La ventilación de techo se ha consolidado como una solución eficiente, sostenible y confortable. Sin embargo, su integración en espacios de alta exigencia estética estaba condicionada por la presencia visible del sistema de fijación al techo.
Desde su posición como referente internacional en ventilación de techo, Faro Barcelona ha identificado esta necesidad como una oportunidad de evolución natural de la categoría: desarrollar soluciones que no solo aporten eficiencia y confort, sino que se integren plenamente en el lenguaje arquitectónico contemporáneo.
Fruto de este profundo conocimiento del producto y de las nuevas demandas estéticas y funcionales del sector, la compañía ha desarrollado un innovador sistema de fijación empotrable para techos continuos que permite que el ventilador quede prácticamente a ras de techo, eliminando el impacto visual del conjunto y favoreciendo una integración mucho más limpia y discreta en el espacio.
El sistema elimina el florón visible mediante un embellecedor magnético sin tornillos a la vista, que además puede acabarse en el mismo color del techo para reforzar la continuidad visual y arquitectónica. El resultado es una presencia mucho más integrada, donde el ventilador deja de percibirse como un elemento añadido para formar parte de la propia arquitectura del espacio. Esta solución reduce también la percepción visual de altura del ventilador y es compatible con techos inclinados, ampliando así sus posibilidades de aplicación en proyectos residenciales, contract y hospitality.
Actualmente en proceso de patente, este desarrollo refuerza la capacidad de innovación aplicada de Faro Barcelona y consolida su apuesta por evolucionar la ventilación de techo desde una perspectiva arquitectónica, funcional y estética, alineada con las nuevas demandas del diseño contemporáneo.
Con este nuevo sistema de fijación empotrable, Faro Barcelona reafirma su posición pionera en la evolución de la ventilación de techo, impulsando soluciones más integradas, arquitectónicas y coherentes, alineada con la concepción de entornos depurados, donde la tecnología se integra sin competir con la arquitectura, sino acompañándola.