Una publicación pionera aborda el desafío de la vivienda resignificando sus espacios para adaptarlos a los ciclos vitales de las personas desde los cuidados

csdae

El Observatorio CSCAE presenta un innovador estudio que redefine la vivienda como soporte vital, integrando cuidado, comunidad y diversidad de necesidades, con voces reales y propuestas arquitectónicas adaptadas a nuevas formas de habitar.

Habitar no es solo estar en un lugar. Habitar nos habla de la forma en que una vida se apoya en un espacio, lo recorre, lo transforma y encuentra —o no— en él posibilidad de intimidad, vínculo, cuidado y pertenencia. Habitar tiene que ver con lo construido, pero también con lo sentido, lo compartido, lo recordado y lo imaginado. Esta es la principal premisa sobre la que se gesta Cuchara. Geranio. Palique. Espacios para nuevas maneras de habitar. Nuevos significados, el primer documento que edita el Observatorio CSCAE, del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España, en el marco del Task Force “Diseñando un parque de vivienda accesible, asequible, sostenible y saludable”. Fruto de la labor del Grupo de Trabajo “Nuevas maneras de habitar”, la publicación, rompedora y pionera en el sector, se ha presentado en la sede del CSCAE, en un acto en el que también se han podido escuchar los testimonios, diversos, de algunas de las personas que han participado en el proceso: una mujer con discapacidad, un hombre mayor que vive solo, pero es independiente y muy activo; una mujer que trabaja y vive en el mismo piso junto con su pareja y dos hijos, y otro hombre que vive en un pueblo de Soria de apenas 30 habitantes con su mujer y dos hijos adolescentes.

Apertura institucional

Tras un minuto de silencio en memoria de las víctimas de la tragedia ferroviaria ocurrida en la provincia de Toledo, en la apertura, la presidenta del CSCAE, Marta Vall-llossera, ha resaltado del documento que una de sus principales aportaciones es su cambio de enfoque: “No se limita a ofrecer un catálogo de soluciones. Nos propone una manera diferente de formular el problema de acceso a la vivienda. Durante mucho tiempo, hemos tendido a partir de modelos o tipologías residenciales y preguntarnos, después, quién podía encajar en ellos. Hoy, sabemos que debemos invertir esa lógica. Debemos comenzar por las personas, por sus trayectorias vitales, sus necesidades, sus capacidades, sus vulnerabilidades y sus expectativas, para preguntarnos después qué espacios son capaces de responder a esa realidad. En otras palabras, debemos pasar de diseñar para una idea abstracta del habitante a diseñar para atender a las necesidades de las personas”.

Tras su intervención, ha arrancado un diálogo con la voz de la ciudadanía, guiado por las coautoras de la publicación, Matxalen Acasuso y Paz Martín Rodríguez, en el que la vicepresidenta segunda y coordinadora del Grupo de Trabajo de Vivienda del CSCAE, Susana Moreno Falero, ha señalado: “Este trabajo responde al compromiso de los arquitectos ante una crisis habitacional que nos interpela como profesionales y como parte de la sociedad. Los arquitectos conocemos la vivienda desde todas sus perspectivas: desde la planificación del suelo hasta la construcción, su conservación y rehabilitación, y esta visión global nos permite proponer soluciones útiles a uno de los grandes problemas de nuestra sociedad. Las conclusiones de este Task Force se suman y enriquecen a las de otros grupos de trabajo impulsados por el CSCAE para construir respuestas más completas, realistas y adaptadas a las necesidades de las personas”.

Precisamente, para responder a las demandas de la población y también a sus sueños, las coautoras de Cuchara. Geranio. Palique. Espacios para nuevas maneras de habitar. Nuevos significados han detallado cómo comenzó un proceso de trabajo que se ha caracterizado por la libertad. Se lanzó una convocatoria abierta a todas las personas que integran el Observatorio CSCAE y, así, surgió la oportunidad de trabajar con la Universidad Politécnica de Valencia y el alumnado del Máster Universitario en Innovación en el Hábitat (muHAB) dentro de un proceso de exploración “muy abierto” destinado a pensar las nuevas maneras de habitar. Como ha expuesto la arquitecta Matxalen Acasuso, “no se trataba de dar soluciones concretas y cerradas, sino de tener una herramienta para pensar”. Y, en el epicentro de esa herramienta, situaron a las personas, con sus necesidades, sus sueños y sus deseos. 

