Triodos Bank ha reunido en Valencia a representantes de empresas, administraciones públicas y organizaciones sociales y ambientales en el encuentro “Construir para cuidar: diálogos por una transición energética y residencial con impacto educativo y social”, un espacio de diálogo centrado en los retos y oportunidades de la transición hacia una economía más sostenible, resiliente y centrada en las personas.
La jornada, conducida por Chus Bellés, responsable de Financiación Especializada de Proyectos de Construcción Sostenible, Social y Energías Renovables de Triodos Bank, inaugurada por Yolanda Minguito, directora de Business Banking de la entidad, ha puesto el foco en la necesidad de reforzar la colaboración público-privada para acelerar las transiciones sociales y ambientales. Minguito ha subrayado que “estos eventos de la mano con empresas de referencia enfocadas al impacto en la Comunitat Valenciana y son un ejemplo de inspiración y escalabilidad para la economía y vertebración del territorio. Como banco basado en valores, sabemos que cada decisión financiera contribuye a construir un determinado modelo económico y social, por lo que resulta fundamental canalizar financiación hacia proyectos con impacto positivo”. La sesión ha estado
Industria, vivienda y cuidados: tres retos interconectados
Una mesa redonda, moderada por Carlos Soler, responsable de Cultura, Educación y Soluciones Basadas en la Naturaleza de Triodos Bank, dio pie a la conversación entre Iker Marcaide, CEO de Zubi Group y Matteco, Javier Timoner, CEO de SFI Consulting y Marcos Turró, CEO de Grupo Novaedat, que han coincidido en que la transición sostenible no puede entenderse únicamente desde una perspectiva ambiental, sino también social, industrial y demográfica.
Iker Marcaide ha destacado el papel del hidrógeno verde y la innovación tecnológica en la descarbonización de sectores industriales complejos, subrayando que “la transición energética no ocurrirá únicamente porque exista una mejor tecnología. Necesitamos convertir la innovación científica en capacidad industrial real, y eso exige colaboración entre empresas, administraciones, inversores y sociedad"
"El hidrógeno verde puede ser una pieza clave para descarbonizar sectores donde la electrificación no llega. El reto ahora es hacerlo competitivo, escalable y accesible para acelerar una transición industrial sostenible en Europa y, además, construir soberanía energética alrededor de estas nuevas tecnologías.”
Por su parte, Javier Timoner ha puesto cifras sobre la mesa para ilustrar la paradoja del sector. Los costes de construcción han subido un 18,6 % en la Comunitat Valenciana desde finales de 2024, pero el módulo VPP sigue congelado.
“Si no actualizamos el módulo, la VPP no se construye”, ha advertido Timoner, que ha añadido que incluso con esa actualización, el esfuerzo financiero de una familia media quedaría en el 21 %, frente al 35,5 % que soporta quien acude al mercado libre. En lo relativo al alquiler alquiler ha recordado que España acumula un déficit de más de 730.000 viviendas y que el hacinamiento en hogares se ha duplicado en seis años, por lo que ha defendido “la necesidad de movilizar suelo público con urgencia”, un modelo donde cada euro público invertido puede arrastrar entre 3 y 4 euros privados.
Desde el ámbito sociosanitario, Marcos Turró ha puesto el foco en que “el reto demográfico es una realidad, hoy la edad media de los ingresos es de 84 años y para nosotros ya es habitual cuidar a centenarios e incluso supercentenarios, por tanto, cada vez más existe la necesidad de impulsar modelos de cuidados especializados que sitúen la dignidad, la autonomía y el bienestar de las personas mayores en el centro”, así como “la importancia de diseñar espacios y entornos capaces de mejorar la calidad de vida y favorecer una atención centrada en la persona”.
Conclusiones clave del encuentro
El debate ha dejado tres ideas clave como síntesis de la jornada, en primer lugar, que las transiciones necesitan proyectos concretos. No basta con hablar de energía limpia, vivienda accesible o cuidados. Es necesario contar con empresas, entidades e instituciones capaces de transformar esas prioridades en soluciones reales.
La segunda conclusión es que el impacto necesita condiciones para crecer. La innovación energética requiere capital, regulación y demanda. La vivienda pública sostenible necesita apoyo público y viabilidad económica. Y los cuidados requieren modelos humanos, profesionales y sostenibles que puedan consolidarse en el tiempo.
En tercer y último lugar, queda claro que ninguna transformación puede impulsarse en solitario. Es imprescindible la colaboración entre empresas, administraciones, entidades sociales y la ciudadanía, con una financiación con propósito para hacer posibles transiciones sostenibles a escala.