El último Plan Renove de Ventanas de la Comunidad de Madrid, impulsado por la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior y gestionado a través de la Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid, FENERCOM, ha permitido actuar en 3.152 viviendas madrileñas y subvencionar la sustitución de 17.539 ventanas, con una media de seis ventanas renovadas por vivienda. Los resultados del programa, facilitados por la directora general de Transición Energética y Economía Circular de la Comunidad de Madrid, Cristina Aparicio, han sido valorados muy positivamente por las principales asociaciones del sector de la ventana en España — AEA, ASEFAVE, ASOMA y ASOVEN —.
El balance del Plan confirma el impacto positivo de este tipo de programas en la mejora de la eficiencia energética del parque residencial, en la reducción de emisiones y en la activación económica del sector. En total, la Comunidad de Madrid ha destinado 2,8 millones de euros en ayudas, una inversión pública que ha permitido movilizar una facturación total de 23,4 millones de euros, de los cuales 19,7 millones corresponden a inversión directa en obra y materiales y 3,6 millones al IVA generado por las actuaciones. El Plan Renove se desarrolló en la primera mitad de 2025 y ya se han realizado los pagos de todas las subvenciones concedidas.
Este dato resulta especialmente relevante, ya que la recaudación fiscal asociada al propio Plan supera el importe de las subvenciones concedidas. De este modo, la iniciativa no solo contribuye a mejorar las viviendas y a reducir el consumo energético de los hogares, sino que también demuestra la capacidad de estas ayudas para generar retorno económico y actividad empresarial. En términos globales, por cada euro de ayuda pública se han movilizado más de ocho euros de actividad económica.
“El Plan ha sido un éxito y es muy importante que las familias y el sector entiendan que la eficiencia energética es algo real. ¿Qué puede ser más real que una iniciativa que se traduzca en una reducción en la factura de la luz de los hogares, en la mejora del confort de las familias y en el cuidado del medioambiente?”, ha señalado Cristina Aparicio durante un encuentro mantenido con las asociaciones del sector.
Desde el punto de vista energético, las actuaciones realizadas han permitido alcanzar un ahorro estimado de 3,78 GWh, equivalente al consumo anual de más de 1.000 hogares, así como una reducción de 977 toneladas de CO₂equivalente al año, una cifra similar a retirar de la circulación más de 600 vehículos. Además, el valor medio de transmitancia térmica de las ventanas instaladas se ha situado en 1,26 W/m²K, lo que confirma la mejora de las prestaciones térmicas de los cerramientos sustituidos.
“Cambiar una ventana va más allá de la simple sustitución. Tiene implicaciones en el confort y en el ahorro energético. En invierno, entre una ventana nueva, bien dimensionada y bien instalada, y una ventana antigua, podemos estar hablando de ahorros de entre el 20% y el 30% en la factura de la luz”, explica Aparicio.
El Plan Renove ha contado con una subvención media de 898 euros por vivienda, generando una inversión media por hogar de 7.410 euros. En conjunto, se han instalado 20.620 m² de vidrio, con una superficie media de 1,24 m² por ventana.
La Comunidad de Madrid destaca el papel de la colaboración público-privada
Desde la Comunidad de Madrid se ha señalado que uno de los factores clave del éxito del Plan ha sido el modelo de colaboración público-privada desarrollado entre la Administración autonómica, las asociaciones sectoriales, los fabricantes y las empresas instaladoras adheridas.
La sencillez de la tramitación, la reducción de cargas administrativas, el uso de una plataforma informática ágil y la implicación directa del sector han permitido acercar las ayudas al ciudadano y facilitar que miles de familias madrileñas pudieran renovar sus ventanas con garantías técnicas y administrativas.
“El éxito de este programa ha sido que hemos sabido trasladar en materia de subvenciones una manera sencilla de hacerlo. La Administración ha marcado la dirección, pero ha contado con la ayuda imprescindible del sector”, afirma Cristina Aparicio. “El sector nos ha ayudado a plantear unas ayudas sencillas, rigurosas y, al mismo tiempo, fáciles de tramitar para el ciudadano y para el instalador”.
Según ha manifestado la directora general, la Administración ha aportado el impulso, la orientación y los fondos, mientras que el sector ha contribuido a mejorar el diseño del programa, simplificar su aplicación y trasladar la información al ciudadano final y a los instaladores. Esta combinación ha permitido que las ayudas llegaran de forma más clara y efectiva a los hogares.
“La colaboración público-privada en este tipo de iniciativas es fundamental. La Administración pone el impulso y las ayudas, y el sector aporta experiencia y cercanía. Esa combinación es la que permite que la rehabilitación energética llegue de verdad a los hogares”, añade Aparicio.
Para ASEFAVE, ASOVEN, AEA y ASOMA, estos resultados confirman la utilidad de los Planes Renove de Ventanas como herramienta para impulsar la rehabilitación energética, mejorar el confort de los hogares y dinamizar la actividad económica del sector. Las asociaciones muestran su satisfacción por el impacto alcanzado y por la respuesta de los ciudadanos, fabricantes, distribuidores e instaladores que han participado en el programa.
Nuevas oportunidades para seguir impulsando la rehabilitación energética
A la vista de los resultados, el sector de la ventana considera que el Plan Renove de la Comunidad de Madrid constituye una herramienta eficaz para acelerar la renovación de un parque residencial que todavía cuenta con un importante margen de mejora en materia de eficiencia energética, confort y reducción de emisiones.
Cristina Aparicio ha avanzado que, tras el cierre del programa, la Comunidad de Madrid ya está sentándose con el sector para analizar los resultados y estudiar posibles mejoras de cara a futuras ediciones. Entre las líneas de trabajo figuran una mayor simplificación administrativa, la posibilidad de facilitar la tramitación tanto a través del instalador como directamente por parte del ciudadano y la combinación del Plan con otros mecanismos complementarios.
“Lo primero que hemos aprendido es que trabajar juntos es la manera de conseguir el éxito. Creemos que todavía se puede simplificar un poco más y hacer este tipo de ayudas más cercanas al consumidor final”, señala Aparicio.
Asimismo, ha apuntado al potencial de combinar las ayudas directas con incentivos fiscales y con mecanismos como los Certificados de Ahorro Energético. “El secreto está en la combinación. Unas ayudas directas son siempre muy buenas, pero creemos que se puede apoyar con mejoras fiscales y que tiene un gran atractivo combinarlo con todo el sistema de CAEs”, concluye la directora general.