 

Nuevas realidades que buscan respuesta a su forma de habitar

Desarrollado a lo largo de 2025 y 2026, Cuchara. Geranio. Palique. Espacios para nuevas maneras de habitar. Nuevos significadospropone un cambio de mirada para dejar de entender la vivienda como un objeto físico y estático y pasar a conceptuarla como un soporte para la vida cotidiana, los cuidados, la comunidad, la autonomía y la salud integral. Habitar no es únicamente ocupar un espacio; es sentirse en casa, construir vínculos, adaptarse a distintas etapas vitales y vivir con dignidad.

Dirigida por las arquitectas Matxalen Acasuso y Paz Martín, con la coordinación del Observatorio CSCAE, la publicación es fruto de una investigación multidisciplinar que han participado numerosos/as expertos/as invitados/as de unas 60 instituciones y entidades, como el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, el Instituto de Salud Global (ISGlobal), la Fundación ONCE, Hogar Sí, Forética, Lacol, la Fundación Repoblación, la ONG Prodiversa o REAS Euskadi, entre otros, junto a dieciséis alumnos/as de la asignatura “Habitar y Sostenibilidad Social I Cooperativas y Comunidades Sostenibles”, del Máster Universitario en Innovación en el Hábitat (muHAB) de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), coordinado por la arquitecta y profesora Eva Álvarez Isidro. Sus visiones se complementaron, además, con el conocimiento de personas invitadas ex profeso vinculadas a la economía social y con colectivos vulnerables y otras que, de manera altruista, aportaron sus audios, lo que permitió contar con la mayor cantidad de realidades posibles. 

El origen del trabajo fue la identificación de unos perfiles de identidad que ilustran los cambios que ha experimentado la sociedad española en las últimas décadas. Existen diferentes realidades: jóvenes que no pueden emanciparse, personas mayores que quieren mantener su autonomía, familias monoparentales, personas migrantes, teletrabajadores, personas vulnerables o comunidades rurales. Tienen hábitos y necesidades distintas y una misma tipología residencial no puede responder a todas. Resulta limitante.  

En concreto, el grupo de trabajo identificó tres arquetipos: 

  • Personas vulnerables, que necesitan vivienda digna, accesible, estar acompañadas y contar con apoyo social, jurídico y comunitario.

  • Nuevos modos de vida y trabajo (tanto en contexto urbano como rural). Incluye el teletrabajo, la temporalidad, el emprendimiento, el nomadismo, la vida rural y los modelos cooperativos. 

  • Ciclos de vida y modelos familiares. Atiende sobre todo a los/as jóvenes, familias diversas, personas separadas, mayores activos, personas dependientes. 

La definición de estos arquetipos ha sido clave para dar forma a un documento que, ante todo, quiere ayudar a entender que las maneras de habitar han cambiado y que es preciso darles respuesta, escuchando a las personas, porque, como ha subrayado Paz Martín, “saben lo que quieren, aunque no lo sepan nombrar”. Por ello, ha añadido: “Como arquitectos, cuando te enfrentas a proyectar, es mejor no pensar en ‘comedor’, ‘salón’… Es más inteligente pensar en las necesidades que tienen las personas que van a habitar nuestros espacios”. 

