La alcaldesa de Hervás, Gloria de los Santos Vizcaíno Martín, agradeció la elección del municipio para acoger una de las sesiones de este ciclo, esperando que “todos aprendamos” en esta cita. Tras ella, el decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura (COADE), Manuel Cabalgante Gallardo, recordó que la participación ciudadana sigue siendo fundamental. “El modelo de ciudad ideal es el de las ciudades de los 15 minutos, aquellas donde todas las necesidades de una persona están cubiertas en un radio donde los desplazamientos no ocupan más de esos minutos, pero realmente no es compatible por la configuración de las grandes ciudades. Hay que abogar por un urbanismo que permita lograr ese objetivo y crear una trama urbana que haga la ciudad más saludable y potencie las personas”, remarcó.
La salud física, mental y social son las claves fundamentales para blindar la salud colectiva, aseguró la directora del Observatorio 2030 del CSCAE, Mari Ángel López Amado. “Como arquitectos/as, estamos obligados a construir espacios que nos cuiden: la arquitectura tiene que diseñar espacios salutogénicos que favorezcan los cuidados y nos ayuden a sanar”, apuntó López Amado, que también trasladó que “debe transversalizarse la salud en todas las políticas: hay que sentar a profesionales de diversas competencias y a todas las escalas administrativas para la consecución de este objetivo”.
Tras este bloque institucional, el subdirector del Observatorio 2030 del CSCAE, Sergio García-Gasco Lominchar, contextualizó el encuentro y expuso a los asistentes las claves del ciclo, insistiendo en que la salud debe ser abordada como un fenómeno integral, anteponiendo siempre a las personas, y con una estrategia compuesta por múltiples factores interrelacionados. “No basta con garantizar el acceso a servicios sanitarios: es indispensable considerar el impacto del entorno físico, social y emocional en la calidad de vida de las personas”.
Planificación y sesgos cognitivos
A continuación, tuvo lugar un conversatorio a tres voces entre la subdirectora general de Políticas Urbanas del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, Sonia Hernánez Partal; el arquitecto experto en Ordenación del Territorio de Extremadura que fue durante varias décadas funcionario de la Junta de Extremadura, Fernando Ceballos-Zúñiga-Rodríguez, y el presidente del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Cáceres, Evelio Robles Agüero, dinamizado por la directora de Observatorio 2030 del CSCAE.
Hernández Partal centró su parte en la Agenda Urbana Española, proponiendo una visión transversal, punto a punto, desde la perspectiva de la salud. “La Agenda Urbana es un documento estratégico que le da a las entidades locales una planificación para trabajar”, señaló, además que “para poner en marcha los proyectos que recogen las agendas urbanas hace falta financiación, gobernanza y buenas políticas, sin olvidar la importante tarea de la difusión de estas mismas medidas y estrategias”.
La subdirectora general de Políticas Urbanas expuso ejemplos en lo rural de cómo las Agendas Urbanas se vinculan con la salud, relatando casos donde territorios, mediante el liderazgo de jóvenes que promueven vida sana y activa, ayudan a preservar la vida en comunidad, o proyectos de cohousing que permiten que la gente siga viviendo en su entorno, ayudando así a la salud mental y física. Trasladó a las personas asistentes la idea que promueven las agendas del policentrismo, “intentar que todas las personas, vivan donde vivan, tengan acceso a los servicios públicos como Hospitales, o infraestructuras, como parques, en relativo poco tiempo y distancia”.
Para Fernando Ceballos-Zúñiga-Rodríguez: “Lo prioritario es establecer un modelo del territorio siempre desde consensos y, cuando no se coincide en alguna cuestión, lo mejor es sacarlo de las directrices. Lo segundo sería establecer el marco para el resto de instrumentos para la ordenación territorial y lo tercero es conseguir la coordinación administrativa de la actuación en el territorio y establecer ámbitos de áreas funcionales”.
El presidente del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Cáceres introdujo en la jornada el término “urbanonormativo" para referirse a quien solo entiende el urbanismo desde las ciudades y no contempla lo rural. En su opinión, “es un sesgo cognitivo por el cual el que gestiona las políticas urbanas lo hace pensando en la gran ciudad, en lo urbano. No se gestiona de mala fe, pero se hace sin conocer realmente las verdaderas necesidades de lo rural”. Frente a lo “urbanonormativo” opuso la “equidad en el acceso”, cuando en lo rural se puede tener tanto acceso telemático como presencial, las personas deben de poder elegir cómo acceder a los servicios sanitarios, lo telemático no debe ser una imposición al eliminar la posibilidad de la asistencia presencial. “En la ciudad lo que más importa es la accesibilidad y la inmediatez (porque hace falta tiempo para todo). En el entorno rural el tiempo sobra, lo que se necesita es presencialidad y acceso a la salud y a los profesionales sanitarios”. Insistió en que la salud en el entorno rural es un factor determinante de la sostenibilidad y del arraigo y recordó que el acceso efectivo al sistema sanitario, la cantidad de cuidados y la necesidad de garantizar la capacidad del sistema ante urgencias crean seguridad colectiva favoreciendo que haya personas que vayan a vivir a un entorno rural.
Desde la Acción que fomente la salud y los cuidados
La jornada continuó con la exposición de dos casos prácticos, a cargo de la responsable de la implantación de la Agenda Urbana Provincial de la Diputación de Cáceres, Victoria Domínguez Serrano, y de la alcaldesa de Pescueza, Agustina Fernández Palomino.
