A continuación, se presentan las doce ventajas esenciales del SATE, acompañadas de la infografía elaborada por ANFAPA, que sintetiza visualmente los beneficios más destacados del sistema.
El SATE crea una envolvente continua que elimina los puntos fríos en los revestimientos, reduciendo drásticamente las pérdidas energéticas asociadas a los puentes térmicos.
Mejorar la envolvente térmica implica una reducción directa de la demanda de calefacción y refrigeración. Esto no solo genera ahorro económico, sino que contribuye a un menor impacto ambiental.
El SATE estabiliza la temperatura interior del edificio al proteger los elementos estructurales de las variaciones del exterior, aportando un equilibrio térmico más constante.
Una vivienda con SATE mantiene temperaturas más homogéneas, lo que mejora notablemente la sensación de confort y bienestar dentro del hogar.
El sistema protege la fachada contra el agua de lluvia y evita filtraciones, reduciendo patologías asociadas a la humedad y al deterioro de materiales.
Permite la correcta difusión del vapor de agua desde el interior hacia el exterior, evitando condensaciones superficiales e intersticiales.
Al reducir el consumo energético necesario para calentar una vivienda, el SATE ayuda a hogares vulnerables a mantener niveles adecuados de confort térmico.
Ambientes interiores más saludables y sin humedad derivan en menos patologías respiratorias. Esto tiene un efecto directo en la calidad de vida y también en la reducción de costes sanitarios para la sociedad.
Como se instala por el exterior, no resta espacio interior a la vivienda, a diferencia de los sistemas de aislamiento por el interior.
Las obras se ejecutan desde el exterior, permitiendo que los usuarios permanezcan en sus viviendas durante la intervención.
El SATE ofrece una amplia gama de texturas, colores y acabados que permiten renovar y modernizar la imagen del edificio manteniendo sus prestaciones térmicas.
Reduce las emisiones de CO₂ asociadas al consumo energético del edificio y ayuda a cumplir los compromisos europeos en materia de descarbonización.
El Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior es pues una herramienta clave para la rehabilitación energética de edificios, combinando eficiencia, confort, sostenibilidad y una notable mejora estética.
La infografía de ANFAPA, incluida en este artículo, refleja de forma clara la relevancia de esta solución para avanzar hacia un parque inmobiliario más eficiente y ambientalmente responsable.