El informe detalla que estos más de 78.000 euros provienen de tres fases diferenciadas. En la fase de adquisición del suelo, el promotor soporta tributos como el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales Onerosas (ITP), que se incorporan al coste de la promoción y terminan repercutiendo en el precio final. Durante la fase de construcción, se añaden impuestos y tasas que incluyen el ICIO, la tasa por licencia urbanística, los Actos Jurídicos Documentados (AJD) asociados a determinadas operaciones, la Licencia de Primera Ocupación, otras tasas municipales, el IBI durante la promoción y el IAE.
En la fase final de venta, el comprador asume directamente 32.250 euros en impuestos que incluyen el IVA y los AJD de la escritura de compraventa. El resto de los costes fiscales, que incluyen el Impuesto sobre Sociedades (IS), la plusvalía municipal y los impuestos de fases anteriores, quedan integrados directa o indirectamente en el precio de venta.
Carolina Roca, presidenta de ASPRIMA, ha destacado que “la carga fiscal sobre la vivienda nueva se ha convertido en una barrera insostenible para quien quiere comprar su primera vivienda. El comprador asume una carga fiscal enorme, sin ser consciente de que una porción muy significativa de lo que paga no es el valor de la vivienda, sino la acumulación de tributos a lo largo de todo el proceso”.
El informe concluye que esta acumulación de cargas fiscales contribuye de forma significativa al encarecimiento estructural de la vivienda nueva y dificulta el acceso a la compra, especialmente para los jóvenes.
*Nota aclaratoria: El cuadro adjunto toma como referencia una vivienda de 100.000 euros a efectos ilustrativos. Los datos recogidos en la nota de prensa corresponden a una vivienda de 300.000 euros, que es el precio medio de la vivienda nueva en España.
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