Domínguez Serrano expuso que la planificación territorial contribuye a mejorar la salud a través de ciudades de proximidad, integrando la habitabilidad en sus viviendas e infraestructuras verdes, y valoró que la Agenda Provincial de Cáceres recoge cómo hacerlo: “Traduce los objetivos de la Agenda Urbana Española a las posibilidades de la provincia, donde la clave es el presupuesto. Se han relacionado los objetivos con el presupuesto vigente para darle realismo, y gestionamos por sectores transversalizando acciones”. Como otros participantes, estuvo de acuerdo en que la participación e interacción ciudadana debe ser presencial para fomentar las relaciones. Por último, añadió: “Las distintas capas de la agenda, de la gestión y las políticas están conectadas por el vector de la salud. La función desde las Administraciones es 'coser esas capas' pero también reclamar no vivir en departamentos estancos para facilitar el derecho de los/as pobladores/as de los territorios a recibir cuidados en sus pueblos”.
Por su parte, la alcaldesa de Pescueza expuso cómo su municipio ha afrontado el reto de cubrir los cuidados y necesidades de todas las personas y, en especial, de las mayores y vulnerables. Relató cómo adaptar las calles y crear rutas adaptadas a las personas mayores facilita que puedan seguir saliendo de sus casas y fomenta que no pierdan relaciones sociales. “Las personas mayores no deben ser apartadas de la vida del pueblo, deben poder moverse, acudir a sus lugares, participar en las actividades, ir al centro de mayores, etc. poder seguir tomando decisiones sobre su propia vida. Al no salir de casa pierdes autonomía, libertad y contactos. Aparece la soledad no deseada. Cuidar a una persona mayor tiene otra dimensión: cuidar el lugar donde vive. Puedes tener buena atención sanitaria, pero si la calle no es accesible o segura, la autonomía se limita”.
La experiencia de los diferentes protagonistas que hacen posible la salud y la habitabilidad
Antes de finalizar la jornada, se celebró una mesa de debate con la participación del presidente de la Unión de Agrupaciones de Arquitectos Urbanistas (UAAU), Juan Manuel Herrero Sánchez; la responsable del programa de actividades comunitarias en Atención Primaria y coordinadora del Grupo de Trabajo Atención al Mayor de la Sociedad Española de Medicina de familia y Comunitaria en Extremadura y médico de familia Carmen Gómez Claros; la psicóloga y directora del área de Empleo e Innovación Social de la Asociación de Universidades Populares de Extremadura- AUPEX-, Maribel Martín de la Vega, y el vecino de Hervás, Carlos Fernández Neila. Este bloque estuvo moderado por la secretaria del Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura, Mercedes López Domínguez.
Según el presidente de la UAAU, es imprescindible entender la evolución del paso del espacio público al espacio de los cuidados definiéndolos a través de tres conceptos: “Espacio accesible. El Espacio sostenible entendido desde el bienestar que aporta. El espacio de los cuidados diseñado para cuidar”. Enlazó estas ideas con lo expuesto por la alcaldesa de Pescueza y habló también de equidad y de territorio: “Los municipios deberían considerarse sistemas generales de salud urbano-rural. La ciudad debería aportar beneficios al igual que la zona rural le provee de recursos ecosistémicos activando así, el principio de solidaridad.
Carmen Gómez Claros razonó sobre la vivienda y como su habitabilidad y acceso puede ser un determinante de la salud. Insistió en la idea de que es importante que el médico “conozca a la persona, a la familia”, que exista arraigo, y señaló que un envejecimiento saludable está relacionado con el espacio. “Un territorio rural saludable es aquel que ofrece a sus habitantes oportunidades reales para vivir bien: ser autónomos, poder moverse, relacionarse, etc. El territorio debe tener un ecosistema de cuidados y la atención primaria tiene una posición privilegiada para detectar prevenir y ayudas”, comentó Gómez Claros.
La psicóloga y directora del área de Empleo e Innovación Social de la Asociación de Universidades Populares de Extremadura- AUPEX- planteó la pregunta de ¿qué hace que un lugar sea bueno para vivir?: “Un lugar así es el que permite no solo vivir en un lugar, sino formar parte de la comunidad que lo habita. Poder caminar, recorrerlo y que sus servicios estén adaptados a las necesidades”. Martín de la Vega, expuso alguno de los proyectos integrales llevados a cabo, que conectan empleo, vivienda, salud y formación para la ciudadanía, a través del ecosistema que constituyen las universidades populares que, en el caso de Extremadura, abarca una red de 225 de las 500 implementadas a nivel nacional.
Por último, Carlos Fernández Neila expuso su experiencia como vecino que no ha dejado su lugar de residencia y trasladó a los/as asistentes y a las autoridades algunas ideas acerca de la mejora y cuidado del entorno de Hervás, como, la necesidad de peatonalizar calles, evitando la invasión de coches, la protección y cuidado del ecosistema del castañar ante los incendios de última generación, la recuperación de especies en el parque municipal, la regulación de la turistificación, etc.
El ciclo
Habitar salud es una alianza entre el Observatorio 2030 del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España y la Organización Médica Colegial (OMC), a través de la Alianza Médica por la Salud Planetaria (AMESAP), que busca crear un espacio de reflexión sobre la relación entre la salud y la Arquitectura de la ciudadanía sumando miradas de profesionales de ambas disciplinas para obtener respuestas sobre el impacto del entorno construido en la salud.
El ciclo cuenta con la participación de los ministerios de Vivienda y Agenda Urbana y de Sanidad, la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), la plataforma One Health, la ONG Prodiversa y universidades como las Politécnicas de Madrid y Valencia, entre otras entidades.