Balance 2025
Durante 2025, ANDIMAT ha consolidado su papel como actor clave en el ámbito del aislamiento, la eficiencia energética y el confort en los edificios.
En el plano normativo, la actualización de varios Documentos Básicos del CTE es crucial para el sector desde una perspectiva de rigor técnico y hemos trabajado para ello aportando alegaciones debidamente justificadas.
Entre ellos, destaca el nuevo Documento Básico de Sostenibilidad Ambiental que está a la espera de mayor desarrollo y concreción.
Recientemente se abrió la consulta del Plan Nacional de Rehabilitación, en el que el aislamiento térmico juega un destacado papel como elemento imbatible para conseguir los objetivos nacionales de ahorros de energía y descarbonización de los edificios.
ANDIMAT ha participado activamente en el debate sobre la transposición de la Directiva Europea de Eficiencia Energética de Edificios al CTE, anticipando que la incorporación de sistemas pasivos de aislamiento será esencial para cumplir los objetivos europeos de neutralidad climática.
Por otro lado, la pobreza energética es uno de los grandes problemas a los que nos enfrentamos desde una perspectiva social y desde ANDIMAT hemos apostado, y seguimos haciéndolo, por iniciativas que reduzcan la demanda energética de los edificios para ayudar a los hogares vulnerables.
Tras dos años de la puesta en marcha del sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE), ANDIMAT advirtió también de que aproximadamente sólo un 3% de la inversión en rehabilitación energética se recupera mediante CAE, lo que pone sobre la mesa la necesidad de considerar en las fichas de envolvente el ahorro durante toda su vida útil del aislamiento, que es de décadas.
Hablando de la construcción industrializada, hemos asistido a un impulso muy importante por parte de la Administración en relación con la construcción industrializada. Su normalización está arrancando y hemos propuesto mecanismos para garantizar su calidad y cumplimiento normativo mediante controles y una correcta instalación.
Un momento destacado del año en España fue el apagón del suministro eléctrico, que reforzó la idea sobre la capacidad del aislamiento térmico para mantener temperaturas interiores estables, incluso ante interrupciones prolongadas, lo que destaca su valor no sólo energéticamente, sino también desde el punto de vista de la resiliencia, el confort y la salud.
También se puede destacar la firma, en julio, de un convenio marco con el CGATE (Consejo General de la Arquitectura Técnica de España), con el objetivo de promover conjuntamente la edificación sostenible. Este acuerdo refuerza una estrategia de colaboración institucional que busca situar el aislamiento como una prioridad en la mejora del parque residencial, fomentando políticas que combatan la pobreza energética mediante envolventes eficientes.
Quizás uno de los desarrollos más estratégicos en estos últimos meses ha sido el envío de alegaciones al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), para que el aislamiento se incluya como infraestructura técnica obligatoria en el futuro Real Decreto que regulará la eficiencia energética y sostenibilidad de los centros de datos (CPD).
En este sentido, ANDIMAT argumenta que para, estas infraestructuras críticas que operan 24 horas, con alta densidad tecnológica y generación constante de calor, la incorporación de aislamiento podría reducir entre un 10% y un 30% el consumo de climatización, además de mejorar la estabilidad térmica, evitar condensaciones y prolongar la vida útil de los equipos.
Previsiones 2026
Para el año 2026 que entra, el principal desafío será conseguir que más edificios y viviendas sean rehabilitados para mejorar su envolvente, además de incidir en la calidad técnica de las intervenciones y en la profesionalización del sector.
El principio de “la eficiencia energética primero” debe regir la evolución normativa y de exigencias, tanto para edificios nuevos como en rehabilitación, y el aislamiento es el aliado fundamental para ello. En ese sentido, consideramos que hay varias herramientas que serán claves: a nivel nacional, el CTE, el nuevo Plan Nacional de Renovación de Edificios, el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2023-2030 y la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2025-2030, entre otros. A nivel europeo, el Reglamento de Productos de la Construcción (CPR) y su implementación para aislamiento y ventanas, la Estrategia Europea de Construcción de Viviendas y el Plan de Vivienda Asequible de la Comisión Europea, fundamentalmente.
También se espera que 2026 sea el año de lanzamiento de la construcción industrializada. Hay muchos e importantes retos, y se están desarrollando diversas herramientas para afrontarlos en los próximos años.
Asimismo, desde ANDIMAT continuaremos participando en el desarrollo de la nueva normativa y trabajaremos para que los mecanismos de subvenciones sean más eficaces, con una mayor simplificación administrativa y agilidad en la concesión, de modo que la inversión resulte más atractiva y accesible, y así realmente produzca una ola de renovación de las viviendas que cumpla un triple objetivo: descarbonizar, ahorrar y mejorar el confort de los ciudadanos.
Así, por ejemplo, es necesario impulsar el sistema CAE, un instrumento que debe suponer un revulsivo para las comunidades de propietarios: en las actuaciones sobre la envolvente es fundamental tener en cuenta los ahorros generados durante la vida útil de las actuales, y no solo los acumulados en el primer año como en la actualidad.
En este contexto y con los objetivos de descarbonización para 2050 y la construcción de edificios de cero emisiones, el aislamiento puede y debe servir para responder a criterios sostenibles en edificación. Además, en la rehabilitación, la integración del aislamiento con otras soluciones sostenibles será clave.