Miguel Ángel Gallardo  (Director de la Unidad de Negocio  en Rockwool Peninsular)

"Tenemos un firme compromiso con la circularidad, la seguridad y la eficiencia, como parte esencial del bienestar de la sociedad"

Miguel Ángel Gallardo , Director de la Unidad de Negocio (Rockwool Peninsular).

Miguel Ángel Gallardo, Director de la Unidad de Negocio de Rockwool Peninsular, destaca la importancia de la sostenibilidad en la industria y el compromiso de la empresa con la innovación y la reducción del impacto ambiental.

Balance 2025

l año 2025 ha sido especialmente importante para nosotros, ya que hemos celebrado los 25 años de nuestra planta de producción en Caparroso (Navarra), reafirmando su papel clave en el ámbito industrial, dentro y fuera de nuestras fronteras. 

Con más de 250 trabajadores, y una capacidad de producción anual de 115.000 toneladas de lana de roca, nuestra planta de Navarra se ha consolidado como un motor económico y social para la región, y como una referencia en sostenibilidad.

En los últimos años la fábrica ha intensificado su apuesta por el cuidado del entorno con un plan de descarbonización que agrupa medidas de eficiencia energética, recuperación de recursos y generación renovable. Entre las iniciativas destacadas figuran la rehabilitación energética de las oficinas -que, han reducido su consumo en un 70%-; la puesta en marcha de un sistema de recuperación del calor residual del horno, que aporta alrededor de 450 MWh al año y ha permitido optimizar procesos con impacto en el consumo de agua industrial; y la instalación del primer parque fotovoltaico del grupo, que ya cubre cerca del 15% del consumo eléctrico de la planta. 

Además, a lo largo del tiempo la planta ha ampliado su capacidad productiva y diversificado su oferta. Cabe destacar que más del 40% de la producción anual corresponde a nuevos productos incorporados en los últimos años. De esta manera, se evidencia nuestra constante apuesta por la innovación y por la sostenibilidad, para liderar el avance del mercado de soluciones de aislamiento para la edificación. 

Contamos con los mejores profesionales del sector y tenemos un firme compromiso con la circularidad, la seguridad y la eficiencia, como parte esencial del bienestar de la sociedad.  


 


Previsiones 2026

Nuestro país se enfrenta a un escenario complejo en 2026, marcado por la necesidad de acelerar la transición hacia un modelo residencial más sostenible, que también prime la seguridad y la calidad de vida de las personas. 

Contamos con uno de los parques residenciales más antiguos de Europa, por tanto, es crucial acelerar las medidas para impulsar la rehabilitación de edificios. Por ello, el gobierno ha reconocido la importancia de la rehabilitación y está implementando diversos programas para promover la renovación del parque inmobiliario, en línea con los nuevos estándares de eficiencia y seguridad. 

Actualmente, el 33% de las construcciones consumen más de un tercio de la energía utilizada a nivel global, y el 66% del consumo energético de los edificios se emplea en calefacción, refrigeración y ventilación. Unas cifras que evidencian importantes deficiencias en aislamiento, ya que el uso de sistemas como la lana de roca permitiría reducir hasta en un 70% la climatización utilizada. 

La transición energética y la lucha contra el calentamiento global requieren un compromiso conjunto del sector público y privado, y también de un papel activo de la sociedad. Es fundamental facilitar ayudas para estimular la rehabilitación y el uso de soluciones eficientes en la construcción, pero también es imprescindible concienciar a la población. 

Apostar por la rehabilitación significa avanzar en la reducción de emisiones, rebajar el consumo energético y mejorar la calidad de vida de las personas, y también debemos tener presente que un óptimo aislamiento debe potenciar la seguridad frente a incendios. 

España todavía se encuentra a la cola de Europa en cuanto a exigencias regulatorias en la prevención de la propagación de incendios por fachadas, tanto en obra nueva como en rehabilitación. Por tanto, es crucial reforzar las exigencias contempladas en el Código Técnico de la Edificación (CTE), que se encuentra en proceso de actualización. 

En este contexto, todo indica que el próximo año será esencial para seguir avanzando en la consecución de estos objetivos, sentando las bases de un futuro mejor para todos. Es el momento de actuar para impulsar un modelo de construcción más sostenible y eficiente, que ponga a las personas en el centro, con medidas que garanticen su bienestar, el ahorro energético y la seguridad, primando soluciones de aislamiento no combustibles.