El 34% de los hogares españoles considera necesarias reformas en su vivienda para mejorar la eficiencia y combatir la pobreza energética

Rockwool

Tal como muestra la Encuesta de Condiciones de Vida del INE de 2025, el 34% de los hogares de nuestro país considera que sería necesario realizar reformas en su vivienda o edificio para mejorar la eficiencia y combatir la pobreza energética, una problemática que se agrava especialmente en verano, con las repetidas olas de calor extremo, cada vez más frecuentes, largas e intensas.

Estos episodios extremos de calor repercuten de manera directa sobre la salud y la factura eléctrica de los españoles. Así, la pobreza energética afecta especialmente a hogares de bajos ingresos, por ello, entre este grupo de población, el porcentaje que necesita una mejora de la eficiencia en su vivienda asciende al 41% (INE, 2025).

Las personas pasan un 90% del tiempo en espacios interiores, en los que, según la OMS debería mantenerse una temperatura constante de 25 grados, pero las deficiencias constructivas de muchos edificios, sumadas a los problemas para emplear sistemas de refrigeración, provocan que gran parte de la población esté expuesta de manera continuada a altas temperaturas, poniendo en riesgo su salud.

En este sentido, según el estudio “Somos más pobres en verano” elaborado por Greenpeace, el 33,6% de la población afirma no poder mantener su vivienda a una temperatura adecuada en la época estival. Esta realidad incide en el bienestar de los españoles, ya que ocasiona importantes problemas de salud, y puede agravar patologías previas relacionadas, por ejemplo, con el sistema cardiovascular, respiratorio, urinario o nervioso.

Tal como reflejan datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), más del 80% de los edificios y viviendas de España reciben una calificación energética E, F o G, estando en el rango ineficiente, lo cual evidencia la urgencia de adoptar medidas para impulsar la eficiencia energética de nuestro parque residencial, uno de los más envejecidos de Europa.

Según palabras de Miguel Ángel Gallardo, Business Unit Director de ROCKWOOL Peninsular: “El cambio climático es una realidad que está afectando gravemente a la salud de los ciudadanos en todo el planeta, y España es uno de los países de Europa más afectados. La Comisión Europea deja de manifiesto que una de las claves ante el desafío climático es la rehabilitación energética de los edificios, como una medida global para mejorar la eficiencia y proteger a la población frente a las olas de calor”.

En el actual contexto, el Ejecutivo comunitario considera que la rehabilitación constituye una oportunidad para hacer que las viviendas sean más eficientes, saludables y resilientes, ya que alrededor del 75% los inmuebles ya existentes seguirán utilizándose en el año 2050, por lo que adaptar el parque actual es uno de los principales retos del continente europeo.

 

Aislar con lana de roca permite un óptimo confort térmico

Ante esta situación del parque residencial, la lana de roca emerge como la mejor solución por sus múltiples propiedades. Este material de aislamiento no solo es eficiente en mantener una temperatura óptima dentro de los hogares durante todo el año, sino que también es una opción sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

La lana de roca, fabricada a partir de roca volcánica, ofrece una excelente resistencia térmica, reduciendo la necesidad de sistemas de climatización y, por ende, el consumo energético, lo cual incide en una importante bajada en las facturas energéticas.

Además de sus propiedades térmicas, la lana de roca es unmaterial incombustible que resiste temperaturas superiores a 1.000ºC, proporcionando protección contra el fuego. También ofrece beneficios adicionales como la reducción del ruido y una mayor durabilidad en comparación con otros materiales de aislamiento.

Estas características la convierten en una solución integral para mejorar la calidad de vida en los hogares españoles, contribuir al cumplimiento de los objetivos de sostenibilidad y eficiencia energética de la UE, y combatir la pobreza energética.