Impar Design reinterpreta el fumoir del siglo XIX a través de una atmósfera envolvente donde la luz filtrada y la materialidad construyen la experiencia.
La colección porcelánica, Imagine de Durstone, en blanco y negro y acabado brillo, articula el espacio desde el pavimento hasta la bancada, generando una geometría dinámica que amplifica la luz y el reflejo.
En la 61ª edición de Casa Decor 2026, el Palacio del Marqués de los Vélez y Conde de Niebla acoge una secuencia de espacios donde el interiorismo se vive como experiencia. Es el caso de espacio en el que participa Durstone, con uno de los más evocadores: “El viaje del humo”, diseñado por Impar Design para Impar Grupo.
Inspirado en los fumoir del siglo XIX -espacios donde el tiempo se suspendía entre conversación y atmósfer-, el proyecto traza un recorrido que conecta memoria y contemporaneidad. Su origen se sitúa en los antiguos secaderos de tabaco, donde el aire denso y la luz filtrada definían una atmósfera casi intangible. Aquella experiencia sensorial, ligada al paso del tiempo y a la materia, se transforma aquí en un espacio compartido donde la luz vuelve a ser protagonista.
El porcelánico como sistema
Lejos de un papel decorativo, la cerámica porcelánica de Durstone estructura el proyecto. Las piezas Imagine White y Black vidriadas en formato 15x15 cm configuran tanto el pavimento como la bancada perimetral, generando un sistema continuo que organiza el espacio.
El suelo, con una geometría marcada en blanco y negro, introduce ritmo y profundidad. Su acabado vidriado amplifica la luz y genera reflejos que activan la percepción, mientras la repetición del patrón construye una lectura casi arquitectónica del conjunto.
Geometría, reflejo y atmósfera
La intervención se articula en torno a una gran zona lounge perimetral, donde los bancos de obra -también revestidos con la misma cerámica - refuerzan la continuidad visual. Esta decisión elimina jerarquías entre planos y convierte el espacio en una experiencia envolvente.
El contraste entre la base porcelánica en blanco y negro y los tonos terracota de los textiles genera un equilibrio preciso entre frescura y calidez. A su vez, la luz filtrada por las celosías proyecta sombras cambiantes sobre las superficies, intensificando el juego geométrico del pavimento.
Un lenguaje contemporáneo desde la memoria
“El viaje del humo” no reproduce el pasado: lo traduce. La referencia histórica se transforma en un espacio actual donde conviven materialidad, tecnología y confort. La presencia de vegetación, los elementos textiles y la integración de soluciones audiovisuales completan una atmósfera pensada para la pausa y la conversación.
En este contexto, Durstone demuestra el potencial del porcelánico como herramienta proyectual: no solo reviste, sino que ordena, conecta y define la experiencia espacial.