El stand reunió la gama completa: cucharas trituradoras, cribadoras, fresadoras, pinzas seleccionadoras. Para excavadoras, miniexcavadoras, retrocargadoras, cargadoras. Pero las que más conversaciones generaron fueron las nuevas pinzas de demolición: precisas, robustas, y con un argumento difícil de ignorar cuando el proyecto exige demolición controlada y separación de materiales sin salir del perímetro de obra.
Dos obras que lo explican mejor que nosotros
En el País Vasco, centro urbano, plazos ajustados y vecinos cerca. Un cliente usó la BF90.3 para triturar el material de derribo in situ. Poco ruido, poca polvo, trabajo acabado en plazo. Sin más. https://vimeo.com/1186171753
En Madrid, el reto eran traviesas ferroviarias. Toneladas de ellas. La cuchara trituradora las procesó sin problema, y aquí viene lo bueno: el hierro no daña el equipo. Sale solo, separado, listo para gestionar. Un residuo complicado convertido en dos materiales aprovechables.
En el corazón de Burgos, una pinza seleccionadora recoge madera de derribo. Un trabajo que parece sencillo pero que esconde más de un problema si no tienes el equipo adecuado: materiales mezclados, espacios estrechos, riesgo de accidentes. La pinza lo resuelve con precisión quirúrgica: agarra exactamente lo que tiene que agarrar, deja lo que no toca, y mantiene al operario a distancia segura del material.
https://vimeo.com/1179545447