En este sentido, hay una pregunta esencial que vehicula y recorre la publicación: qué tipo de vida permiten las viviendas, teniendo presente que, en el mundo actual, la vivienda no puede definirse únicamente por metros cuadrados, dormitorios o estancias, sino por la experiencia que posibilita; por lo que permite hacer y sentir. Esto es, cuidar, descansar, compartir, trabajar, recordar, protegerse o pertenecer. Ya no vale el “café para todos”. Específicamente, el documento identifica la soledad no deseada como uno de los grandes retos contemporáneos. Por eso, reclama espacios compartidos, comunitarios y de proximidad que faciliten vínculos preservando la intimidad. La arquitectura se convierte así en un instrumento para ayudar a combatir la soledad. 

 

Un recetario que, desde un nuevo lenguaje, prioriza a las personas en el diseño

A partir de este trabajo, se ha generado un nuevo diccionario semántico que propone sustituir la terminología clásica del sector (vivienda, espacios, lugares) por palabras conjunto, aquí llamadas “espacios”, que engloban diferentes sensaciones, impresiones y aspectos de la vida cotidiana. Así ocurre, por ejemplo, con las palabras “Cuchara, Geranio, Palique” que forman parte del título de la publicación. Atendiendo al trabajo desarrollado, que se plasmó, además, en un perfil de Instagram de los/as alumnos/as del máster de la muHAB, hablan del lugar donde uno se alimenta, que es cálido y familiar y que permite la interacción de la familia o el vecindario (Cuchara); donde florece lo cotidiano, el lugar necesario de espacios verdes entre espacios, que lleva lo doméstico hacia lo público (Geranio), y lo que permite la conversación y la ‘provoca’, la incentiva, que facilita los encuentros entre los habitantes (Palique). Y así con otras palabras, como pasión, frustración, silla, calcetín o apapachar. 

Pero no se queda ahí. Con este nuevo vocabulario o “espacios”, el documento ofrece un recetario. Por ejemplo, “cuchara” es la palabra más demandada en una vivienda de acogida para personas vulnerables; “geranio”, la que más se repite cuando se plantea un coworking residencial por la necesidad implícita de naturaleza que demandan las personas, y “apapachar” (abrazar, en Suramérica) y “calcetín”, en el caso de un cohousing intergeneracional. Y es que, como ha señalado el subdirector del Observatorio CSCAE, Sergio García-Lominchar, durante la presentación: “No hay una única manera de habitar, porque cada persona percibe el espacio de una forma. El reto de nuestra profesión es escuchar esa diversidad y transformarla en espacios que favorezcan las relaciones y hagan posible una vida saludable”.

De esta forma, de una manera pedagógica y con un lenguaje cercano, en una propuesta genuina y diferencial, Cuchara. Geranio. Palique. Espacios para nuevas maneras de habitar. Nuevos significados invita a los/as lectores/as a ampliar el vocabulario de la publicación con experiencias, sensaciones y necesidades propias, construyendo así un diccionario semántico que, en el caso de los/as expertos/as del grupo de trabajo, les ha permitido aterrizar conceptos y revisar seis ejemplos arquitectónicos del Mediterráneo referentes de los años 60-70 y realizar tres análisis temporales sobre cada uno de ellos, incluyendo propuestas para adaptar la arquitectura existente. Los ejemplos sobre los que se ha trabajado son el Conjunto Residencial Santa Agueda, en Castellón; el Hotel del Mar y Ciudad Blanca, en Mallorca; el Grupo Residencial Malvarrosa, en Valencia; Apartamentos Madrid, en Tarragona, y los apartamentos Las Terrazas, en Granada. 

El documento se completa con una recopilación del marco jurídico autonómico que estructura el sector residencial con una regulación regional que va desde 1991 hasta la actualidad. Se recogen decretos y leyes diseñados para establecer las condiciones mínimas de habitabilidad, higiene y diseño que deben cumplir las viviendas para ser consideradas aptas para la vida de las personas. El listado refleja una evolución, a partir de 2019, hacia la regulación de nuevos modelos habitacionales, tales como las viviendas colaborativas y los alojamientos para la promoción de la autonomía personal, dirigida a responder a las nuevas maneras de habitar, si bien se advierte de que muchas normas siguen pensadas para modelos tradicionales de vivienda. De ahí, la necesidad de adaptar el marco jurídico.