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CETEDEX: decisiones, complejidad y aprendizaje en la construcción de un campus tecnológico modular en madera
Artículos > Arquitectura, Proyectos y Construcción
10-03-2026
Patricia Ordiz
El campus tecnológico CETEDEX, en construcción en Jaén, destaca por su geometría singular, modularidad escalable y la integración en el paisaje. La obra presenta desafíos técnicos e innovación estructural.
Geometría singular, modularidad no cartesiana y decisiones de integración paisajística marcan el desarrollo de uno de los complejos tecnológicos más exigentes actualmente en construcción en España.
Concebido como un campus tecnológico para el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) en el olivar de Jaén, CETEDEX se plantea como un conjunto modular escalable de cinco edificios con una fuerte carga conceptual vinculada a la sostenibilidad, la adaptabilidad y la integración en el entorno.
Sin embargo, más allá del discurso proyectual, la obra ha supuesto un ejercicio de innovación constante, donde la geometría singular, la estructura en madera y las exigencias técnicas del programa han obligado a tomar decisiones que han redefinido el desarrollo del proyecto desde sus primeras fases.
Un proyecto complejo desde su origen
El Centro Tecnológico de Desarrollo y Experimentación (CETEDEX) se proyecta como un campus de investigación especializado en sistemas antidrones, inteligencia artificial, laboratorios y centros de procesamiento de datos, con capacidad para aproximadamente 400 investigadores. El complejo, promovido por INTA y desarrollado por Morph Estudio junto a TYPSA, no se limita a un único edificio, sino que integra arquitectura, urbanización y paisajismo en una superficie total urbanizada de 85.000 m².
Desde el concurso, el equipo definió tres principios rectores —adaptabilidad, sostenibilidad y seguridad— que condicionaron tanto el diseño como las decisiones técnicas posteriores. La propuesta se basa en una estructura modular escalable apoyada en una lógica geométrica hexagonal y triangular, concebida bajo el concepto de “organismo arquitectónico”, es decir, una arquitectura capaz de crecer, transformarse y adaptarse en el tiempo.
Sin embargo, esta ambición conceptual tuvo una traducción directa en la complejidad técnica del proyecto.
El primer choque con la realidad: geometría y ejecución
La singularidad formal del conjunto implicó que la obra presentara desafíos desde su planteamiento inicial. Tal y como explica el propio equipo proyectista, César Frías Enciso:
“Lo sabíamos desde el primer momento, es una geometría singular, donde cada solución requiere de una pequeña innovación.”
Esta condición obliga a abandonar soluciones estándar y a desarrollar respuestas específicas para cada encuentro constructivo, incrementando la necesidad de coordinación técnica y precisión en fase de proyecto y obra.
Cubierta y materialización del concepto arquitectónico
Uno de los elementos más determinantes del proyecto ha sido la cubierta, concebida como un sistema de planos inclinados que permiten integrar volumétricamente el conjunto en el paisaje del olivar jienense.
“Lo más complejo y relevante del proyecto, es la cubierta, que es un conjunto de planos inclinados con encuentros complejos, pero que son la clave para integrar el edificio en el entorno.”
La voluntad de integración paisajística derivó, además, en una decisión estratégica que transformó la escala del conjunto.
“En un momento del desarrollo del proyecto decidimos que éste tendría una vocación de integración en entorno y de reducción de escala. Esto condicionó todo su desarrollo ulterior; el edificio, destinado a ser un gran volumen pasó a disolverse y entretejerse con el paisaje.”
Más que una reacción a un problema técnico, se trató de una reflexión sobre el impacto territorial de la arquitectura y su implantación en el entorno natural.
Modularidad no cartesiana: innovación estructural en obra
Aunque el proyecto se define como modular, su lógica estructural se aleja de la repetición convencional.
“El sistema es modular, pero no cartesiano. En planta, toda la estructura está contenida en una malla triangular homogénea, pero al haber distintas inclinaciones, la longitud de las vigas nunca es la misma, razón por la que diseñamos unos nudos metálicos para unir las vigas de madera que ya son cortadas de diferente longitud. Esta solución limita la complejidad de los encuentros al mínimo.”
Esta decisión técnica revela uno de los aprendizajes clave del proyecto: la modularidad no implica necesariamente simplificación, especialmente cuando la geometría introduce variabilidad en los elementos estructurales.
Asimismo, la secuencia de ejecución fue considerada desde fases tempranas de proyecto, especialmente en relación con el montaje y desmontaje de la estructura en madera, alineándose con criterios de “design for disassembly”.
Madera estructural en un contexto de alta exigencia técnica
El uso de madera estructural, especialmente paneles CLT, se plantea como una apuesta por la reducción de huella de carbono y la industrialización, aunque su aplicación en un complejo tecnológico de alta seguridad introduce condicionantes técnicos y económicos relevantes.
La obra obligó, además, a renunciar a determinadas soluciones ideales desde un punto de vista conceptual, optando por sistemas híbridos que garantizaran viabilidad técnica y constructiva.
Coordinación técnica y agentes clave
La complejidad del programa —que incluye laboratorios, CPD y naves tecnológicas— exigió una coordinación intensiva entre arquitectura, ingeniería y cliente institucional. En este contexto, la colaboración con el equipo de ingeniería resultó determinante para resolver los retos técnicos derivados de la singularidad geométrica y estructural.
De forma menos visible, pero igualmente decisiva, la implicación del cliente institucional y los responsables del proyecto facilitó la adopción de soluciones innovadoras en un entorno de alta exigencia funcional y de seguridad.
“Hay que dar especial crédito a aquello que no se ve tanto. El ejército; las personas a cargo del proyecto que apostaron de forma decidida por él a pesar de toda la innovación implícita en el mismo.”
Lecciones desde la obra: tiempo, complejidad y evolución técnica
Más allá del resultado arquitectónico, CETEDEX deja aprendizajes relevantes para futuros desarrollos de edificación tecnológica sostenible. Uno de los principales se relaciona con la estimación de recursos y tiempos en proyectos de alta singularidad formal.
Este enfoque crítico refuerza el valor de analizar la obra desde el proceso real y no únicamente desde el resultado final. En el caso de CETEDEX, la innovación no reside únicamente en su concepción como organismo arquitectónico modular, sino en la capacidad del equipo para adaptar el proyecto a las exigencias técnicas, constructivas y territoriales a lo largo de su desarrollo.