El propietario de esta vivienda de 160 m² situada en Las Palmas de Gran Canaria tenía un objetivo claro: crear un hogar amplio y dinámico donde pudiera vivir, trabajar y socializar cómodamente. Para ello, se optó por una reforma integral que derribó todas las particiones originales, permitiendo diseñar un nuevo espacio desde cero.
Uno de los principales retos fue integrar todas las áreas de manera armónica, eliminando barreras visuales y estructurales para lograr un diseño abierto y conectado. La solución fue la creación de un gran espacio central de 70 m² que fusiona salón, comedor y cocina, además de incorporar un acogedor rincón de lectura. Este núcleo vertebrador de la vivienda redefine la interacción social, facilitando que el flujo de la conversación recorra cada estancia sin obstáculos y fomentando la conexión y la convivencia.
La inspiración para este proyecto surge de la fusión entre el diseño hotelero de lujo y la expresividad del arte, que adquiere un protagonismo especial a través de piezas cuidadosamente seleccionadas que generan un fuerte contraste visual. La integración de materiales nobles y texturas cálidas potencia la sensación de confort, mientras que la iluminación indirecta y los detalles decorativos crean un ambiente acogedor y elegante. Además, la continuidad visual entre los distintos espacios permite una fluidez funcional y estética, logrando un equilibrio perfecto entre modernidad y calidez.
Un concepto open space, la esencia del proyecto
En el corazón de la vivienda, la cocina se erige como un punto central, con una impresionante isla de casi 3 metros en porcelánico, complementada por encimeras en acabado marmóreo y una exquisita combinación de madera de nogal y panelados lacados en color topo ultramate. Este espacio multifuncional no solo es un punto focal estético, sino también un lugar ideal para compartir momentos inolvidables.
Frente a la cocina, el comedor se despliega en un entorno envolvente definido por una llamativa pared curva que, además de otorgar dinamismo al espacio, guarda uno de los mejores secretos de esta vivienda: accesos ocultos de suelo a techo. Estas puertas integradas, diseñadas a medida por In Out Studio, conducen a lasuite principal, el dormitorio de invitados y el aseo de cortesía, garantizando privacidad sin alterar la continuidad visual.
Consciente del impacto del arte en el diseño interior, Nayra Iglesias ha seleccionado para este espacio una obra de Gabriele Serrini, Abstract Mickey Evo 1. Su vibrante expresividad y el potente contraste de colores establecen un diálogo visual entre el carácter clásico del entorno y la fuerza del arte contemporáneo, añadiendo un toque de singularidad y personalidad.
Espacios que dialogan con la luz
Ubicados junto a los grandes ventanales que inundan la vivienda de luz natural, el salón y el despacho se integran en un mismo espacio junto al comedor y la cocina, manteniendo una sutil diferenciación entre cada ambiente. En el área central, un amplio sofá en tono nude con chaise longue, acompañado de una mullida alfombra a medida, configura un entorno distinguido y acogedor. Los detalles en dorado y acabados metálicos aportan calidez y refinamiento al conjunto. En la zona más retirada, el rincón de lectura se convierte en un refugio de serenidad.
Una master suite de hotel cinco estrellas
La suite principal mantiene el concepto open space con tres zonas diferenciadas: dormitorio, vestidor y baño. Los revestimientos cálidos y las líneas serenas generan una atmósfera relajante y refinada.
Destaca el conjunto del cabecero XXL y las mesas de noche en materiales nobles como mármol, latón y madera. El vestidor, con tonos bronce y vidrios en acabado fumeé, dota al espacio de teatralidad y sofisticación.
En el baño, HIMACS se convierte en el protagonista, aportando funcionalidad y belleza. Su aplicación en el plato de ducha acristalado minimalista y en el área del lavamanos, compuesta por una pieza monolítica en tono Almond, refuerza la sensación de exclusividad. Combinado con un mueble de madera suspendido y apliques en ónix, el espacio presenta un equilibrio entre distinción y modernidad.
“Buscábamos un material que aunara estética, resistencia y versatilidad. HIMACS fue la elección ideal por su superficie lisa y sin poros, su fácil mantenimiento y su capacidad de termoformado, que facilita la adaptabilidad a diseños personalizados”, señalan desde el estudio.
La tonalidad elegida, Almond de la colección Solids, aporta calidez y armoniza con los tonos bronce y madera presentes en la suite, logrando un acabado pétreo elegante y atemporal. Gracias a su integración visual perfecta, HIMACS realza la continuidad y la coherencia del diseño, haciendo del baño en suite un auténtico santuario de bienestar.