Las ventas de lanas minerales aislantes en España crecen un 9,3 % en 2025 y consolidan tres años de avance

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Las ventas de lanas minerales aislantes en España han experimentado un crecimiento del 9,3% en 2025, consolidando así tres años de avance continuo en el sector. Este incremento se une al impulso de la rehabilitación energética y las exigencias normativas de eficiencia.

El mercado español de lanas minerales aislantes —lana de vidrio y lana de roca— cerró 2025 con un nuevo incremento en volumen y facturación. Según los datos recopilados por la Asociación de Fabricantes Españoles de Lanas Minerales Aislantes (AFELMA), en el ejercicio 2025 se vendieron en España 3.939.272 metros cúbicos, lo que representa un crecimiento del 9,3 % respecto al año anterior.

La facturación del sector también mantuvo una evolución positiva, hasta alcanzar los 313.076.478 €, un 10,4 % más que en 2024. Estos datos consolidan la tendencia creciente de los últimos ejercicios: en 2023 se comercializaron 3,33 millones de metros cúbicos; en 2024, 3,60 millones; y en 2025, 3,94 millones. En conjunto, el mercado acumula entre 2023 y 2025 un crecimiento del 18,2 % en volumen y del 20,9 % en facturación.

Desde AFELMA valoran esta evolución como una señal del crecimiento sostenido que lleva adquiriendo el sector del aislamiento en los últimos años. La rehabilitación energética, las exigencias normativas en materia de eficiencia, la necesidad de mejorar el comportamiento de los edificios y la creciente atención al confort interior impulsan una mayor presencia de soluciones de aislamiento en obra nueva y, especialmente, en intervenciones sobre el parque existente.

“Los datos de 2025 vuelven a situar el aislamiento en el centro de las decisiones sobre edificación, y no como un elemento accesorio”, señala Miguel Ángel Gallardo, presidente de AFELMA. “En un contexto marcado por los objetivos de descarbonización, la volatilidad energética y la necesidad de mejorar la calidad del parque edificado, actuar sobre la envolvente de los edificios es una de las formas más eficaces de reducir la demanda energética y mejorar el confort de las personas”.

El crecimiento del sector se está produciendo en un momento de especial relevancia para la edificación en España y Europa. La revisión de las políticas de eficiencia energética, el impulso a la rehabilitación y la necesidad de adaptar los edificios a escenarios climáticos cada vez más exigentes refuerzan el papel de los materiales aislantes en la construcción. Para AFELMA, este contexto exige avanzar hacia intervenciones con visión a largo plazo, capaces de mejorar el comportamiento real de los edificios durante toda su vida útil.

 

La importancia de las medidas pasivas

Desde AFELMA destacan que este crecimiento refleja la prioridad que familias, administraciones y empresas están otorgando a la mejora de la envolvente de los edificios. Estas medidas pasivas contribuyen a proteger a largo plazo a los hogares en situación de vulnerabilidad, al reducir la energía que necesitan las viviendas para mantener unas condiciones interiores adecuadas y ayudar a contener el impacto de la factura energética. A su vez, al disminuir la demanda energética de los edificios, estas actuaciones contribuyen a aliviar la presión sobre las infraestructuras energéticas urbanas y rurales.

Las medidas pasivas dirigidas al conjunto de la población, a través del Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, así como aquellas orientadas específicamente a hogares en situación de vulnerabilidad mediante el futuro Plan Social para el Clima, pueden favorecer el crecimiento de un sector sostenible, circular y “hecho en Europa”, que contribuye no solo a la eficiencia energética, sino también al confort acústico y a la protección frente a incendios.

“En un contexto de descarbonización creciente, las medidas pasivas deben ocupar un lugar central en la estrategia energética. Cuanta menos energía necesite una vivienda para mantener condiciones adecuadas de temperatura y confort, menor será también la presión sobre las infraestructuras energéticas urbanas y rurales”, añade Gallardo.

AFELMA recuerda la importancia de seguir impulsando políticas de rehabilitación energética, de mejorar la calidad de las intervenciones y de reforzar la correcta prescripción y ejecución de soluciones de aislamiento. La evolución positiva del mercado muestra una mayor sensibilidad hacia estas cuestiones, pero también pone de manifiesto la necesidad de acelerar la transformación del parque edificado para avanzar hacia edificios más eficientes, seguros y confortables.