El presidente de Hispalyt, Pedro Rognoni, presentó las cifras del sector en 2025.
Según los datos recopilados por Hispalyt, la producción del sector alcanzó los 5,7 millones de toneladas, lo que supone un incremento del 4,6 % respecto a 2024. Asimismo, el volumen de negocio se situó en 755 millones de euros, un 5,0 % más que el año anterior.
Estos resultados confirman la tendencia de crecimiento del sector, impulsada por el aumento de la actividad constructiva y por la creciente demanda de soluciones constructivas industrializadas, sostenibles y eficientes energéticamente.
En términos de empleo, el sector alcanzó los 4.975 trabajadores, lo que representa un incremento del 2,0 % respecto a 2024. Destaca especialmente el crecimiento del empleo femenino, que alcanza las 680 trabajadoras, un 9,7 % más que el año anterior, elevando la representación de la mujer hasta el 13,7 % de la plantilla total.
Aunque el número de empresas se reduce ligeramente hasta 125 compañías, frente a las 130 registradas en los últimos años, este ajuste no ha impedido que aumenten todos los indicadores de actividad.
La evolución de la última década pone de manifiesto la profunda transformación experimentada por el sector. Desde 2014, la producción ha aumentado un 46,2 %, la facturación un 115,7 % y el empleo un 38,2 %, mientras que la dimensión media de las empresas se ha multiplicado, reflejando un proceso de modernización, concentración empresarial y mejora de la competitividad.
Por otra parte, las exportaciones del sector alcanzaron los 95,4 millones de euros, un 120% más que en 2014. Estos datos muestran una estabilización de la actividad exportadora y apuntan a una recuperación gradual de los mercados internacionales.
El presidente de Hispalyt valoró estas cifras de forma positiva. “A la vista de estos datos podemos decir que el sector mantiene una evolución positiva en sus principales indicadores económicos y productivos, consolidando la recuperación iniciada en los últimos años y reforzando su papel como industria estratégica para responder a la creciente demanda de vivienda y rehabilitación”, declaró.
Evolución del mercado de la vivienda en España
Pedro Rognoni analizó los datos de construcción de viviendas y la problemática actual en este sentido. Las previsiones para el sector de la construcción muestran un crecimiento moderadamente optimista, con estimaciones de hasta un 4,1 % para 2026, y un 4 % para 2027.
Los datos de 2025 confirman la continuidad del crecimiento de la actividad edificatoria iniciado en los últimos años. Las viviendas iniciadas alcanzaron su nivel más elevado desde la crisis financiera, mientras que los proyectos visados continuaron mostrando una evolución positiva.
Estos resultados reflejan la fortaleza de la demanda de vivienda existente en España y la necesidad de incrementar la oferta para dar respuesta a una problemática que se ha convertido en una de las principales preocupaciones sociales y económicas del país.
Según Rognoni, las perspectivas para 2026 siguen siendo favorables y apuntan a una nueva expansión de la actividad constructora. Sin embargo, afirmó que resulta imprescindible acompañar este crecimiento con una apuesta decidida por la calidad constructiva, la eficiencia energética y la sostenibilidad de los edificios. “Desde Hispalyt defendemos que no basta con construir más viviendas; es necesario construir mejores viviendas. Viviendas más eficientes, más seguras, más sostenibles y duraderas”.
Descarbonización e infraestructuras energéticas
Uno de los grandes retos del sector cerámico es la descarbonización de los procesos productivos. La industria de ladrillos y tejas está comprometida con la descarbonización mediante la electrificación de procesos, pero los nuevos objetivos climáticos europeos exigen una transformación mucho más profunda de los sistemas energéticos utilizados en la fabricación.
Hispalyt ha elaborado un estudio sobre las infraestructuras energéticas necesarias para la descarbonización del sector de fabricación de ladrillos y tejas que concluye que la principal vía de descarbonización a corto y medio plazo será la electrificación de los procesos térmicos de fabricación, dado que otras alternativas energéticas presentan todavía limitaciones significativas de disponibilidad, madurez tecnológica o coste.
