Cuando llueve no damos demasiada importancia a dónde va esa agua. Vemos cómo resbala por la fachada de nuestra vivienda, cómo se acumula o cómo desaparece aparentemente sin dejar rastro, y asumimos que forma parte del comportamiento normal de cualquier casa expuesta a la intemperie.
Sin embargo, si la fachada presenta fisuras, juntas deterioradas, revestimientos mal ejecutados, encuentros defectuosos entre muros y cubiertas, canalones obstruidos o zonas donde el drenaje exterior no funciona correctamente, la lluvia puede dejar de ser solo un fenómeno ambiental y convertirse en una vía de entrada hacia el interior de los cerramientos o incluso hacia el terreno próximo a la cimentación.
En una vivienda unifamiliar, donde las paredes exteriores están directamente expuestas al agua, al viento, a los cambios de temperatura y a la humedad del terreno, una filtración aparentemente pequeña puede mantenerse activa durante meses sin ser detectada, propiciando una situación más compleja que, con el tiempo, derive en asentamientos, grietas y pérdida de estabilidad.
Estas mismas circunstancias afrontó recientemente GeoNovatek en una vivienda unifamiliar de Toledo. La compañía intervino con éxito en dicha construcción debido al hundimiento que sufría una de las esquinas de la vivienda en la parte exterior de esta, tanto en la fachada como en la solera, como consecuencia de la una fuga de agua por el canalón.
Solución GeoNovatek: Consolidación del terreno y recalce de la cimentación
Con el objetivo de solventar los problemas estructurales que sufría este domicilio unifamiliar, GeoNovatek decidió intervenir combinando la capacidad consolidante de las resinas expansivas HDR300 junto con la facultad portante de los micropilotes de acero hincados. En total se realizaron 8 inyecciones de resinas expansivas simples y se instalaron 9 micropilotes con tirante, para consolidar el terreno y recalzar la cimentación.
La intervención comienza con la realización de una perforación de 64 mm de diámetro por micropilote, que atraviesa verticalmente la zapata preexistente. Al alcanzar el terreno de apoyo de la cimentación, la perforación se interrumpe.
A continuación, en estas perforaciones se introducen los anteriormente citados micropilotes MP/60 por presión continua, evitando cualquier excavación adicional, empleando como contrapeso la propia estructura del edificio, mediante punto de enganche para el pistón hidráulico con un doble perno de anclaje. El micropilote está formado por secciones de 1 metro, lo que permite más maniobrabilidad y acceso a espacios confinados. Estas secciones se introducen una tras otra, uniéndose entre sí con un tapón roscado macizo.
El pistón hidráulico va acompañado de un manómetro en el que se lee la presión instantánea del hincado de los micropilotes de acero en el terreno, con lo que se puede comprobar la capacidad de los micropilotes uno por uno y en el acto, y se deja hincar el pilote cuando la presión alcanza la prevista por cálculo (hasta un máximo de 25.000 kg por unidad). A continuación, el pistón se desengancha y el micropilote se fija a la cimentación a través de un mortero especial de anclaje.
Cabe señalar que, teniendo en cuenta el reducido diámetro de los micropilotes MP/60 de GeoNovatek, las perforaciones no debilitan la cimentación y no necesitan que se aumenten las dimensiones de esta para aumentar su rigidez estructural. Gracias a ello, no es necesario realizar excavaciones, por lo que se pueden utilizar máquinas de pequeñas dimensiones.
Tras la hinca de los micropilotes, el siguiente paso fue consolidar el terreno. Esta técnica se inicia llevando a cabo varias perforaciones de entre 10 y 26 mm de diámetro, que, una vez más, atraviesan la cimentación. A continuación, se insertan varias cánulas metálicas en cada una de las perforaciones, en las que a su vez se realizan las inyecciones de resina HDR300 justo debajo del plano de apoyo de la losa, expandiéndose en pocos segundos, hasta llegar a un estado sólido debido a una reacción química. Una vez que se solidifica, la resina rellena todas las oquedades y crea un estrato entre el terreno y la cimentación de elevada resistencia a la compresión.