La actuación contempla la recuperación de 80,6 hectáreas mediante la creación de un bosque continúo formado por 80.879 árboles, con una capacidad estimada de absorción de 148.270 toneladas de CO₂ durante un periodo de permanencia de 50 años.
El proyecto se desarrolla en dos fincas contiguas, lo que permitirá crear una masa forestal conectada. La primera fase, Los Solanos Live A, ocupa 9,25 hectáreas, ya ha sido ejecutada al 100% y contempla 7.515 árboles con una absorción estimada de 12.878 toneladas de CO₂ durante toda su vida útil. La segunda fase, Los Solanos Live B, abarca 71,3 hectáreas, se encuentra ejecutada al 46% y prevé alcanzar 73.364 árboles, con una absorción estimada de 135.392 toneladas de CO₂ a 50 años.
En paralelo, el proyecto avanza en su tramitación ante el MITECO. Los Solanos Live A, ya ejecutado al 100%, se encuentra pendiente de publicación oficial, mientras que Los Solanos Live B está preinscrito y ya se ha solicitado la inscripción del 46% ejecutado. La finalización completa de la plantación está prevista para inicios de 2027.
Restaurar el territorio después del incendio
La actuación se desarrolla sobre un terreno quemado, donde la pérdida de vegetación incrementa el riesgo de erosión y degradación del suelo. Tras el paso del fuego, la ausencia de arbolado reduce la capacidad del terreno para frenar la escorrentía del agua, favorece la pérdida de fertilidad y puede acelerar el arrastre de tierra y cenizas hacia ríos y embalses.
“Después de un incendio no basta con esperar a que la naturaleza se recupere sola. Actuar a tiempo permite evitar la degradación del suelo, recuperar biodiversidad y devolver al territorio su capacidad para capturar carbono y generar vida”, señala Mariano Schoendorff, CEO de Forest Makers by Sierra Nevada.
En este contexto, Los Solanos busca acelerar la recuperación de la cubierta vegetal y restaurar la funcionalidad ecológica del terreno mediante una selección de especies adaptadas al entorno.
Un nuevo bosque con impacto ambiental y local
Además de la captura de CO₂, el proyecto contribuirá a generar una nueva cubierta vegetal en un periodo de tiempo reducido, mejorar la estabilidad del suelo, reducir la escorrentía, favorecer la infiltración del agua y crear nuevos hábitats para la fauna de la zona, como corzos, conejos y aves. La recuperación de estos terrenos también permite frenar la pérdida de potencial biológico que suele producirse tras los incendios, cuando los suelos quedan más expuestos, menos fértiles y más vulnerables a nuevos procesos de degradación.
El proyecto también tiene un impacto local directo, ya que requiere personal para las labores de plantación, mantenimiento y riego, especialmente durante los meses de mayor exigencia hídrica. Forest Makers estima que esta actuación está generando actualmente casi una decena de empleos directos e indirectos en el entorno, además de movilizar proveedores y actividad vinculada a la gestión forestal.
El modelo de la compañía se basa en acuerdos de cesión temporal con los propietarios de los terrenos, de forma que el bosque generado permanece vinculado al territorio y a la comunidad local. De este modo, la restauración no solo permite crear créditos de carbono certificados, sino también recuperar valor ambiental, social y económico en zonas afectadaspor procesos de degradación.
Con este proyecto, Forest Makers refuerza su apuesta por recuperar terrenos degradados y convertirlos en bosques capaces de absorber CO₂, proteger el suelo y generar valor en el territorio. Una línea de trabajo que cobra especial relevancia en un contexto marcado por el aumento del riesgo de incendios y la necesidad de actuar sobre las zonas afectadas antes de que pierdan su capacidad de regeneración.
Además, Los Solanos no se plantea como una actuación aislada. La compañía trabaja con la intención de impulsar nuevos bosques en la zona, contando con el apoyo del entorno local y favoreciendo la generación de actividad económica vinculada a la restauración forestal, el mantenimiento y la gestión del territorio.