Mantener una temperatura agradable en casa puede convertirse en un verdadero desafío. Por eso, Thermor, referente en soluciones de confort térmico, recuerda que una correcta gestión de la luz solar permite no solo mejorar el bienestar en el hogar, sino también alargar la vida útil de los sistemas de climatización y reducir el consumo energético.
En verano: protegerse del sol para ganar frescor
Durante los meses más cálidos, el exceso de radiación solar directa —especialmente en viviendas con grandes ventanales orientados al sur o al oeste— puede elevar la temperatura interior varios grados. Evitar que el calor entre es el primer paso para mantener la casa fresca. Acciones tan sencillas como bajar persianas en las horas centrales del día, utilizar cortinas de colores claros o tejidos térmicos, o instalar toldos, aleros o pérgolas, pueden marcar una gran diferencia.
Además, el sol de verano se sitúa más alto en el cielo, por lo que protecciones como toldos bien colocados pueden bloquear el calor estival sin impedir la entrada de luz en invierno. En viviendas con terraza o jardín, la vegetación también actúa como aislante natural, aportando sombra y frescor. Y por la noche, recurrir a la ventilación cruzada permite renovar el aire caliente acumulado por una brisa más fresca.
En invierno: dejar que el sol caliente tu hogar de forma natural
Cuando llega el frío, el objetivo es justo el contrario: aprovechar al máximo el calor gratuito del sol. Subir persianas y abrir cortinas durante las horas de luz permite elevar la temperatura interior, incluso en días nublados. Los rayos solares calientan paredes y suelos, que actúan como acumuladores térmicos liberando lentamente ese calor durante la noche.
Por la tarde, cerrar persianas y puertas ayuda a conservar la temperatura interior y a reducir la necesidad de encender la calefacción. Son gestos sencillos que pueden mejorar notablemente la eficiencia energética del hogar sin necesidad de reformas.
Gestionar bien la radiación solar es una estrategia eficaz, económica y sostenible para mejorar el confort térmico durante todo el año. Y si se combina con un sistema eficiente como la aerotermia, el ahorro puede llegar hasta un 80% en la factura energética.
Desde Thermor recuerdan que reducir el consumo energético ya no es una opción, sino una necesidad, y que pequeñas acciones como estas nos acercan a un modelo de vivienda más eficiente, respetuosa con el medio ambiente y pensada para el bienestar diario.