El 22% de las empresas de comercio al por mayor de madera, materiales de construcción y aparatos sanitarios están en riesgo de impago

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De acuerdo con los datos que ofrece Insight View, la solución analítica de Iberinform, el 22% de las empresas de comercio al por mayor de madera, materiales de construcción y aparatos sanitarios se encuentra en riesgo máximo o elevado de incumplir sus pagos. El riesgo es bajo o mínimo en el 62% del tejido sectorial y moderado en el 16%. El peor comportamiento financiero se registra entre las empresas fundadas en la última década. El 34% de las empresas de ese segmento presentan riesgo máximo o elevado de impago. Entre las firmas entre los 11 y los 25 años de antigüedad este ratio se sitúa en el 15%, al igual que entre las de más de 25 años.

En cuanto a la distribución territorial, Madrid (12%), Barcelona (10%), Castellón (8%), Valencia (7%) y Alicante (5%) son las provincias con más empresas de comercio al por mayor de madera, materiales de construcción y aparatos sanitarios. Teniendo en cuenta las provincias cuyo peso representa al menos el 3% del sector, el ratio de empresas en riesgo máximo o elevado de incumplir sus pagos está por encima de la media en Madrid (36%), Castellón (28%), Valencia (24%) y Málaga (23%). Los mejores ratios se registra en A Coruña (15%), Murcia (19%), Sevilla (19%),  Barcelona (20%) y Alicante (21%).

La distribución por tamaños empresariales muestra la atomización de un sector donde la presencia de grandes y medianas empresas es testimonial: un 67% son microempresas, un porcentaje que asciende al 95% si añadimos también a las pequeñas. Las empresas de menor tamaño es previsible que tengan mayores dificultades para poner en marcha las estrategias específicas para avanzar en la próxima década en aspectos clave como la digitalización, la sostenibilidad y la descarbonización, junto con el uso de nuevos materiales.

El sector de comercio al por mayor de madera, materiales de construcción y aparatos sanitarios se enfrenta importantes desafíos en su desarrollo, principalmente derivados del impacto de los nuevos aranceles sobre materiales como el acero y el aluminio. Su ciclo de demanda está fuertemente pegado a las necesidades cambiantes de la construcción. A eso se añaden los altos costos de sus aprovisionamientos, en un contexto de elevada inflación.