Sin embargo, los análisis realizados ponen de manifiesto que las infraestructuras eléctricas actualmente disponibles resultan insuficientes para atender la demanda que requerirá esta transformación.
Por este motivo, Hispalyt ha trasladado a la Administración la necesidad de planificar y desarrollar las inversiones necesarias en redes energéticas, ya que, aunque el sector cerámico está comprometido con los objetivos climáticos europeos y dispuesto a continuar avanzando en la reducción de emisiones, para lograrlo es imprescindible disponer de energía renovable suficiente, infraestructuras adecuadas y condiciones que permitan mantener la competitividad de las empresas.
Según el presidente de Hispalyt, “la descarbonización no depende únicamente de la voluntad de la industria. También requiere que las infraestructuras energéticas necesarias para hacerla posible se desarrollen al mismo ritmo que las exigencias regulatorias”.
Un sector preparado para el auge de la construcción industrializada
Otro de los temas que han ocupado un espacio relevante en el Congreso ha sido el de la construcción industrializada. El sector de la edificación se encuentra en un momento decisivo, en el que la construcción industrializada ha dejado de ser una tendencia emergente para convertirse en una estrategia central de transformación del modelo productivo. Se trata de un sistema en el que los elementos constructivos se fabrican en entornos controlados y se trasladan posteriormente a obra para su ensamblaje definitivo, incorporando procesos de precisión, control de calidad y optimización de recursos.
En este sentido, Hispalyt reivindica el papel del ladrillo cerámico en esta evolución. La industrialización off-site exige una industria sólida, tecnificada y capaz de integrar diseño, fabricación y montaje en un flujo coordinado. Cuando esta madurez industrial se alcanza, los beneficios son evidentes: reducción de plazos, mejora del control de costes, disminución de residuos, mayor seguridad laboral, eficiencia energética y mejor comportamiento ambiental del edificio a lo largo de su ciclo de vida. Y, en este sentido, la industria de la cerámica estructural está plenamente preparada para afrontar el reto de la industrialización.
Para dar muestra de ello, Hispalyt ha editado, con la coordinación de conarquitectura Ediciones, el libro “Ladrillo sistema off-site: Nuevas estrategias para la arquitectura industrializada”, una publicación escrita por el arquitecto Vicente Sarrablo que pone de manifiesto la capacidad de los sistemas cerámicos para integrarse plenamente en los nuevos procesos constructivos industrializados y muestra el potencial del ladrillo para desarrollar una arquitectura contemporánea, innovadora y sostenible.
Mesa redonda sobre Vivienda y empleo en España: desafíos estructurales y soluciones coordinadas
Hispalyt organizó el 12 de junio, durante la Asamblea General celebrada en el marco de su 46.o Congreso anual que tuvo lugar en Bilbao, una mesa redonda titulada “Vivienda y empleo en España: desafíos estructurales y soluciones coordinadas”, con la participación de expertas del ámbito técnico y de la administración.
Moderada por Elena Santiago, secretaria general de Hispalyt, la mesa reunió a Lourdes González, responsable de servicio de Arquitectura, Normativa y Control de Calidad de la Edificación, del Dpto. de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco; Txari Vallejo, responsable de Promoción de Viviendas Municipales de Bilbao del Ayuntamiento de Bilbao; Susana Federío, gerente de la Fundación Laboral de la Construcción del País Vasco, y Maialen Oregi, directora de mercado de BUILD:INN, Clúster de la Construcción de Euskadi.
La mesa redonda puso de manifiesto que los problemas de vivienda y falta de mano de obra en la construcción están estrechamente relacionados y requieren soluciones conjuntas. Las participantes coincidieron en la necesidad de impulsar la construcción industrializada, la formación y atracción de talento, la rehabilitación y la colaboración público-privada para aumentar la oferta de vivienda y mejorar la capacidad del sector para responder a los retos actuales.