El World Green Infrastructure Congress (WGIC26) cerró ayer en el Centre de Convencions Internacional de Barcelona sus sesiones plenarias, tras dos jornadas de debate técnico sobre cómo integrar la infraestructura verde en el futuro de las ciudades. El congreso lo ha organizado la Universitat de Lleida (UdL) junto con la World Green Infrastructure Network (WGIN) y ha contado con asistentes de 48 países de los cinco continentes: 400 inscritos y más de 300 presentes en las salas.
Gabriel Pérez, director del congreso y catedrático de Construcciones Arquitectónicas de la Universitat de Lleida, ha calificado la edición de “rotundo éxito” y ha destacado la alta calidad técnica y el compromiso de los participantes: “La valoración no puede ser más exitosa. La gente ha participado de forma masiva e interactiva, tanto en las ponencias principales como en los cuatro workshops especializados que hemos organizado. Ha sido un WGIC26 en el que se han generado espacios para futuros proyectos de investigación y de implementación”, ha afirmado.
La infraestructura verde, a la altura de las carreteras
En la inauguración, el eurodiputado Marcos Ros, uno de los dos ponentes del Parlamento Europeo sobre el futuro del FEDER y del Fondo de Cohesión, planteó la pregunta que ha marcado el congreso: “¿Estamos preparados para planificar y financiar la infraestructura verde tan en serio como planificamos y financiamos las carreteras?”. Ros anunció que su propuesta eleva del 8 % actual a al menos el 13 % la parte del FEDER destinada al desarrollo urbano sostenible en el presupuesto europeo 2028-2034, y pidió al sector que aporte evidencias para que “los buenos proyectos sean la práctica normal”
Un congreso impulsado desde la Universitat de Lleida
El WGIC26 nace del proyecto europeo BIG4LIFE, que coordina el grupo Innovative Technology for Sustainability (ITeS) de la Universitat de Lleida con el apoyo del programa LIFE de la Unión Europea. La rectora de la universidad, M.
Àngels Balsells, dio la bienvenida a los asistentes en el acto inaugural, al que acudieron también el cofundador y presidente de WGIN, Steven Peck, la directora de la agencia europea CINEA, Paloma Aba Garrote, y el gerente de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona, David Martínez García. “Es un momento especial, una oportunidad para encontrarse con profesionales de todo el mundo durante cuatro días de colaboración en Barcelona y también en Lleida”, afirmó la rectora, que invitó a la comunidad internacional a vivir “un evento lleno de aprendizaje e inspiración”.
Las sesiones plenarias: ciudad, suelo y agua
Las sesiones plenarias han reunido a ponentes como Enric Batlle (Batlle i Roig), Wendy Chen (Urban Forestry & Urban Greening), Sergio Carratalá (MataAlta Estudio) y Camille Tallón (C40 Cities), con casos de éxito y análisis científicos centrados en optimizar los recursos hídricos y la biodiversidad en las ciudades.
La investigadora del IAAC Barcelona, Chiara Farinea, remarcó la necesidad de adaptar el diseño botánico al clima actual: “Es fundamental proteger el suelo de las radiaciones solares y evitar al máximo la evaporación del agua para garantizar la supervivencia del ecosistema urbano”.
Desde la gestión municipal, Coloma Rull, jefa del Departamento de Biodiversidad del Institut Municipal de Parcs i Jardins de Barcelona, planteó que “resulta indispensable repensar el modelo de ciudad” y que en este escenario “la conexión de los espacios públicos y la optimización de los usos sociales de los parques adquieren un papel estratégico fundamental, y es aquí donde cobra relevancia el Pla Natura”.
Rull ilustró este enfoque con ejemplos como el parque de Can Batlló, Glòries o el proyecto estrella de Consell de Cent, convertido en un espacio de viandantes y zonas verdes con plazas y jardines en cada cruce