El urbanismo vertical ya no es solo una tendencia de las grandes metrópolis: se ha convertido en una estrategia clave para construir ciudades más densas, sostenibles y resilientes.El Council on Vertical Urbanism (CVU), referente internacional en edificios altos y desarrollo urbano, aterriza en Madrid con su conferencia europea 2026 para debatir sobre cómo las ciudades pueden crecer sin sacrificar la calidad de vida de sus habitantes
¿Cuál diría que es la principal misión del CVU en el contexto actual de ciudades sostenibles y densas?
Desde su fundación en 1969, la misión del Council ha sido promover un enfoque integrado de los edificios en altura y el urbanismo vertical como herramienta para afrontar el crecimiento poblacional, el cambio climático y eficiencia en el uso del suelo promoviendo ciudades más densas, sostenibles y habitables. CVU actúa como plataforma global de intercambio de conocimiento, experiencia profesional y buenas prácticas a la vez que fomenta la innovación y la calidad de vida en entornos urbanos densos.
En términos de construcción sostenible, ¿cuáles son las tendencias más innovadoras que los edificios altos deben incorporar para reducir su impacto ambiental?
Las tendencias más innovadoras apuntan hacia la reducción del carbono incorporado y operativo, el uso de materiales de bajo impacto, la incorporación de la naturaleza en el diseño, sistemas energéticos integrados (fachadas activas o generación renovable in situ), y diseños que optimicen el ciclo de vida del edificio. También destacan estrategias de economía circular, modularidad y sobre todo la adaptabilidad a nuevos usos.
¿Cómo pueden las ciudades equilibrar la densificación vertical con la calidad de vida de sus habitantes?
El equilibrio entre densificación vertical y calidad de vida pasa por diseñar edificios y distritos que no solo maximicen el uso del suelo, sino que integren espacios públicos de calidad, acceso a luz natural, ventilación, usos mixtos y conectividad. El urbanismo vertical bien planteado no es solo altura, sino riqueza funcional y social, donde la proximidad, la accesibilidad y el bienestar de los ciudadanos son prioritarios.
¿Qué tecnologías emergentes considera esenciales para el futuro de los edificios altos y los desarrollos urbanos densos?
Destacan una nueva generación de sistemas de modelado digital avanzado (como BIM y gemelos digitales), la inteligencia artificial aplicada a la gestión energética y operativa, los materiales inteligentes, y las soluciones de movilidad vertical más flexibles y eficientes. Otro campo de innovación son los sistemas estructurales compuestos. Estas tecnologías permiten optimizar tanto el diseño como la operación de los edificios, mejorando su sostenibilidad y resiliencia.
En cuanto a digitalización y smart sities, ¿cómo se integra el urbanismo vertical en estas soluciones?
El urbanismo vertical se integra de forma natural en las smart cities mediante la digitalización de infraestructuras, la gestión inteligente de recursos (energía, agua, residuos) y la conectividad entre edificios y sistemas urbanos. Los edificios altos se convierten en nodos dentro de una red urbana inteligente, capaces de generar datos, conectar tránsitos y energía, optimizar su funcionamiento y contribuir al rendimiento global de la ciudad.
¿Qué regulaciones o políticas cree que deberían implementarse en España y Europa para favorecer el urbanismo vertical responsable?
Se necesitan nuevas normas que acepten una visión más tridimensional de la ciudad, donde la componente vertical sea algo más protagonista. También, densidades mayores, usos mixtos, flexibilidad y la innovación constructiva.
España no es una referencia global en construcción en altura, pero sí lo es en la gestión responsable de la densidad, situando a sus ciudades en los mejores rankings de calidad de vida. Hemos alcanzado un equilibrio entre densidad y calidad difícil de conseguir. Un invento tan simple como la manzana con patio sirve de base para la incorporación del uso mixto y gestiones de densidad de gran éxito. Y nuestro modelo social, basado en la interacción continua, es el mejor modo de dar vida a la nueva ciudad que se asoma.
¿Qué mensaje le gustaría transmitir a los profesionales de la construcción y la arquitectura que quieren apostar por proyectos sostenibles y urbanos verticales?
Les diría que el futuro es denso, con distintos niveles de intensidad, pero inexorablemente más denso y apostar por desarrollos urbanos más densos es invertir en sostenibilidad y calidad a largo plazo.
Si tuviera que definir en una frase el urbanismo vertical del futuro, ¿cuál sería?
Bastante más denso que el actual, sostenible, inteligente, mixto, vibrante y profundamente humano.