Acústica e higiene: dos claves para la modernización de las plantas alimentarias

Ecophon

Renovar una línea de envasado, reorganizar una zona de preparación o actualizar los equipos de conservación implica revisar las condiciones del espacio donde se desarrolla la actividad. En la industria alimentaria, estas decisiones deben responder a estrictas exigencias de higiene y limpieza, pero también ofrecen una oportunidad para actuar sobre el ruido que acompaña al trabajo diario.

El sector destinó 6.889 millones de euros a inversión en 2024, el 21,7% del total de las manufacturas españolas, según el análisis publicado este octubre por CaixaBank Research. La modernización de plantas, la automatización y la seguridad alimentaria figuran entre las necesidades que impulsan este esfuerzo inversor. En este contexto, Saint-Gobain Ecophon plantea incorporar el comportamiento acústico de los recintos a los criterios de renovación de las instalaciones.

La propuesta parte de una realidad habitual en las fábricas de alimentación y bebidas. Los equipos de preparación, las estaciones de llenado, las cintas transportadoras y las líneas de envasado generan sonido que se refleja sobre las superficies del recinto. Cuando predominan los acabados duros y existe poca absorción acústica, estas reflexiones contribuyen a elevar el ruido ambiental y dificultan la comunicación entre los profesionales.

 

Elegir los materiales pensando también en cómo se limpian

La higiene condiciona la elección de los materiales presentes en una planta alimentaria. La frecuencia de lavado, la humedad, la exposición a grasas y el uso de detergentes o desinfectantes determinan qué soluciones resultan adecuadas para cada zona. Por ello, incorporar absorción acústica exige comprobar su compatibilidad con los procedimientos de limpieza previstos.

Desde la perspectiva acústica, la selección también debe responder a las condiciones concretas del espacio. Un área sometida a limpieza en húmedo periódica presenta unas necesidades diferentes de otra donde se realizan lavados diarios a presión o se utilizan productos químicos más exigentes. Esta distinción permite definir el tratamiento adecuado sin atribuir las mismas prestaciones a todas las soluciones.

 

Del techo a las paredes según la configuración de la planta

Para reducir la reflexión y propagación del sonido, Ecophon contempla distintas posibilidades de intervención. Los techos fonoabsorbentes permiten incorporar absorción sobre las áreas de trabajo. Cuando la configuración de las instalaciones impide colocar un techo de pared a pared, los baffles, elementos suspendidos verticalmente, ofrecen otra opción. Los paneles de pared pueden complementar el tratamiento para limitar las reflexiones y mejorar la claridad del habla.

La ubicación y la superficie de estos elementos deben definirse en función de la geometría del recinto, la distribución de la maquinaria y las necesidades de comunicación. El objetivo es actuar sobre el sonido reflejado dentro de la nave y reducir su reverberación. La mejora obtenida dependerá de las características de cada instalación y del tratamiento aplicado.

Así, una renovación industrial permite estudiar conjuntamente dónde se genera el ruido, cómo se propaga por el espacio y qué superficies pueden incorporar absorción acústica de forma compatible con la actividad.

 

Prestaciones específicas para diferentes exigencias de higiene

La gama Ecophon HygieneTM reúne soluciones de techo, baffles y paneles de pared para espacios con distintos requisitos de limpieza. Dentro de esta familia, Ecophon Hygiene PerformanceTM está diseñada para zonas húmedas que requieren métodos de limpieza avanzados, con opciones compatibles con lavado a presión y resistencia a detergentes y desinfectantes comunes, de acuerdo con las especificaciones de cada producto.

Para áreas expuestas a grasa y suciedad que requieren limpieza y desinfección diaria avanzada con productos químicos fuertes, Ecophon Hygiene AdvanceTM dispone de soluciones específicas en formatos de techo, baffle y panel de pared. Esta variedad permite ajustar la intervención tanto a las condiciones higiénicas como a las posibilidades de instalación de cada zona.

La selección debe contemplar el sistema completo, incluidos sus elementos de suspensión y fijación, y verificar los métodos y frecuencias de limpieza admitidos. De esta forma, el acondicionamiento acústico puede integrarse en los procedimientos de mantenimiento previstos para la planta.

Con este enfoque, Saint-Gobain Ecophon propone aprovechar las inversiones en nuevas instalaciones y la renovación de las existentes para abordar el ruido desde el proyecto. Incorporar la absorción acústica a estas decisiones permite avanzar hacia espacios donde resulte más fácil comunicarse y desarrollar la actividad diaria, manteniendo las exigencias de higiene propias de la producción alimentaria.