El regreso del 21% de IVA, devuelve el protagonismo a la eficiencia energética de la vivienda

IVA

Coincidiendo con la vuelta del IVA a la electricidad y el gas al 21% y con la llegada del verano meteorológico, la eficiencia energética del parque residencial vuelve a situarse en el foco. Según el IV Observatorio sobre Vivienda y Sostenibilidad de UCI, Unión de Créditos Inmobiliarios, el 58% de los españoles considera que la eficiencia energética de su vivienda influye claramente en el gasto mensual de energía, mientras que otro 35% cree que tiene cierta influencia. En conjunto, 9 de cada 10 españoles percibe una relación directa entre las características energéticas de su vivienda y el importe de sus facturas.

Por regiones, las comunidades donde más ciudadanos consideran que la eficiencia influye claramente en el gasto energético son Aragón (67,5%), País Vasco (65,5%) y Extremadura (65%). En el extremo opuesto, la percepción es menos intensa en Cantabria (53,9%), Andalucía (51,6%), Comunidad Valenciana (47,7%) y especialmente Canarias (40,2%).

Canarias destaca además por ser la comunidad donde más hogares consideran que la eficiencia energética influye poco en el gasto mensual (22,5%), muy por encima de la media nacional (7,6%).

 

 

8 de cada diez hogares considera que su vivienda tiene un nivel medio o alto de eficiencia energética

La percepción sobre la eficiencia energética de la propia vivienda se mantiene relativamente estable. El 83% de los españoles considera que su hogar presenta niveles medios (43%) o altos (39%) de eficiencia energética. Sin embargo, un 17% reconoce que su vivienda tiene una eficiencia baja, una cifra prácticamente idéntica a la registrada en los últimos años.

Pese a esta percepción relativamente positiva, el conocimiento sobre el comportamiento energético real de las viviendas sigue siendo limitado. Solo cuatro de cada diez españoles (40%) afirman conocer el Certificado de Eficiencia Energética (CEE) de su vivienda, frente al 37% registrado en la anterior edición del Observatorio.

La diferencia es especialmente visible según el momento de acceso a la vivienda, dado que entre quienes compraron o alquilaron su vivienda hace cinco años o menos, el conocimiento del certificado asciende al 61%. Sin embargo, entre quienes accedieron a ella hace más de seis años, la cifra desciende hasta el 41%.

“Esta diferencia refleja cómo la eficiencia energética ha ganado protagonismo en el mercado inmobiliario en los últimos años. Quienes han comprado o alquilado una vivienda recientemente han estado más expuestos a información sobre consumo energético, certificados de eficiencia o soluciones de financiación vinculadas a la sostenibilidad. Sin embargo, entre quienes accedieron a su vivienda hace más tiempo, el certificado energético suele percibirse como un documento más administrativo que como una herramienta útil para conocer el comportamiento energético del hogar y anticipar sus costes de uso”, afirma Lorena Zenklussen, directora de Financiación Hipotecaria en UCI.

 

La sostenibilidad importa, pero todavía no es determinante para la mayoría

La sostenibilidad continúa ganando peso en la decisión de compra de vivienda, aunque todavía no actúa como un factor decisivo para la mayoría de los compradores. Actualmente, el 59% de los españoles afirma que tiene en cuenta este aspecto a la hora de elegir vivienda, aunque no lo considera determinante. Por su parte, un 18% sí lo identifica como un requisito fundamental, mientras que un 24% asegura que no influye en su decisión.

Esta sensibilidad se refleja en la disposición a invertir más por una vivienda eficiente. El 79% de los españoles afirma que estaría dispuesto a asumir un sobreprecio por una vivienda con mejores prestaciones energéticas y medioambientales, casi tres puntos más que en la edición anterior del informe.

La predisposición es especialmente elevada entre los compradores más jóvenes. El 87% de las personas de entre 25 y 34 años asumiría un mayor desembolso por una vivienda más sostenible.

Por comunidades autónomas, Extremadura (88,8%), Castilla y León (87,5%) y Castilla-La Mancha (83,7%) lideran la clasificación de ciudadanos dispuestos a pagar más por una vivienda sostenible. Les siguen Baleares (81,7%), Andalucía (80,8%), Región de Murcia (80,4%) y Madrid (80%).

 

Los españoles pagarían un 8,5% adicional por una vivienda más eficiente

El estudio también revela cuánto estarían dispuestos a invertir los ciudadanos para acceder a una vivienda con mejores prestaciones energéticas. De media, los españoles asumirían un sobrecoste del 8,5%, lo que supone un incremento de 1,2 puntos respecto a la edición anterior.

La disposición es especialmente elevada entre los compradores de entre 25 y 44 años, que asumirían un sobrecoste cercano al 10%. Tomando como referencia una vivienda de 100 metros cuadrados y el valor tasado medio de la vivienda libre en España, este esfuerzo adicional supondría una inversión cercana a los 19.000 euros.

A nivel regional, los porcentajes más elevados se registran en Extremadura y Castilla y León (11,2%), seguidas por la Región de Murcia (10,3%). En el extremo opuesto se sitúan Cantabria (6,3%), Canarias (6,7%) y La Rioja (6,9%).

La preocupación por el consumo energético convive con una realidad estructural: el envejecimiento del parque residencial español. Según el Observatorio, el 59% de los españoles reside en viviendas construidas entre 1950 y el año 2000, mientras que un 4% habita inmuebles anteriores a 1950. Por el contrario, únicamente el 6% vive en viviendas construidas a partir de 2015.

Esta situación pone de manifiesto que una gran parte del parque residencial español fue edificada bajo estándares energéticos muy alejados de los actuales, lo que convierte la rehabilitación en una de las principales palancas para mejorar la eficiencia, reducir el consumo energético y aumentar el confort de los hogares.

“La eficiencia energética se ha convertido en una cuestión estrechamente vinculada a la economía doméstica. Los ciudadanos son cada vez más conscientes de que una vivienda eficiente permite reducir el consumo energético, contener el gasto y mejorar el confort. En un país con uno de los parques residenciales más envejecidos de Europa, la rehabilitación sigue siendo una herramienta clave para adaptar las viviendas a los retos energéticos y medioambientales del futuro”, señala Lorena Zenklussen.