STIGA destinó, en 2025, el 92% de su inversión total en I+D a tecnología de baterías y soluciones de jardinería eléctrica sin cables, una apuesta que refleja el compromiso de la compañía europea de maquinaria y equipos para el cuidado del jardín con la sostenibilidad.
Esta cifra supone un incremento significativo respecto al año anterior, cuando el porcentaje se situó en el 78%.
Alberto Basso, Managing Director de STIGA Ibérica, señala que “la innovación sostenible ocupa un lugar central en nuestra visión de producto a medida que nos alejamos de los motores de combustión tradicionales”.
De hecho, el compromiso de la compañía con la sostenibilidad va más allá y se refleja también en la selección de materiales y el diseño circular. En este sentido, STIGA tiene como objetivo reducir su dependencia de las materias primas vírgenes mediante un mayor uso de fuentes recicladas en sus productos y envases siempre que sea posible.
Además, la compañía ha puesto el foco en la durabilidad de los productos con el fin de combatir la obsolescencia prematura mediante el control de un índice de reparabilidad para sus principales plataformas eléctricas.
Un ejemplo de esta filosofía de “reparar en lugar de sustituir” es el ecosistema de baterías STIGA ePower, basado en baterías extraíbles e intercambiables que pueden utilizarse en diferentes equipos.
“La solución de batería STIGA ePower Pro da prioridad al desarrollo modular, lo que permite reparar o sustituir fácilmente módulos de batería individuales en lugar de tener que desechar una unidad completa nueva”, explica Basso.
En el ámbito de la sostenibilidad aplicada al cuidado del jardín, otro de los objetivos permanentes de STIGA es que los productos preparados para mulching representen más del 80% de su volumen total de ventas de productos para el cuidado del césped, lo que contribuye a fomentar un mantenimiento del césped sin productos químicos y a preservar la salud del suelo.
Compromisos a lo largo de toda la cadena de valor.
Por último, STIGA ha formalizado su compromiso con la iniciativa Science Based Targets (SBTi), en consonancia con el Acuerdo de París. A este compromiso se suma su filosofía de prevención “Cero Daños” (Zero Harm), respaldada por la certificación ISO 45001 y por la formación continua y el diálogo abierto con sus equipos. Asimismo, la compañía realiza auditorías periódicas ESG de su cadena de suministro para supervisar los impactos ambientales y sociales de sus socios comerciales y garantizar unos estándares globales de abastecimiento responsable.
“En STIGA, nuestro compromiso con la adopción de soluciones más sostenibles como proveedor se articula en torno a la responsabilidad medioambiental, la atención social y la gobernanza ética”, finaliza Alberto Basso.