proceso de fabricación. El objetivo final debe ser maximizar el valor energético y económico generado durante décadas.

Con la tecnología HPBC 2.0 LONGi ha conseguido un producto altamente fiable, eficiente y con una estética minimalista ideal para la integración, ofreciendo una solución preparada para las exigencias actuales del mercado residencial y comercial.


La sostenibilidad del propio proceso industrial empieza a cobrar protagonismo. ¿Cómo está abordando LONGi la reducción de huella de carbono en la fabricación de sus productos?

La sostenibilidad forma parte de la estrategia de LONGi en toda la cadena de valor. La compañía trabaja continuamente en la mejora de la eficiencia energética de sus procesos productivos, en el uso creciente de energías renovables en fabricación y en la reducción de emisiones asociadas a sus productos. Además, apuesta por la innovación tecnológica como herramienta para producir más energía con menos recursos, contribuyendo a una industria solar cada vez más sostenible.


¿Qué papel cree que jugarán tecnologías como la fotovoltaica integrada en fachada o cubierta en los próximos años?

Van a desempeñar un papel cada vez más relevante, especialmente en entornos urbanos donde el espacio disponible es limitado. Estas soluciones permiten convertir fachadas y cubiertas en superficies productivas sin comprometer la estética ni el diseño arquitectónico.

A medida que aumenten las exigencias de eficiencia energética y sostenibilidad en la construcción, veremos una mayor adopción de estos conceptos tanto en obra nueva como en proyectos de rehabilitación.

 


España tiene un enorme potencial solar, pero también retos regulatorios y de red. ¿Cómo ve la evolución del mercado español a medio plazo?

España seguirá siendo uno de los mercados solares más atractivos de Europa gracias a la combinación de un recurso solar excepcional, una creciente electrificación de la economía y unos objetivos de descarbonización cada vez más exigentes. A medio plazo veremos una evolución del mercado hacia un modelo más maduro, donde el crecimiento no dependerá solo de instalar más megavatios, sino de integrar de forma inteligente la generación renovable.

Los principales retos estarán en la capacidad y modernización de las redes eléctricas, la agilización administrativa y la necesidad de incorporar más almacenamiento para gestionar la variabilidad de la producción solar. En este sentido, las baterías, la gestión flexible de la demanda y la digitalización de la red serán elementos clave para mantener la competitividad del sistema.

Además, creemos que el mercado español tiene una oportunidad especialmente interesante en segmentos como el autoconsumo industrial y comercial, las comunidades energéticas y la hibridación de instalaciones solares con almacenamiento. Estas soluciones permitirán maximizar el valor de la energía generada, reducir costes para empresas y consumidores y reforzar la seguridad energética del país.

El reto ya no es demostrar que la energía solar es competitiva; el reto es construir un sistema energético capaz de aprovechar todo su potencial.


¿Qué tendencias cree que marcarán el futuro inmediato de la energía solar aplicada a la construcción?

Veremos una mayor integración entre generación, almacenamiento y gestión inteligente de la energía. Los edificios evolucionarán hacia un modelo más activo, capaces no solo de consumir energía, sino también de producirla y gestionarla de forma eficiente.

También crecerá la importancia de la fotovoltaica integrada arquitectónicamente, impulsada por la necesidad de combinar rendimiento energético y diseño. Además, aspectos como la digitalización, la electrificación de los consumos y la sostenibilidad de los productos, incluyendo su huella de carbono y reciclabilidad, tendrán un peso cada vez mayor en la toma de decisiones.