La intervención responde a la necesidad de transformar este vestíbulo en un entorno más claro, acogedor y comprensible, capaz de acompañar emocionalmente a sus usuarios desde el momento de llegada. Más allá de su función como espacio de paso, este hall se redefine como un lugar de encuentro, espera y orientación dentro del hospital.
UN ESPACIO CLAVE PARA LA ORGANIZACIÓN Y LA EXPERIENCIA DEL USUARIO
El hall materno-infantil del Hospital Universitario La Paz desempeña un papel fundamental en la organización funcional del hospital, actuando como punto de conexión entre distintas circulaciones y concentrando usos diversos: acceso general, atención al paciente, zonas de espera e incluso actividades culturales.
Antes de la intervención, el espacio presentaba limitaciones tanto funcionales como perceptivas. El sistema de acceso resultaba insuficiente para absorber el flujo de usuarios, mientras que los materiales y la configuración espacial generaban una atmósfera fría y poco acogedora.
La propuesta de ENERO Arquitectura aborda estos retos desde una doble perspectiva: mejorar la operatividad del espacio y reforzar su dimensión humana. La reorganización de circulaciones y la redistribución de áreas permiten una mayor claridad funcional, facilitando la orientación y reduciendo la incertidumbre en un entorno especialmente sensible.
NATURALEZA Y HUMANIZACIÓN COMO CONCEPTO DE DISEÑO
La intervención se articula en torno a un concepto central: la evocación de la naturaleza como herramienta de humanización del espacio sanitario. Inspirado en el entorno del hospital, próximo al Parque Norte de Madrid, el proyecto introduce un lenguaje gráfico y material basado en tonos cálidos, texturas y geometrías que remiten al paisaje natural.
Este enfoque se traduce en un ambiente más amable y reconocible, especialmente relevante en un área destinada a madres, niños y familias. La propuesta incorpora elementos que favorecen tanto la interacción como la privacidad mediante mobiliario flexible que permite configurar distintos espaciosde uso.
El diseño atiende a necesidades específicas del programa materno-infantil, incorporando soluciones como un aseo familiar sin segregación de género y un espacio de lactancia concebido para ofrecer calma, intimidad y confort.
MATERIALIDAD, LUZ Y CLARIDAD ESPACIAL AL SERVICIO DEL BIENESTAR
El proyecto se materializa a través de decisiones precisas en la organización del espacio, la selección de materiales y el tratamiento de la luz. Uno de los elementos clave ha sido la transformación del acceso, sustituyendo la puerta giratoria por un sistema que mejora la gestión de flujos y genera un espacio de transición entre el exterior y el interior.
En el interior, la elección de materiales contribuye a reforzar la atmósfera cálida del conjunto. Laminados con textura de madera, superficies en tonos neutros y una paleta cromática inspirada en la naturaleza generan continuidad visual y confort perceptivo. Los paramentos incorporan vinilos texturizados y soluciones acústicas que mejoran la calidad ambiental del espacio.
El mobiliario, tapizado con textiles técnicos de altas prestaciones, responde a las exigencias de durabilidad y mantenimiento propias de un entorno sanitario, sin renunciar al confort. La iluminación, más cálida y controlada, completa una intervención que busca equilibrar funcionalidad y bienestar.
Este proyecto ha sido posible gracias a la confianza del Hospital Universitario La Paz y la Fundación Nemesio Diez.